COMENTARIOS DE DISCOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SHYLOCK: “GIALORGUES” (1977) / “ILE DE FIEVRE” (1978)

Shylock es, sin duda, uno de los mejores grupos progresivos que ha dado Francia. La calidad de sus dos discos es increible, y lo demuestra el hecho de que con tan poca producción discográfica se hayan convertido en clásicos dentro de nuestro pequeño mundo prog.
Los orígenes de la banda se remontan a 1974, cuando el teclista Didier Lustig y el baterista André Fisichella abandonan el grupo Fusion (que se dedicaba a hacer versiones de temas de rock británico) y conocen al guitarrista y bajista Frederic L´Eppe. Los tres comparten su afición al rock progresivo, la fusión y la música clásica, y forman Shylock (tomaron el nombre buscando en el diccionario palabras llamativas, sin saber que era también el nombre de un personaje de Shakespeare). El verano de 1974 lo pasan en St. Dalmas, un pequeño pueblo de los Alpes, donde el alcalde les cede la iglesia como local de ensayo. Es aquí donde realmente comienzan a conocerse como músicos, y componen sus tres primeros temas a los que sencillamente titulan con números segun su orden de composición. Los viajes a St. Dalmas, y por lo tanto los ensayos en común, se restringen a periodos vacacionales, pero aún así, el grupo sigue adelante, hasta que en Abril de 1975 celebran su primer concierto en un club de su ciudad natal, Niza. Las actuaciones se van sucediendo, y en Junio de 1975 alquilan un estudio de grabación y crean su primer álbum, “Gialorgues” ( el título es el nombre de una montaña que se veia desde la iglesia de St. Dalmas en la que ensayaban). Por desgracia, en los meses siguientes, el grupo no logra encontrar ninguna casa discográfica, así que a principios de 1977 deciden publicar ellos mismos el disco, con una tirada de 1500 copias. Gracias a esto, el nombre de Shylock comienza a sonar en los circulos musicales locales, y de la mano de su manager Christian Gouttenoire, el disco llega a CBS, que decide firmar un contrato con la banda, y reeditar el disco a principios de 1978. Para mi, este es un álbum fantástico. Se abre con “Le Quatrieme” (13’05), un tema que contiene todas las claves del grupo: un teclado magnífico (en ocasiones me recuerda al de Tony Banks) y una guitarra con un sonido realmente bonito, que aunque a veces pueda traernos a la memoria a Mr. Fripp, se convierte en algo muy caracterítico de la banda por las melodias que con ella interpreta. Además, la música adquiere fuerza por momentos, el bajo y la batería reclaman la atención constantemente, y aunque hay partes con tintes oscuros y más complejas (muy crimsonianas), nunca se pierde de vista la melodia. El segundo corte del álbum es “Le Sixieme” (3’50), un bonito tema de guitarra con ritmo de marcha militar, que se va crimsonizando por momentos. Y el plato fuerte llega con “Le Cinquieme” (18’54), en la que se alternan a la perfección las partes melódicas con las partes más obsesivas, siempre con la guitarra como protagonista, aunque el teclado y la sección rítmica no se quedan atrás en ningún momento. La reedición en CD de Musea nos ofrece cinco bonus tracks grabados en 1981 por Frederic L´Eppe y Didier Lustig y que están bastante bien. Temas cortos, melódicos y en ocasiones algo ambientales.
“Gialorgues” vendió 3.000 copias, y esto hizo que CBS decidiera seguir apoyando al grupo para que publicara un nuevo álbum. Se grabaría en Abril de 1978 en los estudios Aquarius, en Ginebra, uno de los mejores de Europa en aquel momento. El ingeniero de sonido fue Jean Ristori, compañero de Patrick Moraz en Mainhorse, y en los créditos nos encontramos a un nuevo miembro, el bajista Serge Summa. Como título del disco se eligió el nombre de un capítulo de un libro sobre Cristobal Colón, “Ile De Fievre”.
Estamos ante una obra más compleja, más madura, grabada con mejores medios técnicos, y que cuenta con composiciones magníficas. Es el caso del tema que abre y da título al álbum, que para mi es el mejor de la banda y uno de los mejores que he escuchado nunca. Trece minutos de potencia y belleza en estado puro. Los cambios de ritmo son constantes, y el bajo y la batería hacen un trabajo increible. La guitarra y el teclado suenan parecidos a su anterior disco y están perfectamente ensamblados. Detalles de King Crimson y Génesis, pero sin pasarse. ¡Una verdadera locura de canción!¡Increible!.
Le sigue “Le Song des Capucines” (5’37), tema improvisado en las sesiones de grabación, que recuerda a Fripp y compañia. Un buen ejemplo de la gran capacidad de los miembros de Shylock.
El tercer tema es “Choral” (1’52), interpretado con mellotrón, y que es un extracto de la primera composición del grupo, hecha en Julio de 1974. Un tema emotivo, que contrasta con el siguiente corte, “Himogene” (5’15), compuesto en el estudio de grabación, y que pone el punto “fusionero” al álbum. Le sigue “Lierre D’ Aujourd Hui” (2’19), otra misteriosa improvisación bastante oscura. Para cerrar el álbum, “Laocksetal” (10’27), que nos remonta al verano de 1977, cuando los miembros del grupo, tras un año de inactividad debido al cumplimiento del servicio militar, se encontraron de nuevo en St. Dalmas con la necesidad de componer rapidamente nuevos temas para su segundo disco. Esta presión les produjo una fuerte falta de inspiración y creatividad. Poco a poco fueron cogiendo el ritmo, y lo primero que compusieron fue este complejo tema. Ellos mismos reconocieron que mediante las disonancias, los contrastes y los cambios de ritmo, intentaron expresar la frustración y la tensión que sintieron durante este periodo de sequia creativa.
“Ile De Fievre” se publicó en Junio de 1978 y vendió 3.000 copias, pero esta vez a CBS no le hizo mucha gracia. Invitaron al grupo a hacer música más comercial. Lo intentaron, pero a CBS no le convenció el resultado, así que rompió el contrato que tenia con ellos. A finales de 1979, Shylock desaparece como grupo. Sus últimas sesiones de grabación se hicieron en Niza, y de ahí sale “Le Dernier” (9’12), una preciosa instrumental que se incluye en la reedición de Musea de “Ile De Fievre”.

Y esta ha sido la historia de otra banda que surgió en un mal momento para el progresivo. Sólo dos discos, pero difíciles de olvidar. Estamos ante una banda influenciada por King crimson, pero a la vez con una gran personalidad, que hace que Shylock suene sobretodo a Shylock.

 

 

Rainbow Band (1970) / Midnight Sun (1971)

El rock danés de finales de los ’60 y principios de los ’70, al igual que todo el progresivo escandinavo de la época, tuvo algo especial. Influenciados por la música británica y americana, los grupos nórdicos dotaron a sus canciones de una frescura difícil de igualar, abriéndose a muchos estilos diferentes. Rock, Pop, Jazz, Blues, Folk, Progresivo, son términos que se pueden aplicar al hablar de los discos de bandas como Burnin´ Red Ivanhoe, Culpepper’s Orchard, Secret Oyster o la que ahora nos interesa, Rainbow Band, o como posteriormente se llamó, Midnight Sun.
Esta banda se forma en 1970. El vocalista Lars Bisgaard y el saxofonista Bent Hesselman provenian de The Maxwell´s, el guitarrista Peer frost Johansson de The Young Flowers, el baterista Carsten Smedegaard del grupo Beefeeters, y por último el pianista Niels bronsted y el bajista Bo Stief de la escena jazz de Copenhage.
Grabaron su primer álbum en el verano del ’70. Poco despues el tremendo vocalista Allan Mortensen sustituyó a hesselman, y se volvió a grabar el primer álbum de la banda, bajo el mismo nombre, aunque poco después se cambiaron el nombre por Midnight Sun. Todo esto lo digo porque en 2002, el sello Longhair publicó un CD con las dos versiones del disco. Sin duda, la mejor de las dos es la 2ª, debido en gran parte por el cambio de vocalista, con una portada bellísima de Roger Dean.
Se abre con el tema “Talking” (5’03). El riff de piano eléctrico sobre el que se desarrolla el tema es increible. En cuanto Mortensen comienza  a cantar notamos la gran diferencia que hay con su antecesor. La sección rítmica es muy dinámica, y hay un solo de piano y otro de guitarra fantásticos. En la versión anterior, este tema se llamó “Where Do You Live”, y además de ser menos potente tenia una letra diferente.
Continuamos con una canción muy pegadiza, “King Of The Sun” (4’28). Influencias de Blood, Sweat and Tears en la parte vocal. La parte instrumental es guapísima, dominada por la guitarra de Peer frost, y que no te deja estar parado mientras la escuchas.
El tercer tema es “Nobody” (5’00). Comienza con una melodia de piana repetitiva, que da paso a una parte vocal lenta. A los dos minutos y medio todo cambia, y comienza una parte instrumental magnífica, con un ritmo muy marcado sobre el que el piano hace un bonito solo, para luego volver de nuevo al principio del tema.
Seguimos con “Where Are You Going To Be” (5’32). Tiene una fantástica linea de bajo, y es otra canción muy potente. El solo de saxo es fantástico, no sólo por el saxo en si, sino también por como la sección rítmica hace lo que le da la gana  acompañandolo.
Le sigue “B.M” (2’34), tema instrumental con el bajo como protagonista. El la 1ª versión iba unida a “Nobody”, pero en la que estamos comentando se separaron no se sabe por que razón.
Después podemos escuchar “Sippin´Wine” (3’05), la única canción nueva con respecto a la edición anterior, compuesta por Allan Mortensen, que la interpreta muy bien, acompañado por el piano, y con un buen solo de saxo. Me recuerda mucho a Colosseum.
Y llega lo mejor del disco, “Living On The Hill” (14’49). Algo apotósico. Nada más comenzar uno se da cuenta de lo que le viene encima. El bajo, la batería, la guitarra, el piano, el saxo, la voz...todos están increibles. Constantes cambios que van desde las influencias jazzísticas de los solos de saxo, a los pasajes tranquilos con flauta, pasando por la fuerza rockera de la guitarra. Para colmo, cuando la canción lleva casi 9 minutos, comienza un riff de guitarra hard-rockero, perpetuado por el bajo para que la guitarra tenga libertad para hacer un fantástico solo. ¡Increible! ¡Que fuerza!.
El álbum termina con “Rainbow Song” (3’47), el único tema que no fue modificado con respecto a la 1ª versión. Es una preciosa canción instrumental con la flauta como protagonista.

Midnight Sun logró con este disco una de las obras maestras del progresivo danés. Publicaron dos discos mas muy interesantes, “Walking Circles” (1972) y “Midnight Dreams” (1974). Os recomiendo que los escucheis todos. No os arrepentireis.

Anekdoten: “A Time Of Day”. 2007.

Acabo de escuchar el último trabajo de esta banda sueca, por lo que esto más que una crítica es una crónica de mis primeras impresiones. El grupo sigue manteniendo la misma formación: Peter Nordins (bateria), Anna Sofi Dahlberg ( teclados, cello, Voz), Nicklas Barker (voz, guitarra y teclados) y Jan Erik Lijestrom (bajo y voz).
El álbum comienza con “The Great Unknown” (6’22). La entrada de guitarra, bateria, bajo y luego mellotrón, te transporta a la primera época del grupo. ¡Que fuerza!. Realmente Anekdoten ha conseguido un sonido muy característico que reconocemos al instante. La parte vocal, con la guitarra y el mellotron acompañándola es magnífica, y no digamos ya las partes instrumentales con muchísimo mellotrón...De lo mejor del disco.
Le sigue “30 Pieces” (7’14). Si no me equivoco, está cantada por el bajista. La melodia cantada no me vuelve loco, pero la parte instrumental es increible. Hay un bonito solo de flauta, interpretado por Gunnar Bergsten, músico invitado para esta ocasión, con una linea de bajo de fondo que me trae a la memoria “Heart Of The Sunrise” ( ya sabeis que esto de los parecidos es algo muy personal). El final de flauta, piano y después mellotrón es fantástico.
Continuamos con uno de los temas más aburridos del disco, “King Oblivion” (5’02). Me gusta el solo de guitarra y la aparición del moog.
La cosa se vuelve a animar con “A Sky About To Rain” (6’29), un tema cañoso con un gran mellotrón. Me encantan los últimos 2 minutos, con la guitarra haciendo el riff y el moog y el mellotrón deambulando sobre él. Sin solución de continuidad pasamos a la instrumental “Every Step I Take” (3’06), un tema repetitivo que va “in crescendo”.
Le sigue una bonita canción, “Stardust And Sand” (4’30), donde podemos escuchar de nuevo el mellotron y el moog.
Vuelve la caña con “In For A Ride” (6’47), con un principio rápido con mellotron. Me encanta el cambio que hacen para llegar a una parte de órgano que suena casi “Canterbury”. Aquí el bajo me suena a “Long Distance Runaround”. Es curioso que escuchando este álbum me venga a la memoria Chris Squire, cuando nunca me habia pasado escuchando los discos anteriores, pero como ya he comentado antes estas asociaciones mentales son muy personales y no tienen por que ajustarse a la realidad.
El álbum termina con “Prince Of The Ocean” (5’30), un tema lento con una melodia muy guapa. Es la única cancion del disco donde he escuchado con claridad el cello.
Esto es lo que ha dado de si la primera escucha del álbum. Quizás al escucharlo mas cambien algunos aspectos de esta apreciación. Me ha gustado más que “Gravity”. Volvemos a encontrarnos con canciones casi sin estribillo y con mucha fuerza. Quizas mi única pega es que las melodias vocales no me parecen tan logradas como en sus primeros trabajos, pero ya veremos lo que pasa cuando lo escuche mas.Me gusta la aparición de nuevos sonidos como el moog o la flauta. Conclusión: un disco muy bueno de una de las mejores bandas surgidas de los ’90.

 

Naikaku: “Shell”. 2006

Naikaku es una banda japonesa que el año pasado publicó su segundo álbum, “Shell”, un disco fabuloso que me ha sorprendido mucho. Suelo comprar todas las bandas niponas que publica el sello Poseidon y distribuye Musea, y la mayoria hacen jazz rock o fusión, pero esta banda es diferente.
El grupo está liderado por el bajista Satoshi Kobayashi y el flautista Kazumi Suzuki. Los acompañan el baterista Norimitsu Endo y el guitarrista/trompetista Mitsuo. Además cuentan con la colaboración del guitarrista Kei Fushimi y del teclista Daichi Tagaki.
“Shell” nos ofrece 60 minutos de progresivo instrumental, muy dinámico, con muchos cambios, repleto de flauta, con influencias orientales y árabes en sus melodias y una sección rítmica fuerte, con algunos detalles de metal en pequeñas dosis.
El álbum se abre con “Crisis 051209” (15’17), un tema fantástico que comienza con batería y flauta, para entrar después el bajo y la guitarra. Las melodias de flauta son magníficas y hay muchos cambios de ritmo. Quince minutos de marcha, que representan a la perfección la linea que sigue el disco.
Continuamos con “Ressentiment” (8’55). Riffs duros de guitarra y melodias étnicas de flauta. Hay una parte de bajo y teclado, con la guitarra y la flauta distorsionadas que me encanta.
Después nos encontramos con el que quizás sea el título más largo del progresivo. Le llamaremos “I Found....” (7’00), pero son por lo menos 200 palabras las que contiene. Está estructurado como un tema en directo que sirve para que improvisen los músicos. Comienza con un bajo “fusionero” y la trompeta y la flauta haciendo la misma melodia. Después vienen los solos de bateria, de flauta, de bajo y de guitarra, para volver luego a la melodia inicial. ¡Guapísima!
Le sigue “Lethe” (9’00), que contiene un gran duelo entre la flauta y la guitarra, con un bajo muy potente siempre presente. En la segunda mitad del tema, los riffs se endurecen, aunque las distintas melodias de la flauta siguen sonando dulces.
Y llega lo mejor del álbum, “Shell” (16’28). Comienza con mellotrón y flauta. Después entra la guitarra y hay un solo de flauta precioso, para volver de nuevo al riff anterior con mellotron y otros teclados. Hay muchos cambios, pero una de las mejores partes comienza en el minuto 3’15, con un ritmo de batería y bajo muy espacial sobre el que la guitarra y la flauta desarrollan distintas melodias. ¡Un tema increible!
Esta obra termina “Tautrology” (3’45), una canción cañera, con el teclado, la guitarra y la flauta como instrumentos solistas.
En definitiva, un disco potente, lleno de vida, que me ha gustado muchísimo, de una banda a la que estaremos atentos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRESSIDA: “CRESSIDA” (1970) / “ASYLUM” (1971)

Cressida es una banda británica formada a finales de los ’60 por Angus Cullen (voz), John Heyworth (guitarra), Peter Jennings (teclado), Kevin McCarthy (bajo) e Iain Clark (batería). Como otros muchos grupos del momento, están influenciados por la música de The Moody Blues, Procol Harum, etc...(personalmente tambien le veo toques a bandas de la costa oeste americana, como Love). En 1970 publican su primer disco, “Cressida”, grabado en directo en los estudios Wessex, y en el que encontramos trece temas cortos, con el órgano y la guitarra como protagonistas. Destacaría “Winter Is Coming Again” (4’42), con una preciosa parte instrumental, “Cressida” (3’57), con un ritmo muy pegadizo, mucho órgano y mellotron y un Angus Cullen muy a lo Justin Hayward, “Depression” (5’02) y “One Of A Group” (3’35), dos de las melodias más bellas del álbum, muy parecidas a las de los Moody Blues, y en las que Peter Jennings hace un buen trabajo con el organo y el piano, y la maravillosa “Tomorrow Is A Whole New Day” (5’19), que me pone los pelos de punta. ¡Que voz, que órgano, que guitarra!.
En 1971, John Culley sustituye a Heyworth a la guitarra, y Cressida graba su segundo disco “Asylum”, en los estudios I.B.C de Londres. Aunque el sonido sigue en la misma linea, hay una clara evolución. Los temas se alargan y se hacen más complejos, hay más partes instrumentales y se añaden arreglos orquestales. El álbum comienza con “Asylum” (3’32), que tiene un ritmo suave, pero pegadizo, y al órgano como principal protagonista (¡que bonito solo!). Le sigue una verdadera maravilla llamada “Munich” (9’35), que cuenta con una de las melodias que más me recuerdan a Love de las que han hecho. Si a esto le añadimos los magníficos arreglos orquestales y la preciosa parte instrumental de órgano y guitarra, no tenemos más remedio que rendirnos a ella. La primera cara del álbum se completaba con tres canciones cortas: “Goodbye Past Office Tower Goodbye” (2’50), muy bonita, con un buen solo de piano, “Survivor” (1’33), otra bella melodia con solo de órgano y orquestación incluidos, y “Reprieved” (2’26), instrumental de piano con aires jazzísticos.

La segunda cara se abría con “Lisa” (5’05), un tema cambiante, cuya sección rítmica recuerda en ocasiones a “Nights In White Satin”, y en la que aparece  la flauta de Harold McNair, junto con la orquestación , y sendos solos de órgano y guitarra. Le sigue “Summer Weekend Of A Lifetime”, que nos confirma lo que ya sabiamos: que Cressida fueron, ante todo, grandes creadores de melodias.. Sin ser extremadamente complejas, te enganchan y te pasas el dia tatareándolas. Esto es algo que también podemos comprobar en el mejor tema que la banda grabó en su corta carrera, “Let Them Come When They Will” (11’45). Comienza con guitarra acústica y voz, hasta llegar al maravilloso estribillo, con orquesta de fondo. Le sigue un ritmo sobrio, donde destaca el bajo, sobre el que se desarrola un elegante solo de guitarra que da paso al órgano. Unos minutos más tarde la percusión irrumpe en el tema para dar a paso a una bonita parte vocal arropada por la orquesta. El órgano vuelve a aparecer para desembocar de nuevo en el estribillo. Gran final con voz, guitarra, órgano y orquesta, para un disco entrañable, que nos muestra lo que Cressida podía haber seguido haciendo si hubieran continuado juntos.

 

CINCINNATO: “CINCINNATO”. 1974

De las muchas bandas italianas de jazz rock o fusión, Cincinnato es una de las menos conocidas. El grupo se forma en 1972, bajo el nombre de Eros Natura. El líder y principal compositor es el teclista y vocalista Giacomo Urbanelli, el cual es acompañado por el guitarrista Gianni Fantucci, el baterista Donato Scolese y el bajista Franco Erenti, que poco después sería sustituido por Annibale Vanetti. Ya con el nombre de Cincinnato, graban su único trabajo, practicamente instrumental, en tan sólo tres dias.
El disco comienza con “Il Ribelle Ubriaco” (10’14). La primera mitad tiene un carácter “fusionero”, con el piano acústico y eléctrico como protagonistas, la guitarra siempre presente y una potente sección rítmica. En la segunda, el piano nos introduce en una parte más clásica, para después ofrecernos una melodia que nos recuerda a una tarantella, eso sí, progresiva. ¡Magnífica!.
Le sigue “Tramonto D’ Ottobre” (2’48), un precioso corte con el piano y la guitarra acústica creando una atmosfera relajada. También con piano comienza “Esperanto” (7’07), uno de los temas más cercanos al jazz del álbum. Urbanelli y Fantucci hacen un magnífico trabajo, y Vanetti y Scolese los arropan de maravilla.
Originalmente, la segunda cara del disco estaba ocupada por la suite “L´Ebete” (21’00). Comienza con una bonita melodia vocal, que se va acelerando, hasta que el piano y el sintetizador nos introducen en una preciosa parte atmosférica con el bajo y la batería haciendo un gran trabajo, entrando después la guitarra con un fraseo muy pegadizo. Esta parte se funde con otra similar con el piano y la guitarra sonando sobre un fondo onírico de teclado. Después el bajo adquiere un mayor protagonismo, y la guitarra hace un riff  sobre el que el piano se desenvuelve con soltura. A falta de cinco minutos para el final, la guitarra hace un  buen solo, y el piano introduce una melodia jazzística preciosa con un sugerente ritmo que nos acompaña hasta el final. Un temazo que cierra un álbum que aunque podría catalogarse dentro del jazz rock, puede encantarle a cualquier amante del progresivo.
La edición de BTF incluye tres bonus tracks: dos de ellos están grabados en 2006 por el teclista y el baterista de la banda, acompañados por el bajista Piero Orsini. El primero es una versión muy buena y alargada de “Tramonto D’ Ottobre” y el segundo un tema nuevo, “Tangasco”, un poco descafeinado para mi gusto, pero está bien. El tercer bonus track es un tema en directo de 12 minutos de duración, grabado e 1972, cuando la banda se llamaba Eros Natura. Aunque el sonido de la toma no es muy bueno, nos damos cuenta de que es una tema algo más clásico, con el piano y el órgano como protagonistas y con partes vocales melódicas.

En definitiva, un gran disco.

ACQUA FRAGILE: “ACQUA FRAGILE”. 1973

Acqua Fragile es una banda italiana que mucha gente conoce debido a que su vocalista, Bernardo Lanzetti, formó parte de PFM a partir de 1975, justo antes de la grabación de “Chocolate Kings”.
Lanzetti, acompañado por Piero cavanera (batería, guitarra acústica y voz), Gino Campanini (guitarra eléctrica, acústica y voz), Franz Dondi (bajo) y Maurizio Mori (teclado, voz), forma Acqua Fragile en 1971, pero no consiguen grabar su primer disco hasta 1973, apoyados por PFM en la producción. Aunque prefiero los discos cantados en italiano (tratándose del progresivo de este pais, claro), este es uno de los mejores que he escuchado interpretado en inglés, en parte por la potente voz y la buena pronunciación de Lanzetti, que siempre me ha recordado mucho a Peter Gabriel, Roger Chapman o incluso Cat Stevens dependiendo del tipo de melodia que cante.
El álbum comienza con “Morning Comes” (7’27), uno de los temas más influenciados por Genesis de todo el progresivo italiano de los ’70. La preciosa parte vocal, los solos, los ambientes...todo nos recuerda a la banda de Gabriel. Aunque aquí se les ve mucho el plumero, es una canción que me encanta.
Continuan con “Cosmic Strips” (4’01), un buen tema repleto de sonidos cercanos a Gentle Giant. Originalmente, la primera cara se cerraba con “Science Fiction Suite” (5’58), una canción acústica con toda la banda cantando a la vez. Puede recordar un poco a las partes acústicas de Yes, aunque las armonias vocales se acercan mucho a las de Crosby, Still, Nash & Young.
La segunda cara se abre con “Song From a Picture” (4’12), otro bonito tema semi acústico con aires genesianos. Le sigue “Education Story” (4’18), el corte más rockero del disco, que contiene un bonito paréntesis instrumental de teclado y guitarra. Después podemos escuchar “Going Out” (2’59), otra canción acústica algo aburrida para mi gusto.
El disco se cierra con “Three Hands Man” (8’08), un temazo con los teclados como protagonistas, con partes vocales interpretadas a coro por toda la banda y paisajes instrumentales magníficos.
En definitiva, un buen disco, que sin ser una de las obras maestras del género, puede hacer pasar muy buenos momentos a cualquier amantes del  progresivo.

En 1974 publicaron un segundo y último trabajo, “Mass Media Star”, otro buen álbum que quizás comente en otro momento...

RAINBOW THEATRE: “FANTASY OF HORSES”. 1976.

Rainbow Theatre es una banda australiana liderada por el teclista y guitarrista Julian Browning. Influenciados por bandas británicas como Yes o King Crimson, pero también por compositores clásicos, por la ópera y el jazz rock, consiguen grabar como septeto su primer álbum “The Armada” en 1975. Un buen trabajo que, sin embargo, se vio ampliamente superado por la obra maestra que hoy ocupa mi mente. Catorce músicos se vieron implicados en la grabación de “Fantasy Of Horses”. Guitarra, órgano, mellotrón, piano , bajo, batería, voz, trompeta, flugelhorn, saxo, clarinete, trombón, flauta, oboe, violines, viola y Cello. Todo magnificamente ensamblado por Browning, que compone los 4 cortes del disco. Cuando lo descubrí hace unos años no me lo podía creer. ¿Como algo tan fantástico no era conocido por todos los fans del género?.
El álbum comienza con “Rebecca” (3’05). Mellotron, trompeta, una sección rímica muy dinámica y partes de saxo. Uno de los mejores comienzos que he escuchado nunca. ¡Increible!
Le sigue “Dancer” (11’18), dividida en cinco partes. “Staircase” es un tema vocal triste, algo funerario, con aires operísticos, con unas partes instrumentales de mellotron y vientos realmente preciosas. De pronto el tema se vuelve más dinámico. Es “Big Time”, que se caracteriza por la fuerza del bajo y la batería, con toques de saxo jazzísticos y solos de trompeta y guitarra. “Spin” es una parte corta de teclado y voz que se funde con “Theatre”, otra parte vocal preciosa, dramática, realmente teatral, con el piano acompañando la voz. Hay también una parte instrumental de flauta y piano muy bonita. Esta obra maestra termina “Farewell”, gran final donde se repite la maravillosa melodia de “Staircase”.
El tercer corte es  “Caption For The City Night Life” (4’21), un instrumental potente, rápida, con los vientos y la sección rítmica como protagonistas.
Y para terminar “Fantasy Of Horses”, dividida en siete partes. La primera es “Early Light”, otra preciosa melodia para voz y piano. Cuando entra la orquesta comienza “Frolic”, un extracto instrumental muy progresivo con detalles de oboe y flauta maravillosos. Los amantes del trombón también podrán disfrutar en cualquiera de las partes del tema. El órgano da paso a “Trappers”, donde los vientos y las cuerdas arropan perfectamente la lírica voz de Keith Hoban. Y aparece nuestro amado mellotrón para introducirnos en “Captives”. Piano, voz, mellotrón, trompeta...¡Impresionante!. Después podemos escuchar de nuevo un extracto de “Frolic”, al que le sigue “Escape”, donde la orquesta recuerda a algunas partes de “Days Of Future Passed” de The Moody Blues, particulármente a “Peak Hour”. Esta suite termina con una nostálgica melodia vocal, acompañada por mellotrón y oboe, titulada “Cliff Edge”.

No quiero repetirme, pero estamos ante uno de los mejores y más desconocidos discos de rock progresivo de los ’70.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DARRYL WAY’S WOLF

Tras su marcha de Curved Air, Darryl Way ( violín, teclados), decide formar una nueva banda con un sonido similar al de su anterior grupo. Para ello recluta al guitarrista John Etheridge ( que habia tocado con Icarus y que posteriormente formaría parte de Soft Machine), al bajista Dek Messecar y al baterista Ian Mosley ( seguro que muchos lo recordareis por bandas como Trace o Marillion). En 1973, con la colaboración del ex -King Crimson Ian McDonald como productor, publican su primer trabajo “Canis Lupus”
La primera cara estaba compuesta por cuatro temas vocales cortos, que contienen momentos impresionantes, como la parte de violín de “Isolation Waltz” (4’41), los magníficos solos de guitarra acústica en “Go Down” (4’44), los detalles de guitarra eléctrica en la pegadiza “The Void” (4’36) o la unión del sintetizador y el violín en la misteriosa “Wolf” (4’09). En la segunda cara encontramos tres temas instrumentales. El primero es “Cadenza” (4’52), que sirve como excusa para que los cuatro miembros de la banda se luzcan con sus respectivos instrumentos, creando un tema potente, muy rítmico y alegre. ¡Buenísimo!. Le sigue “Chanson Sans Paroles” (6’29), que tienen como protagonistas la viola y el violín de Darryl Way y el bajo de Dek messecar. Contiene una parte algo misteriosa en la que McDonald participa tocando el piano. ¡Magnífica!. El álbum finaliza con una verdadera delicia, “McDonald’s Lament” (7’06), precioso tema con una melodía fantástica de violín, que comienza de forma pausada para irse animando poco a poco. El violín es cada vez más emotivo y la sección rítmica va adquiriendo protagonismo poco a poco.
En este álbum, Wolf demuestra que es capaz de hacer buen progresivo con temas relativamente cortos pero llenos de matices.
En su siguiente trabajo, “Saturation Point”, publicado a finales de 1973, hay menos apariciones vocales, y la guitarra de Etheridge tiene más protagonismo, dotando a algunas partes de un sonido más jazzístico, aunque en pequeñas dosis.
El disco comienza de forma contundente con el instrumental “The Ache” (4’52). El bajo y la batería marcan un ritmo veloz, sobre el que el violín y la guitarra se van alternando. El solo de Etheridge es realmente fantástico. Continuamos con la unica canción del disco,”Two Sisters” (4’18), tema rockero con riffs muy marcados de violín y guitarra. Puede recordar un poco a Kansas. Le sigue “Slow rag” (5’15), en el que el violín y la guitarra acústica se van alternando haciendo preciosos solos. En el aire se huele un cierto aroma a Mahavishnu orchestra. ¡Maravilloso!.
“Market Overture” (3’35) tiene una primera parte dominada por Etheridge (¡que gran solo!), y una segunda bastante divertida con el violín como protagonista. El siguiente corte es “Game Of X” (5’48), en el que la voz se utiliza como un instrumento más. Al igual que “Two Sisters” es un tema rockero, con pegadizos riffs que recuerdan un poco a Kansas.
“Saturation Point” (6’44) es un tema tranquilo, con la guitarra eléctrica y acústica como instrumentos dominantes, aunque también destaca la batería. Para terminar , “Toy Symphony”, un fantástico broche final, con una base potente de guitarra, bajo y batería sobre la que el violín desarrolla distintas melodías. Contiene una parte central de violín y batería realmente preciosa. En definitiva, otro gran disco.
Para su tercer trabajo, Darryl Way tiene pensado algo un poco más comercial, y para ello decide incluir en la banda a un vocalista que cante mejor que Messecar, reclutando a John Hodkinson, que venia de la grandísima banda If. Publicado en 1974 “Night Music” es el disco más flojo de Wolf, aunque siempre es una delicia escuchar a Hodkinson cantar. Destacaría dos cortes. “The Envoy” (6’34), es, sin duda, el mejor tema cantado de la carrera de Wolf. Una canción con mucha fuerza, con una gran parte instrumental de violín, donde también destaca el bajo. El otro es “Flat 2/55” (6’59), único instrumental del disco, compuesto por Etheridge para su lucimiento. ¡Increíble!.
Y así termina la historia de esta banda británica no demasiado conocida, pero realmente buena.

DIABOLUS: “HIGH TONES”. 1971

Esta desconocida banda de Oxford fue formada a finales de los ’60 por John Hadfield (guitarra y voz), Anthony Hadfield (bajo y voz), Philip Howard (flauta, saxo tenor, órgano, piano y voz) y Elwood Von Seibod ( batería y percusión). En 1971 graban en Londres su primer y único disco, pero no llegó a publicarse por falta de interés de las compañias discográficas, algo increíble si tenemos en cuenta la calidad de su música y que no desentona con respecto al tipo de música que en aquel momento hacian bandas como Jethro Tull o Traffic. En 2004 este magnífico trabajo fue publicado en CD por Sunrise Records, bajo el nombre de “Diabolus”, por lo que en algunos listados este disco puede aparecer por este nombre o por el de “High Tones”. Esta es una de esas bandas desconocidas que en un mismo tema metian rock, jazz, folk…algo habitual en muchas formaciones de la época, con una calidad y creatividad sorprendentes.
El álbum comienza con guitarra y percusión. Es el principio de “Lonely Days” (7’21), un tema dinámico, con un estribillo muy pegadizo. Aquí el saxo se utiliza como acompañamiento a la voz y hay un fantástico solo de guitarra con la bateria muy presente, toques de saxo y una segunda guitarra eléctrica haciendo otro solo muy de fondo. Continuamos con “Night Clouded Moon” (5’49) , una canción preciosa, inocente, prácticamente acústica, con la flauta como absoluta protagonista y un aire jazzístico magnífico. De hecho tiene una parte central de flauta con un ritmo que nos recuerda mucho a “Living In The Past” de Jethro Tull, que es algo maravilloso. ¡Impresionante!.
“1002 Nights” (4’51)  es un tema lento muy bonito, con una flauta muy presente y saxo. La parte instrumental es muy elegante, en gran parte por el saxo, y a mi me recuerda por momentos a los Traffic de “John Barleycorn”. ¡Otro temazo!.
Le sigue un corte muy variado, “3 Piece Suite”, en el que destaca la potente parte instrumental con la guitarra eléctrica como gran protagonista.
“Lady Of The Moon” (3’59) es una canción corta, dinámica, con muchos cambios de ritmo. Aunque es un buen tema, quizás es el más flojo del álbum.
Le sigue la elegante “Laura Sleeping” (6’10). Partes vocales muy bonitas, mucha percusión y un maravilloso solo de guitarra con el saxo como acompañamiento.
“Spontanuity” (6’26) es la única instrumental del disco y me encanta. Va en una onda a lo Jethro Tull de la primera época, pero con más influencias del jazz. Increíbles la guitarra, la flauta y el saxo. ¡Una pasada!.
Y para terminar este discazo, “Raven’s Call” (6’21), en el que podemos escuchar el mejor saxo de todo el álbum, y una guitarra fantástica.
Conclusión: uno de los grandes discos ocultos de los muchos que se hicieron en la Inglaterra de finales de los ’60 y principios de los ’70.

ALAIN BLESING: “SONGS FROM THE BEGGINING”. 2007

Este guitarrista francés es conocido dentro del mundo progresivo por haber pertenecido a la banda Eskaton, grupo encuadrado dentro del movimiento Zeuhl. Tras más de 20 años tocando jazz y música tradicional, Blesing mira hacia atrás y decide homenajear a algunas de las formaciones que fueron importantes en sus comienzos como músico. Para ello se rodea de 8 amigos  y graba “Songs From The Beggining”. Los invitados en esta ocasión son Hugh Hopper (bajo), John Greaves (voz), Catherine Delauney (clarinete, clarinete bajo y acordeon), Phillippe Botta ( saxo tenor, saxo soprano, flauta), Nicolás Fargeih (clarinete), Francois Verly (piano, teclados, percusión), Yves Rousseau (contrabajo) y Jean Luc Landsweerdt (batería). Nada más ver esta formación, uno ya se pone nervioso, pero es que el repertorio….
El álbum comienza con una magnífica versión de “Slightly All The Time” (9’37) de Soft Machine, sobre la que John Greaves lee un extracto de la obra de Burroughs que dio nombre a esta mítica banda de Canterbury. Todos están fantásticos.
Le sigue “Beatiful As The Moon” (9’50) de Henry Cow. Tras la lectura de “War”, que no es otra cosa que la letra que hizo Peter Blegvad para la canción del mismo nombre (que fue grabada por Henry Cow en el disco “In Praise Of Learning)  podemos escuchar una parte misteriosa de piano y clarinete, en la que después entra Hopper, para dar paso a un solo de saxo tenor maravilloso. Son en las partes instrumentales donde la banda destaca realmente, ya que John Greaves más que cantar recita. Un ejemplo es “California” (5’35), versión de “Going To California” de Led Zeppelin. Guitarra acústica, percusión y la voz de Greaves. Muy distinta a la interpretada por  Robert Plant.
Continuamos con algunos extractos de “Mumps” (9’27) de Hatfield And The North. El principio está liderado por la flauta y los clarinetes. Después Greaves lee la letra del tema “Share It”, escrito por Pip Pyle para los Hatfield. Comienza una parte rítmica, con un clarinete fantástico, seguido por un solo de guitarra acompañada por piano, que da paso al saxo soprano. ¡Fantástico!.
La siguiente versión es de “1983” (11’47) de Jimi Hendrix, y es realmente buena. Los vientos, la guitarra, las percusiones… se esmeran para rendir tributo a este clásico de “Electric Ladyland”. Seguimos con una adaptación bastante “dramática” de “Behind Blue Eyes” (5’58) de The Who. La mezcla del acordeón, el contrabajo y la voz de Greaves la hacen muy diferente de la versión original. Lo mejor, el solo de saxo tenor. ¡Precioso!.
Y para terminar, “Fracture” (14’53) de King Crimson. Hopper en el papel de Wetton y Landsweerdt en el de Bruford. Gran sección rítmica y magnífica actuación de la banda al completo. Es todo un lujo escuchar este tema repleto de vientos. Creo que cualquier amante de la banda de Fripp disfrutará de esta adaptación. Durante su desarrollo, Greaves lee “Under The Milk Wood” de Dylan Thomas. Si no recuerdo mal, Carlos Romeo tituló uno de los capítulos de su libro sobre King Crimson de la misma forma.
El mismo Alain Blesing comenta en el disco que su intención era utilizar estos temas para, mediante la improvisacion y la lectura de textos, crear otros nuevos. No se si lo habrá conseguido, pero yo he disfrutado mucho de este álbum. No siempre encuentra uno a gente dispuesta a versionear a Henry Cow o Soft machine ¿no?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

STEVE MILLER/LOL COXHILL

-“MILLER/COXHILL   COXHILL/MILLER”. 1973
-“THE STORY SO FAR…..OH REALLY?”. 1974

 

Para los amantes del Sonido Canterbury y del jazz británico es una gran noticia la edición, por vez primera en CD, de estos dos discos que llevaban más de 20 años descatalogados.
El teclista Steve Miller (hermano del gran guitarrista Phil Miller) y el saxofonista Lol Coxhill se conocieron en la banda Delivery ( imprescindible el álbum que grabaron junto con la vocalista Carol Grimes, “Fool’s Meeting”,1970). En 1972 Steve Miller sustituye a David Sinclair en Caravan, grabando el formidable “Waterloo Lily”. En ese momento, Lol Coxhill acababa de abandonar los Whole World de Kevin Ayers para centrarse en su carrera como solista (también participó en la grabación de “Waterloo Lily”). Es en este momento cuando los dos amigos deciden meterse en los Chalk Farm Studios de Londres y graban su primer trabajo juntos. La primera cara, bajo el nombre de “Miller/Coxhill”, comienza con “Chocolate Field” (9’03). Compuesto por Steve e interpretado por Coxhill al saxo soprano y el mismo Steve al piano es un tema que cualquier amante de Caravan reconocerá, ya que comienza con la melodia de “Songs and Signs”. Una pieza austera, muy emotiva, muy bien interpretada por el duo. Seguimos con otra composición de Miller, “One For You” (7’34), interpretada por Steve al piano, su hermano Phil a la guitarra, Richard Sinclair al bajo y Pip Pyle a la batería, es decir, por los que después serian Hatfield and the North pero con Steve sustituyendo a Dave Stewart. Comienza con una preciosa melodia de piano a la que se le van añadiendo el resto de instrumentos poco a poco. Puro Sonido Canterbury, elegante pero contundente, con los cuatro músicos en plenas facultades. ¡Fantástico!. El siguiente corte es “Portland Bill” (6’19), compuesto por Miller y Coxhill y ejecutado por Steve Miller (piano), Lol Coxhill (saxo soprano), Archie Legget (bajo) y Laurie Allan (percusión). Una composición oscura, misteriosa, que crea un ambiente inquietante.
La segunda cara del disco original, bajo el título de “Coxhill/Miller”, comenzaba con “Will My Thirst Play Me Tricks/The Ant About To Be Crushed Ponders Not The Where Withal Of Boot Leather” (4’42), una pieza experimental , compuesta por nuestro duo protagonista, e interpretada por Steve y Phil Miller, R. Sinclair, P. Pyle y L. Coxhill ( esta vez tocando la percusión). El trabajo que hace aquí Steve con el piano es magnífico. Sin solución de continuidad comienza “Maggots” (1’18), un experimento de Coxhill donde es asistido por S. Miller y R. Sinclair. Sin pausa Coxhill coge el saxo soprano y se pone a improvisar en “Bath ‘72” (7’13), un tema totalmente “free” muy en la linea de lo que este excéntrico músico solía hacer en solitario. Sin soltar el soprano entramos en “Wimbledon Baths” (2’28), una pieza con varias pistas de saxo superpuestas grabadas por Coxhill. El álbum termina con “Gog Ma Gog” (8’38), compuesto por Miller e interpretado por el propio Steve al piano eléctrico y Coxhill al saxo alto. Me encanta las bases rítmicas que Steve va creando mientras Lol va desarrolando solos con el saxo. ¡Y que buen sonido el del piano eléctrico!. ¡Buenísimo!. Así termina un disco, que como era de esperar, es mucho más asequible en los momentos dominados por Steve Miller, ya que Coxhill se acerca a terrenos más experimentales y más cercanos al “free jazz”.

El segundo trabajo del duo se publica en 1974, bajo el nombre de “The Story So Far… (título de la primera cara del disco, compuesta por Miller), …..Oh really?” (título de la segunda cara, compuesta por Coxhill). El disco comienza con “G Song” (2’16), un bonito tema en el que Miller toca el piano eléctrico y Laurie Allan la percusión. Le sigue “F Bit” (4’50), una intimista pieza sólo para piano  con una segunda mitad magnífica. El siguiente corte es “Song Of March” (3’17). Miller está fantástico con los pianos eléctricos, siendo acompañado de nuevo por la percusión de Laurie Allan. Se respira el Sonido Canterbury por todos lados. De nuevo Miller se queda solo con el piano para interpretar “More G Songs” (3’46), un bonito tema en clave de jazz. Vuelve a incorporarse Allan a la percusión, y Miller cambia su piano acústico por el Fender Rhodes para interpretar “Does This” (3’55), fantástico dueto donde la batería tiene un papel muy importante.
La única pieza de la primera cara original compuesta por Coxhill es “The Greatest Off-Shore Race In The World” (4’06). Al piano de Miller y el saxo soprano de Coxhill se les une el bajo de Archie Legget y la batería de Laurie Allan para ofrecernos la mejor pieza hasta el momento, y es que un buen bajo y un saxo aportan mucho. Con la misma formación comienza la segunda cara original, con “Reprise For Those Who Prefer It Slower” (1’52), que no es mas que el anterior tema tocado más lento, como el mismo título indica. “Tubercular Balls” (0’22) es una serie de ruiditos que dan paso a “Soprano Derivativo/Apricot Jam” (6’18). En la primera parte Coxhill toca solo, y en la segunda, compuesta por Ayers, está acompañado por el mismo Kevin Ayers a la guitarra acústica, Archie Leggett al bajo y Robert Wyatt a la batería y voz. Es una pieza divertida, con cierto sabor caribeño, en la que Coxhill está muy bien con su soprano. Continuamos con “Oh, Do I Like To Be Beside The Seaside?” (6’54), una verdadera paranoia compuesta por Coxhill para un festival de ciencia ficción holandés, en la que se dedica a hacer efectos con el saxo y un creador de ecos. Mucho más asequible es “In Memoriam: Meister Eckhart. From The Welfare State Epic Of The Same Name Starring Randolph Scott (8’41), en el que Coxhill toca tanto el saxo soprano como el órgano de iglesia. El disco termina con “A Fabolous Comedian” (0’39), que no es más que unos cuantos colegas hablando.
Aunque este segundo álbum de nuestros protagonistas está bien, se echa de menos una mayor colaboración entre ambos. Personalmente prefiero el primero, aunque me gustan los dos.
 
Uno de los grandes aciertos del sello Cuneiform a la hora de reeditar estos discos en un doble CD, ha sido completarlos con una serie de bonus tracks muy interesantes para cualquier amante de este tipo de música. Para empezar podemos escuchar 20 minutos de una actuación de Delivery el 23 de noviembre de 1972 en Londres. Los hermanos Miller, Lol Coxhill, Richard Sinclair, Roy Babbington y Pip Pyle interpretan “Betty (You Pays Your Money, You Takes Your Chances) (6’19), magnífico tema instrumental al más puro estilo canterbury; “God Song” (7’06), pieza de Phil Miller y Robert Wyatt grabada poco antes por la banda de ambos, Matching Mole en su “Little Red record” (1972). Esta es una versión alargada realmente preciosa, con R. Sinclair sustituyendo a Wyatt en las partes vocales; y por último “Bossa Nochance/Big Jobs” (6’08), que incluye dos de las piezas más bonitas que Sinclair ha compuesto, y que poco después serian grabadas para el primer disco de Hatfield And The North. Estas versiones no tienen todavia letra y Richard sencillamente tatarea la parte vocal. ¡Maravillosas!.
Otro de los añadidos de este doble CD es una actuación de Steve Miller en solitario el 21 de octubre de 1972 en Holanda, durante una gira que estaba haciendo junto a Lol Coxhill y Laurie Allan. Podemos escuchar de nuevo “Big Jobs” (4’09) y “God Song” (2’08), interpretadas con piano eléctrico, y “Chocolate Fields” (3’10) y “One For You” (5’19) al piano acústico.
Para terminar esta antologia, Cuneiform nos ofrece una improvisación colectiva fantástica, grabada por S. Miller, L. Coxhill, R. Sinclair, y L. Allan el 9 de diciembre del ’74 en Londres, bajo el título de “Coo-Coo-Ka-Chew” (23’23). Escuchar a esta gente improvisar durante más de 20 minutos es todo un lujo.
Si tan solo se hubieran reeditado los dos discos de Miller y Coxhill estariamos ante una buena adquisición, pero gracias a los extras podemos disfrutar de una verdadera joya, imprescindible para todos y cada uno de los amantes y estudiosos del Sonido Canterbury y del jazz británico.

HANDS: “HANDS”. 1977-1980.

Hands es una banda americana (de Texas), que aunque grabó bastante material en la segunda mitad de los ’70, nunca consiguió publicar nada en su momento. Muchas fuentes en internet fechan este CD en 1977, algo que puede hacer pensar a los lectores que se publicó en LP en la época, y, que yo sepa, no es así.
Este CD se ha reeditado en tres ocasiones, y la que vamos a comentar aquí es la última,  del sello Shroom de 2002 , que nos ofrece casi 70 minutos de música grabada entre 1977 y 1980. Las influencias de Hands, como le pasa a varias bandas americanas de esa época, provienen sobretodo de Gentle Giant, aunque también tienen momentos cercanos a Happy The Man, Jethro Tull o Kansas.
Al traer material de diversas sesiones, hay muchos músicos implicados en el proyecto. Los principales son Michael Clay (teclado, guitarra y percusión), Skip Durbin (flauta), Steve Parker (voz, bajo y guitarra), Ernie Myers (voz, guitarra y mandolina), paul Bunker (violín, Viola y guitarra) y John Rousseau (bateria y percusión).
El CD comienza con “Zombieroch” (4’14), tema instrumental con claras influencias de Gentle Giant y Happy The Man. Una buena demostración de que se puede hacer un gran tema progresivo en tan sólo 4 minutos, si se tiene la suficiente imaginación. Teclados, flauta, violín….¡Magnífica!
Le sigue “Prelude 2” (1’32), una preciosa composición para flauta, violín y piano, que da paso a “Triangle Of New Flight” (6’47), que comienza de forma tranquila, con la ayuda de la flauta, el violín y el teclado de fondo. Después hay una parte más rockera, cuyo ritmo nos recuerda a Gentle Giant, o incluso a los Dixie Dregs de Steve Morse. Casi al final podemos escuchar un formidable solo de violín distorsionado.
El siguiente corte es “Mutineer’s Panorama” (3’09), una de las melodias más bonitas del disco. Cualquier aficionado del Sinfónico disfrutaría de la combinación de flauta y mellotrón que nos ofrece esta maravillosa instrumental. Continuamos con “World’s Apart” (4’06), primera canción del álbum, en la que la melodia vocal transcurre sobre un fondo de corte folk, con un precioso violín como protagonista. La parte instrumental central es buenísima. Le sigue “Dreamsearch” (9’47), que comienza de forma “pastoral” con la guitarra acústica, la flauta, la mandolina y la voz. La entrada de la sección rítmica y la guitarra eléctrica nos trae a la memoria a Jethro Tull. Cuando el tema lleva 3 minutos comienzan una serie de partes instrumentales increibles, con diversos teclados, un ritmazo de bajo y aires a Gentle Giant que van y vienen. ¡Fantástico!.
“Left behind” (6’00) es la siguiente canción, que consta de una primera parte vocal, con guitarra acústica y piano, y una segunda parte instrumental que comienza con un riff de guitarra a la Kansas, y que culmina con un extracto con influencias jazzísticas y con la flauta como protagonista. De forma contundente comienza “Mindgrind” (5’38), cuyas partes instrumentales son fantásticas ( ¡que buen solo de violín!), aunque la parte vocal es un poco “comercial” para mi gusto.
Continuamos con aires folkies, con las instrumentales “Greensoap” (2’20) y “I Want One Of Those” (3’12), esta última con un teclado parecido al de Happy the Man, muy bien combinado con la guitarra acústica. Seguimos con una verdadera joya, “Antarctica” (10’28), una suite que bien podría haber sido compuesta por los mejores Kansas. Muchos cambios de ritmo, pasajes instrumentales preciosos con violín y flauta, buenas partes vocales…y para rematar tres fantásticos minutos bastante “oscuros” ( del minuto 6’08 al 9’12), que son de mis momentos favoritos del disco. El siguiente corte es uno de los más bonitos que hizo la banda, “The Tiburon Treasure” (2’22), instrumental para guitarra, flauta y violín. ¡Buenísimo!.
Para terminar, una remezcla de “Dreamsearch”, que no se diferencia demasiado de la original, aunque las partes vocales son más ricas.
Hasta aquí llega este fantástico CD de Hands, una banda poco conocida
que hará disfrutar a cualquier amante del rock progresivo-sinfónico.

LOS JAIVAS: “LOS JAIVAS”. 1975

 

Por fin Emi ha reeditado el primer disco que Los Jaivas publicaron en Argentina, donde esta banda chilena se estableció tras el golpe de estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende.
Su música mezclaba los ritmos y melodias del folklore latinoamericano y la cultura indígena con las sonoridades propias del rock y, cómo no, con el progresivo.
En 1975 la banda estaba formada por Eduardo Parra (órgano, piano,tumbadoras, bongó, cascabeles, tarkas y zampoñas), Claudio Parra ( piano Steinway, piano eléctrico, güiro, maracas, zampoñas y trutrucas), Gabriel Parra ( batería, tumbadoras, bombo legüero, caja, cencerros, trutrucas y coros), Eduardo Alquinta “Gato” ( voz, guitarra eléctrica, guitarra acústica, charango, flauta dulce, piccolo, trutrucas, tumbadoras y güiro), y Julián Anderson (bajo, guitarra acústica, trutrucas y coros). Como veis hay muchos instrumentos que se conocen poco. La Tumbadora es un instrumento de percusión, al igual que el Güiro, que es de madera frotada o el Bombo Legüero, llamado así porque su retumbar puede oirse a dos leguas de distancia. Por otro lado la Trútruca es una especie de trompeta, la Zampoña es el típico instrumento andino hecho de cañas huecas, y el tarka es una flauta de madera ( todo explicado a grandes rasgos, claro).
 En el verano de 1975 graban su disco homónimo ( el tercero de su carrera ), un trabajo lleno de sensibilidad y cargado de buenas canciones. Yo las clasificaría en tres categorías. La primera incluiría los temas más folklóricos, como “Pregón Para Iluminarse” (5’15), “Un Mar De Gente” (4’06) o “Un Día De Tus Dias” (3’10), que además son los más cortos del disco.
En la segunda categoria hay un fuerte componente tradicional, pero la instrumentación y los arreglos del rock están muy presentes, como en “Guajira Cósmica” (7’45), cuyos dos minutos iniciales de piano y guitarra son maravillosos y en la que se adorna toda la parte vocal con fantásticos fraseos de órgano eléctrico. Un tema muy emotivo, al igual que “La Conquistada” (7’15), una de las mejores melodías del disco, en la que destaca sobre todo el piano, tanto acompañando a la voz como en los solos. ¡Qué maestria! Además, cuando entra la guitarra eléctrica, se me viene enseguida a la cabeza la música de Triana, en parte también por la sección rítmica.
Y en la tercera categoría está el tema “progresivo” por excelencia del disco, “Tarka y Ocarina” (13’18). Todo lo que uno diga es poco para describir esta maravillosa instrumental. Los primeros tres minutos son todo potencia, en plan Power trio, pero con detalles de teclado. A partir del minuto 3’ el piano se convierte en el protagonista absoluto para ofrecernos fantásticas melodías y ritmos, hasta el minuto 10’30, momento en el que comienza otro precioso extracto de flauta. Uno de los mejores temas del rock sudamericano de los ’70.
El CD se completa con dos bonus tracks, “En Tus Horas” (3’46) y “Mambo de Machaguay” (4’15) ( este último era un clásico de los conciertos de la banda de esta época y es muy pegadiza. Una melodía folk interpretada con guitarra eléctrica y mucho ritmo). En definitiva, un trabajo buenísimo que deja entrever el camino que seguiría después la banda, hasta llegar a su conocidísimo “Alturas Del Machupichu”.

ALAS : “ALAS”. 1976

Alas fue la banda progresiva más famosa en Argentina, junto con Espíritu y Crucis, en la segunda mitad de los ’70. Se forma a finales de 1974 de la mano del teclista, trompetista y vocalista Gustavo Moretto ( ex Alma y Vida), acompañado por el bajista y guitarrista Alex Zucker y el baterista Carlos Riganti ( ex Materia Gris). Con este tipo de formación las comparaciones con ELP eran inevitables, y sin duda, estában influenciados por ellos, aunque también la fusión norteamericana e incluso el Sonido Canterbury estaban presentes en su música.
Emi acaba de publicar una reedición del primer trabajo de Alas, con un libreto de 8 páginas y a buén precio ( al igual que han hecho con “Anabelas” de Bubu).
Publicado originalmente en 1976, el disco está compuesto por dos suites. La primera se titula “Buenos Aires Sólo Es Piedra” (15’48) y está dividida en seís partes. Un teclado a lo Keith Emerson abre “Tango”, que nos ofrece un tema instrumental muy progresivo, que desemboca en “Sueño”, una preciosa canción donde la voz está acompañada por el piano eléctrico. Llega a mi nariz el aroma a Canterbury. La cara más minimalista de la banda llega con “Recuerdo”, que sirve como paréntesis hasta “Trumpetango”, parte muy dinámica, con los teclados como protagonistas, recordándonos tanto a ELP como a Return To Forever. El bajo está muy presente, y al final podemos disfrutar de un precioso solo de trompeta. Con aires de tango entra “Tanguito”. El piano eléctrico vuelve a recordarme a Alan Gowen o a Dave Stewart. Con el órgano Hammond entra “Soldó”, última parte de este fantástico tema.
La segunda suite se titula “La Muerte Contó El Dinero” (17’36). Comienza con “Vidala”, la parte vocal más bonita del disco, con un maravilloso acompañamiento de piano eléctrico. Las siguientes tres partes, “Smog”, “Galope” y “Mal-ambo” harán las delicias de los amantes del prog setentero basado en los teclados y del jazz rock. Muchos cambios de ritmo, solos de Moog, de Hammond, de sintetizador….¡Genial!. Tras una nueva estrofa de “Vidala”, el ambiente se llena de sonidos de naturaleza, teclados celestiales y flauta. Es “Amanecer”, que con la entrada del bajo y la batería se convierte en “Tormenta”. El solo de batería nos lleva al gran “Final”, con los tres músicos en plenas facultades emulando a ELP.
Esta reedición de Emi trae dos bonus tracks, publicados como single en 1975. El primero es “Aire Surgente” (4’35), una instrumental muy pegadiza, y el segundo “Rincón, Mi Viejo Rincón” (3’35), otra canción con piano eléctrico que podría cantar Richard Sinclair. Curiosamente, en ninguna reseña de las que he leido en los últimos meses de este álbum se habla de sus similitudes con el Sonido Canterbury. No se si es porque la gente, al escribir sobre un disco, se basa en otras reseñas escritas anteriormente, o si sencillamente es una impresión personal que otros oyentes no compartirán.
Sea como sea, estamos ante una de las grandes obras del progresivo argentino. Sólo nos queda esperar que en breve Emi decida reedite
r también su segundo y último trabajo “Pinta Mi Aldea” (1978).

THRICE MICE: “THRICE MICE”. 1971

Thrice Mice se formó en Hamburgo en 1966, y comenzó siendo la típica banda beat de la época. Poco a poco el trio inicial, compuesto por Werner V. Gosen (guitarra), su hermano Rainer ( bajo) y Arno Bredehoft (batería), van sintiendo la necesidad de hacer música más compleja, y en 1969 entran en la banda tres miembros más, todos cercanos al mundo del jazz. Son Karl heinz Blumemberg (voz, saxo y flauta), Wolfgang Buhre (saxo, clarinete y percusión) y Wolfrram Minnerman (órgano). Esta formación publica a principios de 1971 su único álbum, compuesto por cuatro temas largos. El primero, “Jo Joe” (8’48), comienza con saxo seguido por la entrada de la sección rítmica, ofreciendonos una melodia muy pegadiza, llena de vitalidad, algo constante en la música del grupo. Una música llena de referencias al blues, a la psicodelia, al jazz y a la música clásica. Esto último podemos comprobarlo en “Vivaldi” (11’31). La melodia inicial es preciosa, sobretodo cuando la interpretan dos saxos a la vez. Ademas, destacan los magníficos solos de órgano y guitarra. A este temazo instrumental le sigue “Torakov” (12’51). Tras una primera parte vocal que me encanta, con un órgano psicodélico de fondo y arreglos de saxo, llegamos a otra casi hablada que me recuerda mucho a The Doors, y que a su vez desemboca en un solo de guitarra blusero realmente fantástico, apoyado por los saxos, que nos conducen hasta el final del tema.
El último corte es “Fancy Desire” (7’56), cuya melodia he escuchado en alguna otra parte, pero no recuerdo donde. La interpretación que de ella hacen con los saxos es absolutamente magnífica. ¡Que belleza!. La parte vocal también es buenísima y nos recuerda a la banda a la que Werner V. Gosen y Karl Heinz Blumemberg se unieron tras la ruptura de Thrice Mice en 1972, que no es otra que Altona.
Por si no hemos tenido bastante, el sello Long Hair nos ofrece siete bonus tracks grabados en directo, entre los que destacan “Drive Me” (2’17) y “Pig II” (10’52), ambas versiones de la banda británica Blodwyn Pig (aunque en el caso de “Pig II”, en los créditos se le atribuye su composición a Thrice Mice, cuando en realidad es el “Sing Me A Song That I Know” de la banda de Mick Abrahams).
Conclusión: una gran reedición que nos confirma el escelente estado de forma de los grupos de jazz-rock alemanes en los ’70.

EMBRYO: “BREMEN 1971”. 2002

El sello Garden Of delights publicó a finales de 2002 un directo de los archivos de Radio Bremen, cuya toma se hizo el 23 de septiembre de 1971 en el instituto Leibnizplatz de Bremen, durante un concierto de una de las bandas más grandes que han existido en Alemania, Embryo.
En este momento la banda, liderada por el percusionista y vibrafonista Christian Burchard, estaba formada además por Al Jones (guitarra), Edgar Hoffman ( saxo y violín), Ralph Fisher ( bajo) y el inigualable Hansi Fisher, saxofonista y flautista de los también fantásticos Xhol caravan, cuya flauta es importantísima en este disco.
Gran parte del material que interpretaron esa noche pertenecía a su segundo trabajo, “Embryo’s Rache”, publicado unos meses antes. Las versiones que podemos escuchar aquí mejoran con respecto a las de estudio notablemente.
El directo se abre con “Try To Be” (10’34). Un marcado riff de bajo, con un gran trabajo de percusión y una buena parte vocal nos introduce en el sonido característico de Embryo. El violín hace su aparición y hace un solo precioso. Aquí encontramos las bases de esa fusión entre jazz, rock y música étnica que caracterizó a la banda durante la década de los ’70. Tras una repetición de la parte vocal, la sección rítmica crea una base perfecta, sobre la que la flauta se expresa con total libertad durante varios minutos. ¡Que maravilla!. El saxo marca el final del tema, pero el bajo permanece, y sin descanso pasamos a “Time” (10’09), tema dividido en dos partes, “You Can’t Wait “ y “Eva’s Nuvola”. La primera nos sigue dando esa sensación de naturalidad y libertad del tema anterior. El bajo y la batería van por cuenta propia, y sobre ellos el saxo pasea sin prisas. Para colmo, la flauta se une a la fiesta, para adentrarnos en la segunda parte, que tiene como gran protagonista a Burchard y sus percusiones. Sin pausa, la flauta nos lleva hasta “Tausendfluber” (9’20), cuya melodia, reforzada por una potente linea de bajo, se nos mete en el cerebro y no nos deja en paz horas después cuando estamos haciendo cualquier otra cosa. Hansi Fisher está genial con la flauta. El saxo toma el relevo, en una parte donde la batería se hace de notar bien. ¡Qué caña!. Tras un corto interludio con voces incluidas, la flauta y la sección rítmica nos devuelven al motivo principal. Para terminar, una verdadera joya de 26 minutos de duración “Spain Yes, Franco Finished”, un tema protesta donde Embryo no sólo homenajea la tradición musical española, sino que además arremete contra su situación política. A raiz de esto, el grupo no pudo tocar en España durante la gira por el mediterraneo que les organizó el instituto Goethe en 1971. No os podeís imaginar como están aquí todos los músicos. ¡Que flauta, que violín, que guitarra, que sección rítmica!. Una verdadera locura.
Estamos ante uno de los grandes discos en directo que se han publicado en la historia del rock progresivo. Si os gusta Embryo no podeís dejar de escucharlo, y si no conoceis a la banda, este es
un buen disco para comenzar a disfrutarlos.

EPIDAURUS: “EARTHLY PARADISE”. 1977

Este álbum fue la primera referencia que publicó el sello Garden Of Delights hace ya varios años. Lo compré junto con otros discos del sello, y cuando lo escuché me quedé alucinado. Curiosamente, después me entro una sensación de agobio al ser consciente de la cantidad de grandes discos del progresivo de los ’70 que me quedaban por escuchar.
Epidaurus es uno de tantos grupos que tuvieron la mala fortuna de hacer su debut discográfico en un año catastrófico para el rock sinfónico, 1977. La música punk invadia los medios de comunicación, las grandes bandas del género comenzaban a decaer, y  a la industria discográfica no le interesaban los grupos nuevos que necesitaran más de una furgoneta para hacer una gira. Estas y otras razones fueron determinantes para que esta banda, originaria de Bochum, publicara esta maravilla y desaparecieran.
Si alguien os pregunta qué es el rock sinfónico, podeis ponerle este disco. Sus máximos responsables son Gunther Henne y Gerd Linke, que nos demuestran que la mejor manera de proporcionar la grandiosida y belleza propia del género es mediante la buena utilización de mellotrones, moogs, hammonds y otros teclados. La formación se completa con Christiane Wand (voz), Heinz Kunert (bajo), y los bateristas Volker Oehmig y Manfred Struck  (uno para cada cara del vinilo original, siendo Struck el mejor de los dos).
El álbum se abre con un magnífico teclado, muy sinfónico, al que se le añade el mellotron. Es “Action And Reactions” (7’00), que además cuenta con una parte vocal excelente ( la voz me recuerda a la primera vocalista de Renaissance, Jane Relf), un buen solo de teclado y un magnífico piano.
Le sigue “Silas Marner” (7’51), que comienza con la siempre efectiva combinación de guitarra acústica y flauta, para posteriormente dejar paso al teclado y a una bonita parte cantada muy aguda, que me recuerda a alguna banda japonesa. El tercer corte es, para mí, el mejor del disco. Se llama “Wings Of The Dove” (5’07) y es un temazo instrumental repleto de teclados ( en algunos solos me viene a la memoria Tony Banks), muchos cambios de ritmo y grandes melodias. Continuamos con “Andas” (6’19), uno de los temas más potentes del álbum, que como ya es habitual, se basa en los diálogos entre los dos teclistas. La sección rítmica es muy activa, y además podemos disfrutar de un buen solo de flauta.
Y como colofón, otra buena dosis de teclado con “Mitternachtstraum” (6’03), que pone punto y final a esta obra maestra del sinfónico alemán, que por desgracia sólo dura 32 minutos.
En 1994 la banda se reunió de nuevo y grabó el álbum “Endangered”, pero es mucho menos interesante.

SENOGUL: “SENOGUL”. 2007

Senogul es una de las bandas más eclécticas que han surgido en el panorama progresivo nacional en los últimos años. En un campo en el que es tan difícil innovar, esta banda asturiana ha apostado por la fusión de elementos y lenguajes diferentes, creando un trabajo compacto, coherente, que no se hace pesado pese a sus 70 minutos de duración.
Las influencias del jazz, la música clásica, el rock progresivo, el funky, el tango, el folk……hacen de “Senogul” (2007), un magnífico álbum debut, apto para todos los públicos ( amantes de la buena música, claro..). Esta accesibilidad  no se da debido a la falta de complejidad, sino que se fundamenta en la creación de buenas melodias, algo que no es nada fácil de conseguir.
Durante la grabación del disco, Senogul estaba formado por Eduardo G. Salueña (teclados), Pablo Canalis (bajo y percusión), Alex Valero “Danda” (batería), Pedro A. Menchaca (guitarra, efectos) e Israel Sanchez (guitarra solista), aunque podemos escuchar también a varios colaboradores que enriquecen las composiciones con acordeón, saxos, flautas, trompeta, coros, etc….
Hay álbumes que son relativamente fáciles de comentar tema por tema, pero este no es el caso, así que comentaré lo que más me gusta. Los primeros seís minutos me encantan. “Dr. Gull” (3’04) nos muestra una bonita melodia de piano, que se repite estrategicamente durante el transcurso del disco, y que alcanza su momento más especial a partir del minuto 1’55, cuando se torna más oscura, con la percusión de fondo y el Coro Melsos creando un magnífico ambiente, para quedarse después sólo las voces, desembocando en “Racionalidad” (2’51) de una forma magistral. No sé a quién se le habrá ocurrido esta unión, pero hay que felicitarlo. Edu está increible con el piano, y un aire “español” sopla durante toda el tema. Me encanta también la batería sonando casi como castañuelas.
Otro corte redondo es “Microcosmos Blues” (9’03), donde las guitarras nos recuerdan a King Crimson (¡qué bonita parte de guitarra rítmica, flauta y sonidos varios en el minuto 1’10). Es quizás el temas en el que más me gusta el bajo de Pablo. ¡Genial!. Además Edu, casi al final, me recuerda a Mike Garson con el piano.
En “Agua, Fuego y Porexpan” (7’14), me gusta muchísimo el piano eléctrico y el bajo. Imprescindible la sección de vientos con saxo barítono, tenor y alto, trombón y trompeta. Cuesta estarse quieta escuchándola. ¡Buenísima!
Naturalmente, no puede faltar entre mis favoritas “La Mulata Eléctrica” (9’46), verdadero tributo al rock andaluz y cuya gran melodia podría haber sido escrita por el mismísimo Manuel Imán. Los cinco músicos están fantásticos. Fuerza y elegancia serían las palabras idoneas para describir esta maravilla.
A muchos puede extrañar que no haya incluido como una de mis preferidas “Tango Mango” (12’19). El sonido de las guitarras es precioso, Pablo vuelve a lucirse, el solo de acordeón es magnífico, y la parte donde Edu toca el clave y el piano me encanta. Además el toque de saxo soprano al final está muy bien, pero en su totalidad me parece una composición algo inconexa. Naturalmente esto es algo muy subjetivo, pero no no logro asimilarla como un solo tema.
Otras partes destacables son los escarceos Emersonianos de Edu en “La Verbena Hermética” (7’32), cuya sección ritmica también me gusta mucho, o los recuerdos a “Visions Of The Emerald beyond” en la bién titulada “Maha Vishnuda” (4’44). Otro punto para el que se le ocurrió el título.

En definitiva, un gran disco que nos deja entrever lo que estos músicos pueden dar de si en el futuro. Hubiese preferido una propuesta un poco más arriesgada, pero se que tienden hacia terrenos más experimentales. Será emocionante para ellos, y como no, para nosotros al volver a descubrirlos.

MANEIGE (1ª PARTE)

La banda canadiense Maneige se forma en 1972, de las cenizas del grupo Lasting Weep. El pianista, clarinetista y organista Jerome Langlois y el flautista y saxofonista Alain Bergeron son los responsables de este fantástico proyecto, a los que se unen poco después el baterista y percusionista Gilles Schetagne y el bajista y contrabajista Yves Leonard.
Ellos mismos citan sus principales influencias haciendo alusión a los dos primeros trabajos de Soft Machine y Jethro Tull, el primero de Gentle Giant, “Hot Rats” de Frank Zappa y “Five Bridges” de The Nice.
A finales de 1974 graban su primer trabajo, totalmente instrumental, “Maneige (1975). Vincent langlois ha sustituido a Paul Picard a la percusión y Denis Lapierre se encarga de las guitarras.
Aunque se notan influencias de las bandas citadas anteriormente, Maneige logra crear un estilo propio bastante original en su álbum debut.
Se abre con una suite de Jerome Langlois, “Le Rafiot” (21’22), que describe las tribulaciones de un barco durante una de sus travesias.
El viaje comienza con una serie de efectos, hechos con clarinete, flauta y percusión que intentan hacernos llegar el ambiente del puerto en el momento en el que zarpa el barco. Poco después entra la flauta y el piano. La percusión, el vibráfono y el bajo se unen a la fiesta y se suceden una serie de melodias realmente preciosas, donde se unen las influencias clásicas con las cercanas al folk. Es una música muy descriptiva, en la que las flautas parecen el viento y el piano las olas del mar. Leyendo algún comentario sobre el grupo en Internet, alguien comparaba su sonido con el de After Crying, y es verdad que algunas veces se parece, quizás por las influencias clásicas, sobretodo en el pianista.
Tras esta maravilla, comienza “Un Anne Sans Fin” (6’39), compuesto por Gilles Schetagne. Un tema de carácter percusivo, con el vibráfono acompañando constantemente a la flauta solista. Esto puede traernos  a  la memoria la música de Frank zappa, y a mi, particularmente, me recuerda a algunas partes de Isildur´s Bane. Es una composición muy variada, con el bajo siempre presente y con mucha fuerza. ¡Impresionanate!.
“Jean-Jacques” (4’13), compuesto por Yves Leonard en honor al manager de la banda, es un bonito tema donde la flauta, siempre acompañada por una potente sección rítmica, interpreta una melodia preciosa. Me encanta la parte donde el piano se queda sólo con el bajo y la guitarra.
Para terminar, otro corte de Gilles Schetagne, “Gallerie III” (7’50), realmente impresionante. Al igual que en el segundo tema, la percusión es muy importante. El bajo y el vibráfono acompañan constantemente al saxo y al clarinete. La segunda parte nos absequia con unas de las melodias más bellas del álbum, interpretada con la flauta, pero con el piano y el vibráfono muy presentes, entrando después la guitarra para darle más fuerza al tema.
Un fantástico final para un álbum debut que tiene la cualidad de poder ser disfrutado tanto por los oyentes amantes de las buenas melodias, como por aquellos que buscan terrenos más escarpados.
La reedición de Progquebec completa el CD con dos bonus tracks grabados en directo en el estudio, en 1974. El primero es “Tedetedetedet” (6’42), uno de los primeros temas compuestos  por Jerome Langlois para la banda, y que va en la onda del resto de sus composiciones. Muchos cambios de ritmo y predominio del piano, la flauta y la percusión. ¡Fantástico!
El segundo es otra versión de “Jean-Jacques” (4’29), parecida a la grabada posteriormente en el disco, pero sin guitarra. En estos dos cortes, Paul Picard se encargaba de las percusiones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MANEIGE (2ª PARTE)

Poco después de la edición de su primer trabajo, Maneige comienza la grabación de “Les Porches” (1975), de nuevo con Emi. Una de las grandes diferencias con respecto a su anterior trabajo es que la labor compositiva recaé en su mayoría en Alain Bergeron.
La suite “Les Porches De Notre-Dame” (19’14) es una de las mejores del progresivo de los ’70. Dividida en varias partes, comienza con una bellísima introducción de flauta y clarinete. Después se nos presentan las melodias que podremos disfrutar durante el resto del tema, con los vientos de Bergeron como protagonistas. El piano de Jerome Langlois es alucinante, y sus influencias clásicas se combinan a la perfección con las más progresivas y un cierto aire religioso. Curiosamente, la parte más bonita de piano la interpreta su hermano Vicent en “Piano Solo”, que desemboca en un final épico, impresionante, titulado “Les Porches”. Raoul Duguays canta en los primeros minutos una bonita melodia que ya habiamos escuchado antes, con una sección de cuerda acompañándolo, y después él mismo hace un precioso solo de trompeta, seguido del saxo y una tremenda guitarra que nos lleva el éxtasis y al final de la suite. ¡Increible!. Naturalmente, durante todos estos minutos finales, la sección rítmica está a la altura que requieren las circunstancias. ¡Una verdadera delicia!.
Le sigue “Le Grosse Torche” (1’24), una pieza muy corta pero realmente emotiva de Jerome Langlois. Piano, flauta y una efectiva sección de cuerda. ¡Precioso!.
El tercer tema del álbum es totalmente diferente de lo que hemos escuchado hasta el momento. Bergeron y Langlois son los responsables de “Les Aventures De Saxinette Et Clarophone” (15’41), tema con influencias Soft machine, Zappa, etc…, pero que no pierde las características propias del grupo. Aquí el clarinete tiene una gran importancia, al igual que el vibráfono y la percusión. Quizás la mejor parte sea a partir del minuto 9, en “Chapitre II”, donde el saxo y la percusión crean algunas partes muy potentes, y otras algo más vanguardistas, aunque los 15 minutos son buenísimos.
Este fantástico disco se cierra con “Chromo” (4’13), una fiesta sónica, donde los vientos se superponen unos a otros, acompañados por percusiones varias. El espíritu de Zappa está en cada melodia de flauta acompañada por vibráfono.
Tras la publicación de esta obra maestra, Jerome Langlois abandona Maneige. Tras unos meses de descanso, la banda decide hacer un nuevo disco, con temas más cortos y directos, en parte para facilitar su difusión por radio. De esta manera, en diciembre de 1976 se graba “Ni Vent…Ni Nouvelle” (1977), tercer álbum del grupo y otra joya del progresivo de la época. Simon Picard vuelve a las percusiones, y como invitados encontramos de nuevo una sección de cuerda y un par de saxofonistas.
Totalmente instrumental, el disco nos ofrece diez temas, al más puro estilo Maneige, pero con el componente jazz propio de los grupos de fusión de la 2ª mitad de los ’70. La labor compositiva está más repartida en esta ocasión, aunque es Gilles Schetagne el que más destaca con cuatro temas, que además son de lo mejor del disco. El primero es “Les Folleries” (6’05), cuyo primer minuto y medio nos deleita con una fantástica melodia de flauta y piano, con las percusiones y el vibráfono muy presentes, entrando después en terrenos más “fusioneros”, donde destaca el duelo guitarra-saxo.
El segundo es “Les Epinettes” (3’30), que comienza con una bonita flauta, que da paso a una de las melodias más bellas compuestas por la banda, e interpretada con el piano y el vibráfono. Cuando entra la sección de cuerda y la flauta……me quedo sin palabras. ¡Increible!.
El tercer corte de Schetagne es “Douce-Amere” (5’52), tema de corte percusivo, con un final de guitarra magnífico, y el cuarto es “Time Square” (1’35), una composición corta, divertida pero muy emotiva, con la flauta y el glockenspiel como protagonistas, que marca el final del disco.
Del resto de canciones, todas buenísimas, destacaría “La Fin De L’ Histoire” (3’17), una gran melodia de Denis Lapierre, que combina muy bien los toques folk, el clasicismo y las influencias del jazz propios de la banda.
En definitiva, otro gran capítulo en la historia de esta formación..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MANEIGE (3º PARTE)

En 1978, y con la misma formación (Alain Bergeron, Vincent Langlois, Denis Lapierre, Yves Leonard, Paul Picard y Gilles Schetagne), Maneige graba su 2º álbum para Polygram y el 4º de su carrera, “Libre Service” (1978). Nos encontramos ante otro fantástico trabajo, algo mas “funky” que el anterior, como podemos comprobar en temas como “Troizix” (2’37) o “Les Petoncles” (4’55), que recuerda mucho a los Gong de Pierre Moerlen.
Aunque ya no se especifican los compositores de cada tema en los créditos, el carácter percusivo de la música de Maneige se hace cada vez más patente. Sólo hay que escuchar “L’ Envol Des Singes Latins” (4’28), repleto de percusiones y aires latinos en el que la flauta interpreta una melodia sobre un pegadizo ritmo de bajo y piano eléctrico, o “La belle Et La Bete” (3’28), y como no “Toutjours Trop Tard” (5´05), que además contiene un magnífico solo de saxo.
Quizás el mejor corte del disco sea “La Noce” (7’21). Comienza con una bonita melodia de flauta y guitarra. Después se queda el piano solo, entra la guitarra, y después el bajo, el vibráfono y la flauta. ¡Increible!. Tambíén el final es fantástico, con muchas percusiones.
No quiero dejar de hablar de este disco sin antes mencionar lo mucho que me sorprendió la belleza de sus dos temas más cortos, “Bagdag” (1’23), muy pegadizo, con una flauta en plan arabe preciosa, y “Noemi” (0’47), bellísima melodia interpretada con piano, guitarra y flauta.
Tras la publicación de esta gran obra en la primavera del ’78, Maneige hace una extensa gira de conciertos por Canadá, realizando alguna actuación también en Estados Unidos y Francia. El 28 de Julio del ’79 tocan en Bromont, interpretando varios temas inéditos hasta el momento. Gran parte de esta actuación aparece en su tercer y último trabajo para Polygram, el directo “Composite” (1979). Gracias al sello Progquebec podemos disfrutar de este disco casi en su totalidad, ya que ha sido incluido en forma de Bonus Tracks en las reediciones de “Ni Vent…Ni Nouvelle” y “Libre Service”. De esta forma, encontramos un par de versiones, algo más rápidas, de temas ya conocidos, como “Douce-Amere” (5’57) y “Toujours Trop Tard” (5’18), y cinco cortes “nuevos”, algunos de ellos realmente increibles, como “Bullfrog Dance” (6’24), repleto de cambios de ritmo, con un bajo muy presente y fantásticos solos de guitarra, de saxo y de vibráfono, o “Un Certain Regard” (6’57), que contiene algunas melodias de flauta buenísimas, que se alternan con estallidos de fuerza de la sección rítmica. En un tono más desenfadado encontramos “Can Can” (4’42), con cierto aire reggae y mucha percusión. Por su lado, “L’ Eveil Et Le Approche” (4’03), va en una onda más “fusionera”, con el sintetizador, la guitarra y el saxo como protagonistas. Y no nos olvidemos de “Etrange Hivern” (2’49), tema lento con un solo de guitarra final guapísimo.
A finales de 1979, Gilles Schetagne deja la banda, siendo sustituido por Pierre Gauthier. Publicaron dos trabajos más que no he escuchado y que no han sido reeditados, “Montreal 6 am” (1980) e “Images” (1983), pero por lo que he leido eran bastante mediocres y ya no tienen nada que ver con sus discos de los ’70.
En el próximo ( y último) capítulo de este repaso por la obra de Maneige, hablaremos de un par de directos de archivo que se acaban de publicar y de la banda de Alain bergeron y Jerome Langlois de principios de los ’70, Lasting Weep.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MANEIGE ( 4ª PARTE)

El sello Progquebec no sólo ha reeditado los 4 primeros trabajos de estudio de Maneige, sino que además ha publicado dos directos que no habían visto la luz hasta ahora. El primero se titula “Les Porches Live”, y el mismo Alain Bergeron reconoce no recordar donde y cuando se grabó ( se supone que a finales de 1974 o principios de 1975, antes de la grabación de su segundo álbum). La banda demuestra su buen hacer en directo interpretando “Les Porches” en su totalidad, con unos arreglos más austeros que el original, y dos temas de su primer trabajo, “Jean Jacques” y “Galerie III”. Para nuestro deleite, también podemos escuchar un tema inédito de Bergerón, “Chou-Fleur” (15’36), repleto de cambios de ritmo y buenas melodias. Los 6 músicos tienen espacio para demostrar sus habilidades y la tremenda compenetración que existe entre ellos a la hora de tocar. Una gran composición, a la altura de las otras que la acompañan en el disco.
El segundo directo, “Live a L’ Eveche”, se grabó el 22 de noviembre de 1975 en Montreal, y aunque todavía faltaba un año para que la banda grabase su tercer trabajo, “Ni Vent… Ni Nouvelle”, ya podemos escuchar aquí un par de versiones, ligeramente más largas, de “Mambo Chant” y “Les Epinettes”, al igual que otra de “Bullfrog Dance”, que suena bastante diferente a la versión de “Composite” (1979). El concierto, que fue emitido en directo por la radio, se completa con dos composiciones de Jerome Langlois, “1-2-3-4-5-6” (7’26) y la magistral “La Balloune” (29’19), punto álgido de la actuación. Langlois no deja de tocar el piano durante la casi media hora que dura el tema. En los primeros diez minutos, está acompañado, sobretodo, por la flauta y la percusión, y además de influencias clásicas, se perciben claramente melodias orientales realmente preciosas. Después, la sección rítmica aparece con más frecuencia, y hay buenos solos de saxo, guitarra, y como no, flauta. Sólo esta suite justifica la adquisición de este álbum. ¡Impresionante!. Como Bonus Tracks, Progquebec nos ofrece dos temas grabados en directo en los estudios de la CKVL-FM, radiados el 6 de enero de 1974. El primero es “Maneige” (4’45), pieza inédita realmente potente, con el saxo y el clarinete como protagonistas, y el segundo una temprana versión de “Le Rafiot” (19’24), bastante similar a la grabada en estudio para su primer disco. Todo esto hace que los más de 75 minutos que dura este CD pasen casi sin darnos cuenta. ¡Fantástico!.
Otros discos a tener en cuenta son los de la primera banda de Jerome Langlois y Alain Bergeron, Lasting Weep. Acompañados por el bajista Claude Chapleau y el baterista Mathieu Leger comenzaron su andadura en 1968 como banda de blues rock que versioneaba temas de John Mayall o Ten Years After. Se dice que ya utilizaban flauta antes de saber que existía una banda en Inglaterra llamada Jethro Tull, aunque después versionearon temas suyos, y se vieron influenciados por ellos. Progquebec ha publicado un CD, titulado “Lastin Weep 1969-1971”, donde se registran todas sus grabaciones, que por desgracia no vieron la luz en su momento. Los tres primeros temas, “29 Avril” (11’39), “De Mi a Mi” (9’02) y “Magdalena” (8’17), están grabados en los Studio Six en 1969, y la primera vez que los escuché me quedé sorprendido. La flauta lo invade todo, Jerome Langlois se dedica mucho más a tocar la guitarra que el piano, hay largos desarrollos instrumentales con guiños al blues y al jazz, siendo aquí donde más se nota la influencia de la banda de Ian Anderson, y las melodias son buenísimas, con aires folkies, incluso árabes. Además, las pocas partes cantadas son en inglés. Todo esto hace que su música nos recuerde a la que se hacía en Inglaterra a finales de los ’60. En el mismo estilo puede encuadrarse “Rien Ne Sert De Courir, Il Faut Partir A Point” (2’49), grabada en los estudios Hone también en 1969. Después podemos escuchar dos extractos de la banda sonora de la película “Safari De Peche” (1970). El primero dura 2’41 m. y es una preciosa melodia para flauta, piano ( tocado por Mathieu Leger) y guitarra acústica. El segundo, algo más largo, 5’50 m., también tiene a la flauta como protagonista, pero esta vez con una sección rítmica muy dinámica. Damos un salto hasta 1971, a una actuación de Longuevil, para escuchar dos fantásticos temas, “Bye Bye” (7’05) y “Carmen ketaine” (25’27). El estilo se acerca más a Maneige, hay muchos cambios de ritmo, el sonido del teclado imita al clave y podemos escuchar la percusión de Gilles Schetagne, que participa como colaborador. En “Carmen Ketaine” destaca el saxo de Alain Bergeron. Aunque el sonido no es demasiado bueno, esta actuación es magnífica y resulta muy útil para comprender la transición Lasting Weep-Maneige.
El CD termina con dos temas cortos, de corte infantil, que formaron parte de la banda sonora de una película para niños.
Para terminar este extenso artículo, no podemos olvidar uno de los acontecimientos más importantes de la escena prog canadiense en la década de los ’70. Me refiero a la representación de “Le Spectacle De L’ Albatros”, los días 28 y 29 de febrero y 1 de marzo de 1976 en Quebec. Basado en el poema “The Rime Of The Ancient Mariner” de Samuel Taylor Coleridge, fue un espectáculo audiovisual cuya música fue escrita, en su gran mayoría, por Jerome Langlois a principios de los ’70. Cuando Langlois abandonó Maneige en 1976, decidió rescatar este proyecto, y para ello reunió a 17 músicos, entre ellos sus compañeros de fatigas en Maneige y Lasting Weep. Después de haber escrito tanto sobre estos músicos, podeis imaginar a que suena esto. Aunque hay partes descriptivas, compuestas para ser acompañadas por imágenes o grupos de mimo, la mayoría de la música es dinámica, con melodias, tanto vocales como instrumentales, inolvidables y una fascinate mezcla de fuerza y sensibilidad. Destacaría la gran aportación del trompetista y vocalista Raul Duguay. Su trompeta en temas como “Preparation Et Depart” (6’25), “La Mort De L’Albatros” (12’45) o “Le Voyage Se Transforme” (8’54) es impresionate. Un CD, publicado bajo el nombre de Lasting Weep, apasionante, que va ganando con las sucesivas escuchas. Un obra realmente grande.

Y aquí finaliza el análisis de la obra de Maneige y Lasting Weep. Os recomiendo que presteís atención a cualquiera de los discos aquí comentados. No os arrepentireís.

SAMURAI: “SAMURAI”. 1971

El sello Eclectic acaba de remasterizar y reeditar el único álbum de la banda británica Samurai ( no confundir con la banda japonesa afincada en Inglaterra), publicado en 1971. Lo primero de lo que uno se da cuenta cuando ve los créditos del disco es que los músicos son los mismos que los de la banda Web un año antes, cuando estos publicaron “I Spider”. Y es que realmente es la misma banda, es decir, Dave Lawson ( voz y teclados), Tony Edwards ( guitarras), John Eaton (bajo), Kenny Beveridge ( batería) y Lennie Wright ( batería, percusión y vibráfono). El único miembro de Web que falta es el saxofonista Tom Harris, que en la grabación de “Samurai” fue sustituido por dos músicos de sesión, Tony Roberts ( saxo, flauta y clarinete bajo) y Don Fay ( saxo y flauta). Parece ser que se cambiaron el nombre debido a que estaban hartos que en los conciertos y en las revistas lo escribieran mal constantemente. En lugar de “Web” ponian “The Web” o “Webb”, etc…
Con su nuevo nombre, entran en el estudio en marzo de 1971 y graban este magnífico disco, que comienza con la pegadiza “Saving It Up For So Long” (3’45).Un  buen riff de guitarra y bajo, Lawson con la voz distorsionada, y una gran actuación de los saxofonistas, tanto en los arreglos como en los cortos solos, son los principales alicientes del tema junto con la presencia constante del vibráfono. ¡Buenísima!.En una onda más suave va “More Rain” (4’26), en la que la guitarra acústica, la percusión y la flauta, junto con la voz de Lawson, consiguen una cadencia y un ambiente fantástico.
Con un cierto aire crimsoniano comienza “Maudie James” (4’55), una fantástica pieza con los saxos como protagonistas. Las partes solistas, con la percusión muy presente, son de lo mejor del disco. Es curioso como estos músicos son capaces de sacar tanto partido a minutajes más bien cortos. Lo mismo pasa con “Holy Padlock” (4’42), que en poco tiempo nos ofrece varios cambios de ritmo y buenos detalles de piano, saxo, guitarra acústica, órgano, etc…¡Fantastica!. De forma contundente comienza “ Give a Little Love” ( 3’39), el tema más rockero  del disco, con un riff típico de los ’70, pero siempre efectivo.
“Face In the Mirror” (6’43) comienza de forma similar a “Killer” de Van Der Graaf Generator, o por lo menos a mí me la recuerda, aunque el riff de saxo no sea tan marcado. Es un tema con cierto aire jazzístico, y que tiene su mejor momento en el solo de guitarra, algo Frippiano en su ejecución, y muy bien arropado por el órgano y el saxo.
Y para terminar “As I Dried The Tears Away” (8’09), en la que se combina a la perfección la fuerza y la sensibilidad, sobretodo en los primeros minutos, durante los cuales me viene a la memoria los Crimson de “Lizard”. Las partes instrumentales son fantásticas, con el órgano como protagonista.
Así termina el único trabajo de Samurai. Debido a que la posterior gira no fue del agrado de los componentes de la banda, ya que la hicieron sin saxofonista, y se notó demasiado, y que cada uno tenía sus propios planes, la banda se disolvió enseguida. Sin ser una obra maestra, este álbum es un buen ejemplo de las inquietudes y el talento tan enorme de muchas de las desconocidas bandas británicas de principios de los ’70. Escuchadlo y no os arrepentireis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MARSUPILAMI

Marsupilami es una de las muchas bandas británicas de principios de los ’70 que aun teniendo una gran calidad, tanto creativa como interpretativa, no consiguió grabar más de dos discos. Se formó a principios de 1970, y estaba compuesta por Fred Hasson (voz, harmónica, percusión), su hermano Leary (órgano), Dave Laverock (guitarra), Richard Hicks (bajo), Mike Fouracre ( batería, percusión) y Jessica Stanley-Clarke ( flauta, voz).
Tomaron el nombre del famoso dibujo del artista belga André Franquin para bautizar su proyecto, y firmaron un contrato con el sello Transatlantic, asociado habitualmente con la música folk, pero que en ese momento intentaba captar la atención del público “progresivo”.
Su primer trabajo, titulado sencillamente Marsupilami, se publicó en 1970. Comenzaba con “Dorian Deep” (7’00), que nos ofrece algunas de las principales claves del grupo. La melodia central es misteriosa, con un cierto aire oriental, que nos recuerda a bandas como Quintessence o East Of Eden. Se combinan partes instrumentales acústicas, con la flauta y la percusión como protagonistas, y otras eléctricas, llenas de fuerza, con la sección rítmica dando caña, mientras la guitarra y el órgano se desenvuelven a la perfección. Le sigue “Born To Be Free” (5’46), un bonito tema lento, con la flauta acompañando constantemente a la voz y la guitarra dando pinceladas al fondo, que también tiene una parte instrumental más rápida, con pequeños solos de órgano, harmónica y flauta, y un cierto aire “jazzy”, en parte debido a la utilización de los platos de la batería.
Uno de las canciones más potentes del disco es “And Eagle Chased The Dove To Its Ruin” (6’40), con una increible base de órgano y batería que recuerda a los momentos álgidos de “The Valentyne Suite” de Colosseum. Las partes vocales son casi épicas, y pueden recordar en algun momento a Wishbone Ash. Fantásticas también la guitarra eléctrica y la flauta. Pero lo mejor está por llegar. Una melodia de “caja de música” nos introduce en “Ab Initio Ad Finem (The Opera)” (10’53). Totalmente instrumental, es el tema con más influencias clásicas del disco, predominando sobretodo el órgano de Leary Hasson. Hay muchos cambios de ritmo, y tanto la batería como el bajo están fantásticos. Naturalmente, la flauta y la guitarra también están presentes. ¡Una gran pieza!
Y para terminar, “Facilis Descensus Averni” (9’38), cuya linea vocal es fantástica, a veces oscura. La combinación batería-órgano me recuerda a The Nice. Además podemos escuchar algunos interludios de flauta, cortos pero muy bonitos. Un buen final para un disco, que junto con su posterior gira de conciertos, tuvo un cierto éxito, sobretodo en Holanda, donde la banda actuó mucho. Fue allí donde se unió al grupo el saxofonista Mandy  Riedelbanch, y donde, junto al letrista Bob West, comenzaron a escribir los temas de su siguiente trabajo, “Arena”, álbum conceptual dedicado a la antigua Roma, y sobretodo al Circo y los gladiadores. Grabado practicamente en directo en el estudio, con un bajo presuspuesto, y bajo la supervisión de Peter Bardens ( sí, el de Camel), es publicado en 1971, y supone un avance en el sonido del grupo.
El álbum comienza con la fantástica “Prelude To Arena” (5’20), donde la fuerza de la guitarra y la batería se combinan a la perfección con las bonitas partes vocales y pasajes de flauta y mellotrón, siendo este último tocado por Leary Hasson, que aumenta su gama de sonidos añadiendo al órgano este instrumento y el piano eléctrico. ¡Increible!.
En una linea  similar va “Peace Of Rome” (7’00), un tema buenísimo, con una sección rítmica muy variada, con muchos cambios, lineas de flauta escoltando las melodias vocales, órgano, mellotrón y un buen trabajo de guitarra.
La cosa se pone seria con “The Arena” (12’57), una maravilla cuya primera parte está dominada por el órgano y una percusión hipnótica, muy propia de la psicodelia. La flauta, con aire oriental, acompaña a las magníficas partes vocales, algo “proféticas”. Me encanta la combinación de las voces de Fred Hasson y Jessica Stanley-Clarke, sobretodo en una parte en el ecuador de la canción, realmente preciosa, seguida por un extracto de piano y flauta, y en los dos últimos minutos. ¡Obra maestra!.
Seguimos con “Time Shadows” (11’16), un tema misterioso cuyo principal atractivo son las partes instrumentales, donde por fin aparece el saxo solista, y donde podemos escuchar uno de los pocos solos de piano del disco, todo esto siempre con la flauta como refuerzo.
Y para terminar, “Spring” (9’15), que contiene la melodia de flauta más bonita que el grupo compuso en su corta carrera. Nada más empezar el tema la flauta nos adelanta algo de este pasaje, que se desarrolla completamente unos minutos después, con el piano acompañando a la flauta, y al final del tema, con las campanas tubulares sustituyendo al piano. Estas partes sirven como contrapunto a distintos desarrollos instrumentales, algunos más “maniacos” y otros más melódicos. Fantástico final para el mejor disco de una banda, que aunque poco después se separó, nos dejó un magnífico legado: dos grandes obras que con el tiempo han sido reconocidos por los amantes del buen progresivo británico de principios de los ’70.
No quiero acabar este artículo sin deciros que estoy totalmente en desacuerdo con algunos comentarios que hay en la red sobre esta banda, en los que se habla de sus influencias del sonido Canterbury, o incluso se les nombra como precursores del RIO.
E

mi opinión, nada más lejos de la realidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JONESY

En 1971, el guitarrista John Evan-Jones, tras haber trabajado como músico de sesión, haber sido miembro del grupo Anno Domini y haber grabado un par de discos en solitario, en plan cantautor, decide formar Jonesy junto con Jamie kaleth ( mellotrón, piano, voz), David Paull ( bajo, voz) y Jim Payne ( batería, percusión). En 1972, en los infames “Command Studios” y ayudados por el ingeniero de sonido Andy Hendrikson (King Crimson, ELP, Rolling Stones…..) graban su primer trabajo “No Alternative”.
El disco comienza con la música de un desfile. Es “No Alternative” (8’15), que segundo después nos descubre un potente riff de guitarra, con el mellotrón haciendo la misma melodia. La parte vocal tiene también la fuerza propia de ese progresivo duro de principios de los ’70. Vuelve el riff principal, y cuando la voz tiene que aparecer de nuevo es sustituida por un largo y fantástico solo de guitarra, con una linea de bajo increible. ¡Un principio genial!.
Le sigue “Heaven” (8’13), un tema mucho más lento, con una melodia vocal preciosa, acompañada constantemente por el mellotrón y por fraseos de guitarra limpios, muy elegantes, y por el piano. Me recuerda a los también británicos Cressida, o a los primeros Crimson, sobretodo al final, cuando el mellotrón se escucha en primer plano.
La 1º cara del vinilo terminaba con “Mind Of The Century” (4’10), canción corta basada en un riff pesado de bajo, mellotrón y guitarra.
La 2º cara comenzaba con “1958” (7’52), un tema algo más complejo con una sección rítmica muy dinámica, con muchos cambios. El mellotrón está tocado con mucha energía, lo que le da un sonido más metálico, y John Evan-Jones está increible con la guitarra, sobretodo en el solo, que es una maravilla. ¡De lo mejor del disco!.
Seguimos con “Pollution” (9’40), otro bonito tema lento, con el mellotrón acompañando a la voz. En la parte instrumental central destaca el bajo (por algo esta pieza está escrita por David Pull) y culmina con un precioso solo de guitarra, con el mellotrón de fondo y un bajo alucinante. Después vuelve la parte vocal, y el tema termina con otro extracto instrumental con el bajo de nuevo como protagonista.
“Reprise” (1’03) es una coda del tema anterior, muy rítmica, con el mellotrón como instrumento solista.
Y para terminar, “Ricochet” (5’06), la pieza más comercial del disco. De hecho John Evan-Jones se enfadó muchísimo cuando la casa discográfica incluyo el tema en el álbum, ya que él la compuso con la condición que se publicara exclusivamente como single. Es verdad que rompe un poco con la estética de la obra, pero no me parece un mal final.
Las ventas del disco fueron bastante bajas. Además, poco después, David paull y Jim Payne fueron sustituidos por el hermano de John, Gypsy Jones ( bajo, flauta) y Plugg Thomas (batería y percusión). Pero lo más importante fue la entrada en la banda de Alan Bown (trompeta y fliscornio eléctrico y percusión), algo que dio una nueva dimensión a la música de la banda.
En su segundo trabajo, “Keeping Up” (1973), Jamie Kaleth participó mucho más en la composición de los temas ( en “No Alternative” casi todos estaban compuestos por John), siendo grabado en los Escape Studios en Kent, con Tony Taverner como ingeniero de sonido ( ya no se separó de la banda hasta su disolución en 1974, trabajando después para bandas como Black sabbath, ELP, Sex Pistols, etc….).
El primer tema es “Masquerade” (6’08). Tras una corta aparición de la sección de cuerdas ( responsabilidad de Ray Russell), entra la guitarra y el mellotrón, y al entrar la sección rítmica enseguida nos viene a la mente Yes, sobretodo por el gran trabajo del recien llegado Gypsy Jones. Las partes vocales son excelentes, al igual que el estribillo, con el mellotrón como protagonista y esporádicas apariciones de la sección de cuerda. Después podemos escuchar otra melodia vocal preciosa, con un mellotrón y una guitarra que nos recuerda a King crimson, algo que se hace más patente con la magnífica entrada de la trompeta, que nos remite directamente a ese fantástico álbum que es “Islands”. En definitiva, un apabullante comienzo.
Le sigue “Sunset and Evening Star” (3’39),única composicion de John Evan-Jones de la primera cara original. Es una balada basada en un poema de Tennyson, donde el mellotrón atrae nuestra atención desde el principio. ¡Muy bonita!.
“Preview” (2’00) es una maravillosa introducción instrumental de piano, trompeta y sección de cuerda, de una enorme belleza, que nos lleva hasta “Questions and Answers” (5’20), un tema muy dinámico y pegadizo que marca el final de la 1ª cara del vinilo, con un magnífico duelo final de guitarra y trompeta, en plan jazzístico.
La 2ª cara comenzaba con “Critique (with Exceptions)” (9’31), el corte más complejo del disco, con unas influencias enormes de los Crimson de “Islands”, y cuya parte vocal recuerda a “Ladies Of the Road”. Al final podemos escuchar uno de los mejores solos de guitarra del disco. ¡Fantástica!. Continuamos con una corta y preciosa instrumental, “Duet” (0’49), donde la guitarra y la trompeta crean una bella melodia que empalma con el mellotrón de “Song” (3’31), único tema de Kaleth de esta cara, y que nos ofrece otra de las melodias más bonitas del álbum. El piano, el mellotrón y la voz rezuman sensibilidad, estando reforzados por esporádicas apariciones de la sección de cuerda y un bonito solo de guitarra final.
Para terminar, “Children” (9’01), una verdadera obra maestra repleta de pasajes impresionantes de mellotrón, con arreglos de cuerda y viento, y muchos cambios de ritmo. La fuerza y la sensibilidad de este tema son todo un ejemplo del nivel tan alto que alcanzó Jonesy en este su segundo y mejor trabajo, imprescindible para cualquier amante del progresivo de los ’70 y para los amantes del mellotrón.
El disco fue bien recibido por la crítica, y la banda salió de gira para promocionarlo.
Tras cambiar de managers, Jonesy vuelve a los Escape Studios a finales de 1973 para grabar su tercer trabajo, “Growing” (1974), por primera vez con un productor externo a la banda, Rupert Hine (Tina Turner, Rush, etc…), con el que John Evan-Jones no terminó de entenderse bien. Además, como novedad, todos los temas están firmados por Jonesy al completo, y como músicos invitados encontramos a Bernard Hagley (saxo eléctrico), Ken Elliot (ARP 2600) y Maurice Pert (percusión).
El disco comienza de forma contundente con “Can You get That Together” (8’26). El riff de piano eléctrico, la increible línea de bajo y la trompeta nos acercan al terreno del jazz rock. El mellotrón aparece como apoyo en la parte vocal, pero no en la misma medida que en su anterior trabajo. Destacar los cortos pero magníficos solos de piano eléctrico, guitarra, trompeta y batería.
Totalmente diferente es “Waltz for Yesterday” (4’10), cuya primera mitad es bastante teatral, con la voz acompañada por la sección de cuerda y la trompeta, y con una segunda parte instrumental con un gran solo de guitarra como protagonista. Continuamos con “Know Who Your Friends are” (6’14), tema rítmico con una bonita base de guitarra acústica, pero que en general me parece bastante soso, tanto en las partes vocales como en las instrumentales. Lo que más me gusta son los últimos 40 segundos con la trompeta y la percusión dando caña. Le sigue “Growing” (5’03), otro corte bastante directo que no termina de convencerme y que tiene su mejor momento durante el corto solo de trompeta procesada a través del ARP 2600. Algo parecido pasa con “Hard Road” (3’55), una bonita canción con detalles de trompeta y sección de cuerda, que mejora con el duelo trompeta-guitarra sobre un fantástico ritmo “fusionero”.
Pero todo mejora con el último tema, “Jonesy” (11’40), una pieza instrumental, con muchas partes improvisadas, que por momentos nos recuerda al Miles Davis eléctrico de finales de los ’60. Piano eléctrico, trompeta y saxos eléctricos, sección de cuerda, guitarra y una base y sólida base rítmica hacen de los últimos minutos de este álbum una verdadera delicia. Es curioso como en pocos meses la banda pasa de una música casi “épica”, repleta de mellotrón, a una combinación de jazz rock de calidad y melodias más simples y menos atractivas.
Aunque el álbum fue premiado con el “Montreux Diamond Award” al mejor disco de 1974, Jonesy comenzó a tener problemas con sus managers, que estaban mucho más interesados en promocionar a sus “estrellas” que a una pequeña y casi desconocida banda británica. Al final, nuestros protagonistas no sólo rompieron con los managers, sino también entre ellos. El resultado es que los hermanos Jones, junto con tres músicos de sesión, David potts (batería), Ken Elliot (teclados) y Bernard hagley ( trompeta y saxo eléctrico) ( estos dos últimos ya habían colaborado con ellos en “Growing”), y el ingeniero Tony Taverner, volvieron a los Escape Studios para grabar lo que ellos llamaban su “álbum definitivo”. El resultado fue “Sudden Prayers Make God Jump”, que por diversos motivos no llegó a publicarse nunca, produciéndose la definitiva ruptura de la banda a finales de 1974.
En 2003, el sello “Night Wings” recuperó los masters de estas sesiones y las publicó en CD. El disco cuenta las experiencias de un enfermo mental, primero en un hospital psiquiátrico, y luego en el exterior, llegando al final a un nivel superior de consciencia. Musicalmente, estamos ante el álbum más flojo de la banda. Destacan las partes de guitarra y trompeta, y sobretodo el tema “Dark Room” (8’20). Por desgracia, el sonido de la grabación tampoco es muy bueno.
Para terminar, deciros que el sello Esoteric acaba de publicar un doble CD, titulado “Masquerade. The Dawn Years Anthology”, en el que se incluyen los tres primeros discos de la banda. Además incluye la versión single de “Ricochet” y el tema “Everyday’s The Same”, una canción lenta al estilo de “With a Little help from My Friends” de Joe Cocker.
Y hasta aquí ha llegado el artículo dedicado a esta fantástica banda británica, que como ha pasado con tantas otras, ha pasado injustamente desapercibida durante muchos años. Espero que estas lineas sirvan para ayudar a la difusión de estos magníficos músicos, aunque sea 34 años después de su separación.

HOSTSONATEN: “WINTERTHROUGH”. 2008

Por fin podemos escuchar el último trabajo de Fabio Zuffanti y su proyecto Hostsonaten. Han pasado más de 5 años desde que esta formación en constante cambio publicó su anterior disco, “Springsong”. Y es que La Maschera Di Cera ha sido el proyecto más rentable de Zuffanti, y lo ha mantenido bastante ocupado durante este periodo de tiempo. Pero ya está aquí “Winterthrough”, tercera parte de la denominada “Suite del ciclo de las estaciones” ( “Springsong era la cuarta y última parte, y más adelante se publicarán la segunda, “Autumsymphony”, y la primera, “Summereve”).
Zuffanti ( bajo, teclado, guitara, percusión…) sigue estando acompañado por Robbo Vigo ( piano, órgano, glockenspiel) y Edmondo Romano ( saxo soprano y clarinete). El guitarrista Matteo Nahum sutituye a Stefano Marelli, y sus compañeros de La Maschera Di Cera, Maurizio Di Tollo ( batería) y Alessandro Corvaglia ( que aquí no canta, sino que se encarga del Mellotrón, el Mini-Moog y otros sintetizadores) cubren los puestos de Federico Foglia y Agostino Macor respectivamente.
El disco, aunque está dividido en diez cortes, se concibe como un único tema de 46 minutos de duración, sin practicamente pausas entre sus partes. Sigue el mismo estilo sinfónico que “Springsong”, aunque al no utilizar Romano la flauta y al no aparecer violín, esta obra tiene menos influencias folkies, y consigue un sonido más oscuro, algo normal si tenemos en cuenta que se intenta describir el invierno, y en su anterior trabajo, la primavera.
Se abre con “Entering The Halls Of Winter” (10’12). Los primeros minutos consisten en una melodia de piano repetitiva, sobre la que van entrando poco a poco el bajo, la batería, otra línea de piano y el mellotrón, consiguiendo un pasaje muy hipnótico. A partir del minuto 4 podemos escuchar uno de esos momentos puros de la factoría Zuffanti, con la guitarra eléctrica acompañada por el mellotron imitando coros y la sección ritmica muy contundente, en un momento sinfónico en toda regla. El tema vuelve a cambiar en un pasaje tranquilo, muy romántico, con piano, arpa ( en realidad teclado) coros y clarinete. Sobre la melodia de este precioso instrumento de viento, se van animando el resto hasta que el mellotron y el piano marcan el gran final, con detalles de metales. ¡Un temazo!
Le sigue “Red Sky” (3’42), bonito tema con guitarra acústica, saxo soprano, clarinete, y un narrador en la última parte, “White Earth” (1’20), que crea un ambiente misterioso con la guitarra acústica, el glockenspiel y un bajo muy marcado. Al entrar la batería comienza “Snowstorm” (3’17), otro corte oscuro, con una sección rítmica potente y un bonito final de guitarra y teclado. Y para terminar este pequeño ciclo algo más misterioso, “Over the Plain” (2’04), que tiene como principal protagonista a Romano, tanto en el clarinete como en el saxo soprano.
Continuamos con uno de los mejores cortes del disco, “The Crystal Light” (6’46) , otro tema sinfónico muy romántico con un saxo soprano fantástico, acompañado por el piano y los teclados. Sin pausa, llega “Outside” (2’17), con un solo de teclado bastante típico,  “Ruins” (2’17), tema ambiental con la guitarra como protagonista, y “Through Winter’s Air” (1’41), una pieza melancólica con el teclado imitando al acordeón, acompañado por la guitarra acústica, que sirve como introducción a la otra pieza central del disco, “Rainsuite” (12’41). Dividida en cuatro partes, comienza a toda potencia con la guitarra electrica y el órgano sobre una potente sección rítmica. Es “Prologue”, que da paso a “New Year’s Theme” mediante el piano. La melodia es muy bonita y mejora cuando entra la guitarra y el mellotrón. El piano, los teclados y el saxo soprano nos introducen en “Winter’s End”, una pieza bastante clásica, muy pegadiza que nos presenta la melodia principal que va a protagonizar el final de la obra. Y como conclusión, “Celebration / To The Open Fields”, todo un estallido sinfónico de los que le gusta a Zuffanti, con una guitarra buenísima acompañada costantemente por los teclados y como no, el mellotrón. En los últimos segundos, podemos escuchar la melodia inicial de “Springsong”, que supongo representa el paso del invierno a la primavera.
Y así termina otro de los discos compuestos por Fabio Zuffanti, un músico que aunque no crea nada ni ofrece nada nuevo en sus discos, hace muy bien lo que hace, y a mí, particularmente,  me sigue gustando mucho. Un gran trabajo que no decepcionará a los fans de la banda y a ningún amante del sinfónico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SECRET OYSTER

Tras la primera disolución de la banda danesa Burning Red Ivanhoe ( una de las mejores de la época) en 1972, el saxofonista Karsten Vogel decide formar un nuevo grupo para hacer música totalmente instrumental más influenciada por el jazz. Para ello recluta al guitarrista de Hurdy Gurdy, Claus Bohling y al teclista Kenneth Knudssen, que hasta el momento nunca había tocado un teclado eléctrico y que después grabaría con la banda Coronarias Dans. A estos tres magníficos músicos se les unen el baterista de Burning Red Ivanhoe, Bob Thrige Andersen y el bajista Mats Vinding. El nombre “Secret Oyster” está sacado de un tema de Burning red Ivanhoe titulado “Secret Oyster Service”.Pronto firman un contrato con CBS y en 1973 publican su primer disco homónimo, que en algunos lugares salió bajo el nombre de “Furtive Pearl”.El álbum comienza de forma contundente con el tema de Vogel, “Damexpressen” (4’27), donde la combinación del piano eléctrico y el saxo, acompañados por una dinámica sección rímica y la guitarra, crea el sonido propio de la banda, lleno de fuerza y creatividad. ¡No se puede empezar mejor un disco!.
Seguimos con “Fire and Water” (5’37), también compuesto por Vogel, pero dominado por la guitarra de Bohling, que construye un gran tema, con el piano eléctrico apoyando al bajo y la batería, y el órgano y el saxo reforzando a la guitarra en las partes álgidas.
Vogel también es el responsable de “Vive La Quelle?” (8’52), un corte perfecto para ser interpretado en directo, ya que consiste en un riff inicial de órgano y guitarra, que se interrumpe pronto para dar paso a un solo de batería, con apoyo de la guitarra, al que le sigue un solo de piano eléctrico y otro de guitarra, en una especie de “Tour De Force” muy propio de las actuaciones en vivo, para volver, al final, al riff inicial.
Para el cuarto tema del disco, “Blazing Lace” (4’45), Claus Bohling crea uno de los riffs más pegadizos del disco. Esta base de saxo y guitarra nos acompaña durante todo el corte, con una fantástica sección rítmica, primero más pausada, con el saxo como solista haciendo unas figuras magníficas, y después más acelerada, con el piano eléctrico como apoyo, y la guitarra tomando el relevo del saxo. Una pieza buenísima, cuyo único defecto es un final en “Fade-Out” demasiado largo.
Los dos siguientes temas están compuestos por Knudsen. El primero, “Public Oyster” (10’51), es una larga y fantástica improvisación donde se suceden los solos de piano eléctrico, guitarra, saxo…¡Magnífico!. El segundo es “Mis(s) Fortune” (1’32), una bonita pieza de piano eléctrico y bajo.
Y para terminar, otra composición de Vogel, “Ova-x” (5’03), con el saxo como protagonista, y que tiene un ambiente oscuro, misterioso, que por momentos me recuerda a Soft Machine.
La edición en CD de Laser’s Edge de este primer trabajo de Secret Oyster incluye dos bonus tracks. El primero es una versión alargada de “Damexpressen” (7’25), grabada en directo el 26 de noviembre de 1973 en Copenhage, menos contundente que la original, pero con unos solos fantásticos. Aquí es  Bo Stief quien toca el bajo.
El segundo es “Orlaver” (2’16), grabada a principios de 1973 por Keneth Knudsen, Claus Bohling y el batería Ole Streenberg para un disco titulado “Christiania”, en el que varios artistas apoyaban al barrio libre del mismo nombre, formado en 1970 en Copenhage, cuya convivencia se basaba ( y todavia lo hace, si no me equivoco) en la vida comunal y la libertad.
En definitiva, un gran disco de jazz rock que logró vender bastante, tanto en Dinamarca, como en otros lugares de Europa. Esta buena acogida por parte del público y la prensa especializada hace que CBS dote con más medios a la banda a la hora de grabar su segundo trabajo. Secret Oyster entra en los estudios Rosenberg ( considerado como uno de los mejores de Dinamarca) , en julio de 1974. Mats Vinding, ocupado con otros proyectos, es sustituido por el bajista de Burnin Red Ivanhoe, Jess Staehr. Por otro lado, Bo Thrige Andersen, debido a sus problemas con las drogas, deja su puesto al baterista de Coronarias Dans, Ole Streenberg. La nueva formación graba en cuatro dias su mejor trabajo, “Sea Son”, siendo publicado en otoño de 1974.
Un potente bajo abre el disco. Es “Oysterjungle” (3’01), una pieza corta, pero que nos muestra la enorme madurez del grupo. La aparición del moog y los arreglos de cuerda, compuestos y dirigidos por Palle Mikkelburg, nos traslada a un sonido más cercano a la fusión de la segunda mitad de los ’70. Le sigue otro tema compuesto por Karsten Vogel, “Mind Movie” (9’16), que es, para mí, la mejor pieza del disco y de la banda. Es difícil explicar la belleza y la energía que desprende. Basado en un ritmo de piano constante, el tema se va desarrollando poco a poco, con todos los miembros de la banda en absoluto estado de gracia, sobretodo Claus Bohling, cuya guitarra llega a niveles increibles en el climax del tema. ¡Obra maestra!.
Continuamos con “Pajamamafia” (6’12), que originalmente se concibió como dos piezas independientes, una compuesta por Bohling y otra por Knudsen ( ambas aparecen completas como bonus tracks). La primera parte consiste en una bonita melodia de guitarra y piano, y en la segunda entra la sección rítmica, en plan “fusionero”, con el saxo y el piano eléctrico como protagonistas.La percusión adicional corre a cargo de Kasper Winding, y la trompeta es responsabilidad de Palle Mikkelburg. ¡Buenísimo!.
Le sigue “Black Mist” (3’41), un tema más rockero, basado en un riff de Bohling, bien acompañado por el bajo, y donde podemos escuchar buenos solos de moog y saxo, aderezados con algunos toques espaciales.
Una preciosa introducción del cuarteto de cuerda nos adentra en la composición de Knudsen, “Painforest” (5’32). Casi sin darnos cuenta, el piano y el saxo comienzan a fabricar una melodia, con las cuerdas jugando sobre ella. Entra la sección rítmica, y sobre esa misma melodia la guitarra toma el protagonismo. ¡Genial!.
Y como colofón, un temazo de Karsten Vogel, “Paella” (8’27), que consiste en un ritmo constante, algo misterioso, sobre el que todos los instrumentos van aportando sus ideas, entrando y saliendo constantemente, en una demostración de inventiva e imaginación sobresaliente.
Laser’s Edge ha incluido tres bonus tracks en el CD. El primero es “Sea Son” (5’25), de Claus Bohling.El primer minuto y medio se corresponde con la primera parte de “Pajamamafia”. Después podemos escuchar una parte más rockera, con un ritmazo de bajo, y un posterior duelo entre la guitarra y el moog realmente fantástico. De lo mejor del CD. El segundo bonus es “Alfresco Part 1”  (5’39) de K. Knudsen, que se corresponde con la segunda parte de “Pajamamafia”, y el tercero, “Alfresco Part 2” (2’07), tema tranquilo con saxo, piano y bajo,que termina con un potente riff de guitarra. Hubiera preferido que en el LP original se hubieran incluido estos temas en lugar de reducirlos y unirlos en “Pajamamafia”.
Así termina la reedición de este álbum, una verdadera delicia que combina a la perfección el rock y el jazz. Como bien dice Karsten Vogel en el libreto, se nota que él mismo y Claus Bohling componian los temas basándose mucho en la fuerza del bajista Jess Staehr, mas cercano a la esfera rock, y que Kenneth Knudsen se fijaba más a la hora de componer en la versatilidad del baterista Ole Streenberg, más próximo al mundo del jazz.
Tras el éxito de sus dos primeros discos y durante una gira en la que realizaron más de 100 conciertos en 1975, la banda es reclamada por el bailarín y coreógrafo Fleming Flindt para componer e interpretar la música para un ballet basado en los poemas eróticos de Jens August Schade. De esta colaboración surge el tercer disco del grupo, “Vidunderlige Kaelling” ( también conocido como “Astarte”). La formación es la misma que en “Sea Son”, aunque la música es algo diferente. Lo primero que llama la atención es la portada del álbum, con una fotografia de Vivi Flindt ( esposa de Fleming Flindt y una de las estrellas de su ballet) desnuda, tal y como bailaba en algunos momentos durante la obra. Dependiendo del gusto de cada uno, puede ser una portada provocativa o patética. El disco se abre con “Intro” (2’10), una bonita melodia de teclado que da paso a “Stjernerne Pa Gaden” (5’41), uno de los temas más emotivos compuestos por Secret Oyster. Una pieza lenta, con la guitarra y los teclados interactuando de una forma magistral, dotándola de un ambiente onírico, lleno de belleza. El saxo también tiene un papel importante. ¡Buenísima!.
Seguimos con “Sirenerne” (5’03), que nos ofrece una bonita primera parte de saxo y teclado, una segunda más rítmica, más funky, con el saxo y la guitarra como solistas, y una magnífica percusión tocada por Kasper Winding. Sin pausa nos llegan ecos de Mahavishnu Orchestra. Es el principio de “Astarte” (6’28), una de las joyas del disco. Con cierto aire oriental ( en parte por la utilización del sitar, interpretado por Claus Bohling), y con todos lo músicos a un nivel altísimo, la banda consigue un tema hipnótico, muy especial y realmente genial. Tras esta brutalidad llega “Solitude” (4’07), una preciosa pieza para piano. Le sigue “Tango-Bourgoisie” (2’47), un tango algo peculiar que cuenta con Palle Mikkelborg como invitado tocando la trompeta y el sintetizador. Continuamos con “Belleuve” (3’20), un tema funky donde destacan los detalles de guitarra acústica. Kasper Winding vuelve a ser el encargado de la percusión adicional. “Valse Du Soir” (1’55) es una bonita pieza, con aires galos. El teclado imita al acordeón y la mandolina está interpretada por Karl Jensen.
El disco finaliza con “Outro” (5’06), que recupera la melodia inicial, y sobre ella se van desarrollando diferentes solos. Magnífico el duelo guitarra-moog.
El CD contiene tres bonus tracks. El primero es “Sleep Music”, una pieza lenta preciosa, con el saxo como protagonista. El segundo, “Circus Sax” (4’42) es el único tema del CD que no fue incluido en el ballet, y que en realidad es un solo de saxo de Karsten Vogel sin ningún acompañamiento. El tercero es “Intro to Act II” (0’50), y es sencillamente eso, una introducción con la misma melodia inicial, pero algo más paranoica.
Para resumir, un disco maravilloso en el que los teclados tienen mucho peso ( Kenneth Knudsen es el principal compositor, aunque en los créditos no se especifica), y donde los solos están algo más contenidos, ya que es música para ser representada.
El proceso de creación de esta obra no sólo coincidio con la gira que el grupo realizó en 1975, sino también con la composición y grabación de los temas que, posteriormente, formarían parte del cuarto disco de la banda, “Straight To The Krakenhaus”. Publicado en 1976, es para mucha gente el mejor trabajo de la banda. A mí, personalmente, me gusta más “Sea Son”, pero este es, sin duda, un gran disco también. Comienza con “Lindance” (1’14), una potente introducción de teclado y batería que nos lleva hasta “Straight To The Krakenhaus” (2’49), con un estilo cercano a la fusión de la segunda mitad de los ’70 similar a Weather Report o Return To Forever, donde destaca las partes de guitarra de Claus Bohling. Al igual que estos dos cortes, K. Vogel también compone “My Second Hand Rose” (4’17), un precioso tema lento con el distintivo saxo de Vogel como protagonista. “High Luminant Silver Patters” (5’37) está compuesto por K. Knudsen y es una pieza fantástica. La sección rítmica me encanta y tanto los teclados como la guitarra son geniales. Otra maravilla es la composición de Vogel, “Deliveaux” (7’57). El ambiente creado por los teclados es muy relajante, el moog crea bonitas figuras mientras que la guitarra pasea libremente por este bello paisaje sonoro, que alcanza su punto álgido con la entrada del saxo. ¡Todos impresionantes!. Uno de los grandes temas de su carrera.
“Stalled Angel” (3’57), compuesta por K. Knudsen, abría originalmente la segunda cara del disco, y es una pieza  bastante funky, con un bajo muy marcado y el teclado como instrumento solista. Pura fusión, que incluye momentos de guitarra al más puro estilo Secret Oyster. Sin solución de continuidad nos encontramos con “Rubber Star” (4’17), también de K: Knudsen, con una misteriosa base de guitarra y una bonita melodia de saxo sobre ella. Vogel regresa con otro temazo, “Traffic and Elephants” (6’11). Es una pieza que va “in crescendo”, con una base de teclado continua y un saxo que no deja de sonar nunca. ¡Increible Karsten Vogel!. El último corte es el único compuesto por el guitarrista Claus Bohling, y como no, es fantástico. Se titula “Leda and the Dog” (5’51) y me recuerda mucho a Mahavishnu Orchestra, sobretodo en la base hipnótica de guitarra. Me encanta el teclado solista y como no, el solo de guitarra sobre un ritmo más animado. Podría buscar en un diccionario de sinónimos para no repetirme, pero la mejor forma de decirlo es esta: ¡Una joya!.
Como bonus tracks, Laser´s Edge nos ofrece “Alfred” (3’54), un tema con aires funkies, con el saxo y la guitarra como solistas, y “Glassprinssen” (6’24), otro ejemplo de jazz rock de la época en la que Ole Streenberg está genial con la batería y las percusiones.
Por desgracia este gran disco sería el último de la banda. Parece ser que las ventas no fueron excesivas y CBS dejó de apoyarlos.
Después Kasper Winding sustituyó a Ole Streenberg, dotando a la música del grupo un toque más funky. Después este fue sustituido por Jeppe Reipurth. Secret Oyster dio su último concierto en diciembre de 1977, sin Kenneth Knudsen en sus filas.
Y así termina la historia de una de las grandes bandas que dio Dinamarca en los ’70, y cuyos músicos formaron parte de agrupaciones tan importantes como Burning Red Ivanhoe, Coronarias Dans o Days Of Phoenix. Hubo momentos en los que lo que menos importaba era el nombre de la banda, ya que sus alineaciones eran muy similares. ¡Larga vida al progresivo nórdico!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POTEMKINE

 

Potemkine es una banda francesa, cuyo gérmen data de 1971, año en el que los hermanos Charles y Gilles Goubin deciden formar un grupo de versiones de temas famosos de gente como Deep Purple, Rolling Stones, etc… Tras asistir a un concierto de Magma, e influenciados por el jazz rock y el sonido Canterbury de la época, deciden cambiar de estilo y componer sus propias canciones. Es en 1973 cuando deciden llamar a su banda Potemkine, en parte porque foneticamente recuerda al idioma Kobaia. A Charles (guitarra, piano, voz) y a Gilles (bajo), se les unen su hermano Michel (piano, voz), Maurice Bataille (batería) y Xavier Vidal (violín), y en 1974 publican su primer single autoproducido con dos temas instrumentales, “Rictus” (4’46) y “Mystere” (5’47), muy dinámicos, con toques cercanos al sonido Canterbury y algunos momentos que nos recuerdan a Mahavishnu Orchestra, en parte por la utilización del violín y la guitarra. En ambos la voz se usa como un instrumento más, algo habitual en futuras composiciones.
Un año después Dominique Dubuisson sustituye a Gilles Goubin al bajo, y otro de los hermanos, Phillippe sustituye al baterista Maurice Bataille. Con esta formación publican su primer disco, “Foetus” (1975). El principio no puede ser mejor. Me refiero al tema del mismo nombre, “Foetus” (6’18). Comienza con una bonita melodia de guitarra, con la sección rítmica acompañándola de forma pausada. Después entra la voz, y la batería cada vez adquiere más fuerza. La entrada del Piano eléctrico es preciosa, y disfrutamos de un elegante solo respaldado con figuras de bajo y batería cada vez más imaginativas. Entra el violín y, poco después, aparece una potente guitarra que da paso a un último minuto con varios cambios de ritmo y con el violín de regreso. ¡Un temazo!.
Le sigue “Zed” (5’14), maravillosa composición, que aunque en algunos pasajes de piano y guitarra  puede recordarnos a Mahavishnu Orchestra, el ritmo y las voces son autenticamente Zeuhl. ¡Buenísima!. Continuamos con “Nuit Sur Le Golan” (2’19), pieza experimental que da paso a la obra maestra del disco, “Ballade” (6’17). Comienza con una fantástica melodia de violín y voz. Después entra la sección rítmica y se les une el piano eléctrico. A los 2 minutos el piano se desmarca y comienza un solo magnífico, con un gran ritmo, dando paso a un solo de violín y a otro de guitarra, y entre ellos, en cada cambio de solo, la melodia inicial de violín y voz.
Originalmente, la segunda cara del disco se abría con “Hymne” (2’00), tema muy vital, con una gran melodia, y que tiene momentos que me recuerdan a Zappa, aunque el bajo me trae a la memoria algunos pasajes de Richard Sinclair. Seguimos con “Loolit” ( 3’05), una pieza con un bonito piano y que nos vuelve a traer efluvios tanto de Magma como de la banda de John McLaughlin, sobretodo en la entrada del violín. Potente sección rítmica y buen solo de guitarra. Estas influencias de Mahavishnu Orchestra las encontramos también en el comienzo de piano y guitarra acústica de “Cedille” (5’56). Es un tema pausado, de gran belleza, realmente fantástico. Y para no abndonar la combinación de elementos propios de las bandas de Vander y McLaughlin, nos adentramos en “Laure” (4’32), con un principio y un final tranquilos pero muy potentes, con guitarra, bajo, piano eléctrico y batería, y una bonita melodia cantral de violín y voz. Para terminar, “Cycles” (2’17), pieza que comienza de forma tranquila, con piano y guitarra y que después se acelera con la entrada de la sección rítmica y el violín. Buen final para un fantástico álbum debut.
Tras un cierto éxito local, y una sucesión de conciertos, cada vez con más afluencia de público, Potemkine decide publicar otro álbum, pero con una formación reducida a trio. Además, según los propios créditos del disco, deciden fusionar las influencias propias del jazz rock y del Zeuhl con las de la música clásica contemporanea, de gente como Varese, Satie o Debussy. De esta forma, Charles Goubin, su hermano Philippe y Dodou Dubuisson entran en 1977 en el estudio para grabar su segundo trabajo, “Triton” (1977). Este nombre se refiere a un acorde específico que en la edad media era considerado como satánico, y que fue incorporado de nuevo en la música occidental en el siglo XX por Stravinsky y Bartok entre otros. Es un disco difícil de describir detalladamente, ya que siempre lo he concebido como una unidad compacta, aunque sus 5 cortes son totalmente independientes. Aunque se echa de menos el violín, se nota una mayor madurez, y la sección rítmica adquiere una mayor relevancia.
El álbum comienza con “Asyle” (7’25), donde el bajo y la batería tienen un gran protagonismo. Hay muchos cambios de ritmo y las melodias son oscuras. Se notan las influencias clásicas en el piano y una cierta similitud con Univers Zero, sobretodo en la magistral parte final, donde la batería está increible. Seguimos com “Crepuscula” (4’57), una misteriosa pieza, con las voces, el piano y la batería destacando sobre el resto en la primera parte, y una segunda más animada con la guitarra ofreciéndonos una bonita melodia. El siguiente tema es “Loolit II” (8’29), una versión alargada de la pieza del mismo nombre incluida en su primer trabajo. La sección rítmica hace una labor fantástica. Se nota que Dubuisson había escuchado mucho tanto a Paganotti como a Janick Top. Aunque falta el violín, aun notamos en la guitarra influencias de McLaughlin. En definitiva, una gran composición, que a veces se vuelve casi hipnótica a pesar de sus muchos cambios de ritmo. Continuamos con “Liberserim Urb Et Chant De Viamor” (3’59), una pieza corta más optimista que las anteriores, en la que participa Michel Goubin (piano, voz) como invitado. Un buen tema que da paso a “Eiram” (13’34), una composición con muchos matices, con aires Zeuhl, sobretodo por la sección rítmica, con un sonido de guitarra precioso, tanto en las partes más lentas como en las más aceleradas, con un piano que a veces le sirve como contrapunto, mientras que otras se une al bajo y la batería como elemento rítmico. Es un gustazo tumbarse y escuchar todos los sonidos, todos los cambios de ritmo, las disonancias, las partes vocales, siempre misteriosas. Una maravilla que cierra uno de los mejores discos hechos en Francia en la segunda mitad de los ’70.
1977 fue un buen año para Potemkine. Hicieron más de cién conciertos y telonearon a Magma en varias ocasiones. Debido, en parte, al éxito de bandas como Return To Forever o Weather report, el grupo decide orientar su música hacia un estilo más cercano a la fusión de finales de los ’70. De esta forma, los tres hermanos Goubin, Charles, Philippe y Michel, junto con Doudou Dubuisson y dos percusionistas invitados, Christian Rouge y Jean-Jacques Ganghofer, graban el tercer y último disco de Potemkine, “Nicolás II” (1978). Las influencias Zeuhl y de la música clásica contemporanea están menos presentes. La guitarra adquiere mayor importancia, estando siempre acompañada por el piano eléctrico y/o el Moog. La sección rítmica sigue siendo muy dinámica, y el bajo toma ciertos tintes funkies. Esto hace de “Nicolas II” el disco de la banda que más puede gustar a los amantes de la fusión de esta época. Todos los temas tienen un gran nivel, pero yo destacaría “Tango Panache” (6’18), que tiene un cierto aire a Return To Forever, y que como es habitual, contiene un pequeño duelo guitarra-Moog, y “Ode To Mars” (5’23), magnífica pieza que aún conserva cierta estética Zeuhl, con un bajo que nos puede recordar a Magma.
Tras la publicación del disco la banda siguió tocando en directo (llegaron a ser teloneros de Shakti), pero en junio de 1979 Charles Goubin muere en un accidente de coche. Uno de los últimos conciertos de la banda se celebro en agosto de 1979 en Bilbao. Potemkine desaparece definitivamente en 1982.
En 2001 el sello Soleil Zeuhl publica en CD “Triton” y “Nicolas II”. En el primero se incluyen como bonus su primer single y dos temas de su álbum debut “Foetus”, y en el segundo los restantes seis temas del mismo. De esta forma en estos dos Cds se incluye todo lo que grabó Potemkine durante su existencia. Como conclusión decir que estamos ante una banda muy desconocida que vale la pena descubrir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUPERSISTER

 

Las raices de Supersister las encontramos en The Blubs, banda escolar formada en 1965 por el baterista Marco Vrolik, el bajista Arnold Slagter, el guitarrista Gerhard Smit y el teclista Robert-Jan Stips ( aunque debido a la falta de piano en algunos lugares donde tocaban, se dedicaba sobretodo a cantar y a tocar la harmónica).
En 1966, Slagter es sustituido por Ron Van Eck, entra otro guitarrista, Theo Nijenhuis y la banda cambia su nombre por el de Q-provocation, que más tarde se acortaría sencillamente a Provocation. Consiguieron cierta fama local, y en 1967, en pleno auge de la psicodelia, comenzaron a convertir sus espectáculos audio- visuales, combinando la música con la poesia y la danza. Después Theo Nijenhuis deja la banda y entran el flautista Sacha Van Geest y el trompetista Rob Dow. Este último intenta organizar un “happenning” titulado “Sweet OK Supersister”, que al final no se celebró, pero que sirvió para bautizar de nuevo al grupo.
Con la marcha de Rob Dow y Gerhard Smit en 1969, Supersister pasa a ser el cuarteto que todos conocemos. Ya influenciados por el sonido de Soft Machine, comienzan a tocar semanálmente en un club de Amsterdam hasta que uno de los miembros de Group 1850, Peter Sjardin, su manager Hugo Gordjim y el productor Hans Van Oosterhut los descubren una noche y les ofrecen grabar un single. Sería publicado en la primavera de 1970 por el sello independiente Blossom e incluía “She was Naked” (3’46), un tema con una melodia bastante pop, con ciertos aires a Caravan, con mucha flauta y órgano, y “Spiral Staircase” (3’05), con el piano eléctrico interpretando una melodia nostálgica, coros a lo Mothers Of Invention, y una parte narrada con voces de “gnomos” de fondo.
El éxito de este single hizo que firmaran un contrato con Polydor, que le publicó otro single, en mi opinión mucho menos interesante, que incluía “Fancy Nancy” (1’48), una especie de parodia de la música de Elvis y “Gonna Take Easy” (2’42), una canción simplemente divertida. Estos dos primeros singles están incluidos en la reedición de Esoteric del álbum “Present From Nancy”, que se grabaría en el verano de 1970, con Hans Van Oosterhut como productor. Las labores de composición quedaron a cargo de Rober-Jan Stip, en el caso de la música, y de Ron Van Eck en el de las letras, escritas en inglés.
El álbum comienza con “Presents from Nancy” (8’02), dividida en dos partes: una introducción que se inicia con percusiones, con aires latinos, y una bonita melodia de piano. La entrada de flauta me encanta, y el tema se acelera hasta llegar a la segunda parte, donde tras un silencio, podemos escuchar un bajo y un órgano muy a lo Soft Machine, para dar paso a una maravillosa parte de piano que se repite durante toda la pieza. De nuevo aparece la flauta, primero en intervalos cortos para después efectuar un precioso solo. ¡Qué bueno!. La siguiente pieza es “Memories Are New” (9’49), dividida en tres partes. La primera se titula igual y comienza con un riff de órgano muy pegadizo, con una bonita parte vocal muy Canterbury, y un bajo distorsionado a lo Hugh Hopper. La flauta aparece de vez en cuando, y después hay una parte misteriosa, que me recuerda a los primeros Pink Floyd, para volver después al riff inicial. Un bajo fuzz muy potente y un órgano similar al de Mike Rattledge abre la segunda parte, “11/8”, una de las mejores y con más fuerza del disco. ¡Increible!. Al final entra el piano eléctrico y se el tema se calma para entrar en “Dreaming Wheelwhile”, final tranquilo, que se escucha como si estuviera interpretado bajo el agua, con la flauta como protagonista. En los créditos se indica que aquí hay ciertas influencias de Satie, y estoy de acuerdo.
Originalmente la segunda cara del disco de abría con “Corporation Combo Boys” (1’22), un tema repleto de influecias de Zappa, en cuya letra se nombra a los Mothers Of Invention, y que cuenta con la colaboración de Gerhard Smit a la guitarra. Continuamos con “Metamorphosis” (8’03), dividida en tres partes. “Mexico” comienza con una melodia de gran belleza, algo siniestra. Los teclados son los protagonistas y la sección rítmica suena algo apocalíptica. Según los créditos originales del vinilo, al comenzar la parte vocal estariamos ya en la segunda parte del tema, “Metamorphosis”, pero el corte en el CD se hace un minuto más tarde. Esto ha pasado en muchas ocasiones, y ya ocurría en la primera edición en CD de Polydor de 1990. Tras la parte vocal, comienza un ritmo acelerado de batería, y aparece el bajo fuzz llevando el peso de una parte instrumental  algo machacona, pero que me encanta. Después entra el órgano. ¡Fantástico!. La tercera parte del tema es sencillamente un extracto de 20 segundos titulado “Eight Miles High”. El disco termina con “Dona Nobis Pacem” (8’36), título que ya era cantado en “She Was Naked”, y que es una pieza tranquila, hipnótica, con aires espaciales, con el teclado y la flauta perfectamente compenetrados. Un ambiente maravilloso que se rompe en los últimos dos minutos, con una parte humorística con influencias de Zappa. Un bello final para un álbum debut impresionante.
Poco después de su publicación en Holanda, el sello Dwarf lo publicó en estados Unidos, y John Peel lo dio a conocer en el reino Unido a través de las ondas radiofónicas. Tras participar en varios conciertos benéficos y darse a conocer en toda Holanda, la casa discográfica presionó a la banda para publicar otro single. Salió a la luz en la primavera de 1971, y contenía una versión corta de “A Girl Named You” (3’16) y una potente instrumental titulada “Missing Link” ( 2’57). Poco después, durante junio y julio, la banda entra en el estudio, de nuevo con Van oosterhut como productor, para grabar su segundo disco, “To The Highest Bidder”.
El álbum se abre con “A Girl Named You” (10’07), una maravilla que comienza con un riff de piano, con al sección rítmica acelerada y flauta. Toda esta parte, en la que después cambia el ritmo y entra el xilófono, e magistral y desemboca en una preciosa parte vocal cercana al Sonido Canterbury. El posterior solo de flauta, con el piano eléctrico apoyándolo es otro de los grandes momentos del tema, que vuelve a la parte vocal para después ofrecer otro solo de flauta, precedido por un piano eléctrico bastante jazzístico. Esta joya termina con otra bonita parte vocal.
Le sigue “No Tree Will Grow (On Too High A Mountain)” (7’40), un tipo de canción no demasiado habitual en el repertorio de Supersister. Consiste en una melodia vocal, con el piano como acompañamiento, y un constante sonido electrónico que le da a todo el tema un ambiente sombrio y misterioso. ¡Muy buena!.
El tema más largo del disco es “Energy (Out Of Future)” (14’55), que está repleto de solos de órgano, cambios de ritmo, arreglos de piano y flauta y partes vocales con las voces distorsionadas. Una composición formidable en la que encontramos muchas de las claves del sonido de la banda. El álbum termina con “Higher” (2’56), una bonita canción con el piano y la flauta acompañando a la melodia vocal.
Este disco fue el primero de Supersister que se publicó en Inglaterra, con “She was Naked” incluida, y los mismos miembros de la banda vieron en él un trabajo más maduro y con más personalidad propia. Tras la publicación de otro single con una versión corta de “No Tree Will Grow” (4’28) y “The Groupies Of The Band” (4’31), tema con un buen ritmo y mucho cachondeo (tanto este como su anterior single están incluidos en la reedición de Esoteric de “To The Highest Bidder” como bonus tracks), la banda comienza una gira por algunos paises europeos, y en octubre de 1971 tienen la oportunidad de tocar con una orquesta en Alemania, componiendo nuevos temas para la ocasión. Fue una experiencia tan interesante que a principios de 1972 la banda decide colaborar con la compañía de danza y teatro holandesa. En marzo se presenta la obra “Pudding En Gisteren”, con la banda tocando en directo. Esta mezcla de rock y danza tuvo buena acogida. Durante su preparación, nuestros protagonistas entran de nuevo en el estudio con Van Oosterhut para grabar su tercer trabajo, titulado igual que su más reciente proyecto, “Pudding En Gisteren”, que para mucha gente supuso su mejor disco hasta el momento.
Comienza de una forma un tanto “comercial” con “Radio” (4’00), tema pegadizo con influencias de Caravan y con un  buen final, algo más oscuro. “Supersisterretsisrepus” (0’17) no es más que un interludio de teclado que nos lleva a “Psycopath” (3’59), una canción con toques de humor, con el piano acompañando la melodia vocal. Como podeis escuchar, los primeros minutos del álbum pueden decepcionarnos con facilidad si lo comparamos con sus anteriores trabajos, pero la siguiente media hora es lo que hace de este disco algo tan especial. “Judy Goes On Holiday” (12’40) comienza con un órgano a lo Soft Machine, con la flauta acompañando a la melodia principal, y un bajo muy potente. El ritmo cambia, pero el bajo y el órgano siguen siendo los protagonistas, hasta volver a la melodia inicial, que tras una pausa, se convierte en un precioso extracto de flauta que da paso a una parte vocal. Hace su aparición el piano eléctrico, de nuevo la flauta y la guitarra de Ron Van Eck. Después comienza una parte más fuerte, con el órgano y las percusiones llenando nuestros oidos, para terminar con una canción Doo-Woop con reminiscencias a Zappa. ¡Una de las obras maestras del grupo!.
Y para terminar, la otra maravilla del disco, “Pudding En Gisteren-Music For Ballet” (21’01), pieza compuesta para el ballet del mismo nombre y que supone uno de los puntos álgidos de la carrera de Supersister. Hay mucha variedad de ritmos, algunos muy elegantes, con bonitas melodias, y el teclado y la flauta como principales instrumentos solistas. Más de veinte minutos instrumentales que nos invitan a disfrutar de la música con los ojos cerrados intentado imaginar como los bailarines logran escenificar algo así. Una gran “suite” propia de la época.
La reedición de Esoteric se completa con “Dead Dog” (2’42), un buen tema instrumental, melancólico, con aires espaciales, que se publicó como cara B del single “Radio”, y “Wow” (12’58), recogida en una actuación en directo el 1 de julio de 1972 en el “Holland Festival”. Esta pieza contiene una de las melodias de flauta más pegadizas que la banda compuso, con reminiscencias folk y un ritmo divertido, al igual que las muchas partes vocales, repletas de buen humor y que a veces nos recuerdan tanto a los Gong de Daevid Allen como a los Mothers Of Invention.
Este disco tuvo bastante éxito en Holanda, y fue publicado en Alemania y Gran Bretaña bajo el nombre de “Pudding and Yesterday”.
Poco después, Polydor publica un nuevo single con una versión corta de “Wow” (3’33) grabada en estudio y “Drs. D” (2’49), un buen tema instrumental con un bajo muy marcado y el piano como instrumento solista, pero tuvo muy poca aceptación por parte del público. También se publica el recopilaotrio de singles “Superstashine Vol.3”.
En agosto de 1973, Marco Vrolijk y Sacha Van Geest dejan la banda, debido a que Robert-Jan Stips y Ron Van Eck quieren añadir más elementos del jazz y más improvisaciones en su música. Son sustituidos por el baterista Herman Van Boeyen y por el saxofonista Charlie Mariano, un impresionante músico que provenía del jazz, pero que ya había trabajado con bandas de rock como Osmosis o Embryo. En octubre, la nueva formación entra en el famoso Manor Studio, con Giorgio Gomelsky en la producción y Simon Heyworth como ingeniero de sonido para grabar su cuarto disco, “Iskander”(1973). Nada más comenzar “Introduction” (0’41) notamos las influencias orientales, gracias a Mariano y su Nathasuaram o Nagaswaram ( depende del disco lo he visto escrito de una forma u otra), una especie de oboé del sur de la India que este músico utilizaba desde su etapa en Osmosis, a finales de los ’60. Le sigue “Dareios The Emperor” (4’50), un tema que me encanta, con una base de teclado algo más electrónica y unos fraseos de saxo geniales. Tras la parte vocal, el piano toma las riendas y el saxo hace un buen solo. Termina con el piano eléctrico y sin pausa entramos en “Alexander” (7’01), una pieza en clave de marcha militar. Mariano vuelve a tener mucho peso, aunque también es fantástica la base que crea la sección rítmica y el órgano. Con la llegada de “Confrontation Of The Armies” (2’46) me empiezan a asaltar las dudas de si el CD respeta los cortes originales del vinilo. En los créditos del CD podemos leer la letra de este tema como si perteneciera a “Alexander”, pero es que además, si la traducimos, nos damos cuenta que se adapta mucho más a la temática de “Alexander” que a la de “Confrontation Of The Armies”, que es una pieza que describe la calma antes de la tormenta de la batalla, con los ejércitos frente a frente, mientras que su supuesta letra transmite una serie de alabanzas que el ejército hace a Alejandro. Todo esto, y más detalles, me hace pensar que “Introduction” abarcaba originalmente los dos primeros cortes del CD, siendo “Alexander” realmente “Dareios The Emperor”, pasando a ser “Confrontation Of The Armies” realmente “Alexander”. De esta forma los primeros dos minutos y medio de “The Battle” (7’58) se corresponderian con la calma que describe “Confrontation…..”, y después comenzaria realmente “The Battle”, con los teclados y el saxo como protagonistas.
Originalmente, la segunda cara del disco comenzaba con “Bagoas” (2’54), un tema muy pegadizo que cuenta con la colaboración de Pierre Moerlen en las percusiones. Le sigue “Roxanne” (3’20), un precioso corte instrumental de flauta y piano, que nos describe a la primera esposa de Alejandro. El piano eléctrico da paso a “Babylon” (7’56), un temazo de jazz rock con Charlie Mariano en primer plano, aunque la sección rítmica y el teclado no se acobardan en ningún momento. Para terminar, podemos escuchar “Looking Back” (4’32), que quizás es la pieza que más puede recordarnos a los antiguos Supersister. Además, aparece como invitado tocando la flauta Sacha Van Geest. Una canción lenta, muy bonita y elegante. Este magnífico disco termina como empezó: con el Nathasuaram de Mariano.
Para promocionar el álbum se publicó como single una versión diferente de “Bagaos” (2’40) con otra nueva versión de “Memories Are New” (6’07) basada sobretodo en su tercera parte “Dreaming Wheelwhile” y que me parece uno de los temas más geniales que esta nueva formación de Supersister hizo, con el saxofonista en estado de gracia y una elegancia sólo comparable a la del Sonido Canterbury.
Después de actuar en varios conciertos con la banda, Charlie Mariano, acostumbrado a tocar con mucha gente diferente, deja el grupo a principios de 1974, el cual sigue actuando como trio, aunque siempre acompañado por músicos invitados. Uno de estos invitados fue Elton Dean, que estuvo con ellos hasta su disolución a mediados de 1974. Sus conciertos con Dean se acercaban al terreno del free jazz y supongo que serían increibles.
En el verano del mismo año, Sacha Van Geest graba con la colaboración de R.J Stips y Ron Van Eck un álbum conceptual, que a menudo nos recuerda a un musical, bajo el nombre de Sweet OK Supersister, titulado “Spiral Staircase”. Aunque en mi opinión es un álbum menos interesante que los grabados anteriormente, tiene buenos momentos como la preciosa melodia de piano de “Retroschizivie” (2’21), o “Dangling Dingdongs” (6’53) y “Nosy Parkers” (4’26), dos temas de jazz rock con una sección rítmica increible. Sólo se dio un concierto para promocionar el disco y fue el último de la banda.
Y así termina la historia de una de las grandes bandas holandesas de todos los tiempos. Una historia que se reanudaría con la reaparición del grupo en el ProgFest del 2000 en Los Angeles, y que desgraciadamente, se volvería a interrumpir con la muetre de Sacha Van Geest en 2001, no sin antes regalarnos un bonito DVD que bajo el nombre de “Sweet OK Supersister” nos brinda la oportunidad de ver y escuchar la buena forma de la banda 27 años después de su separación.

 

 

Isotope: “Golden Section”. 2008

El sello Cuneiform acaba de publicar este fantástico disco de archivo, que recoge tres actuaciones diferentes que la banda Isotope hizo entre 1974 y 1975. En esta época, la banda había sufrido una pequeña convulsión, ya que tras publicar su primer disco el teclista Brian Miller, compositor de todos los temas, y el bajista Jeff Clynne dejan el grupo. Afortunadamente el guitarrista y líder de la banda, Gary Boyle y el baterista Nigel Morris reclutan al bajista Hugh Hopper, que además de haber pertenecido a Soft Machine había coincidido con Boyle en la banda de Stomu Yamashta, y al teclista Laurence Scott, que en realidad era dentista y nunca había tocado profesionalmente con anterioridad. Con esta  formación graban su segundo trabajo en estudio, “Illusion” (1974) y comienzan a tocar en numerosos lugares presentando su nuevo material ( la primera formación casi no había tocado en directo).
La actuación más antigua que recoge “Golden Section” es la del 23 de Julio de 1974 en Londres. Podemos escuchar una versión ligeramente más corta de “Spanish Sun”, que además se diferencia de la original en que en la introducción, en lugar de combinarse la guitarra acústica y eléctrica es el piano eléctrico el que actua como contrapunto de la guitarra eléctrica de Boyle. Los siguientes tres temas fueron compuestos por Hugh Hopper en la época en la que abandonó Soft Machine. El primero es “Lyly Kong”, más corta que la original, y que aquí se utiliza como una bonita introducción de “Edorian”, algo más larga que la versión de estudio y con una gran combinación de guitarra y bajo fuzz. La tercera composición de Hopper es “Golden Section”, donde Boyle tiene más protagonismo que en la versión de estudio. Tanto este tema como “Lyly Kong” aparecen esbozados en la primera cara del álbum de Hugh Hopper “Monster Band”, que recoge maquetas grabadas por Hopper en su propia casa en 1973.
Para terminar, escuchamos “Illusion”, donde los solos de teclado de la versión de estudio han sido sustituidos por solos de piano eléctrico.
Saltamos a finales de marzo o principios de abril de 1975 para escuchar dos temas interpretados en Nueva York durante la única gira americana del grupo. El primero es una versión de “Frogg” mucho más larga que la original, con un buen solo de piano eléctrico y un Gary Boyle pletórico, y una temprana versión de “Attila”, algo más larga que la que después apareceria en el tercer y último álbum de la banda , “Deep End” (1976).
Pero la mejor actuación que recoge este disco de archivo, y la que mejor suena, es la del 20 de mayo de 1975 en Bremen. El percusionista Aureo De Souza se unió a la banda para esta ocasión y la verdad es que enriquece bastante algunas partes. Comenzamos con “Illusion”, donde podemos escuchar una bonita introducción algo más larga y con percusión añadida. Le sigue una versión algo acelerada de “Rungon Creeper”, uno de los pocos temas que Laurence Scott compuso para la banda, y de los más funkies. Continuamos con una buena versión de “Attila” y otra de “Spanish Sun”, de casi diez minutos de duración. Esta diferencia se debe sobretodo a a la magnífica introducción, con mayor protagonismo del bajo, una excelente guitarra y buenos detalles de piano eléctrico y percusión. En el solo de piano eléctrico la batería es menos contundente que en la versión de estudio, utilizando Morris mucho más los platos, muy bien acompañado por Hopper y De Souza.
Para finalizar nos encontramos con dos tempranas versiones, algo alargadas, de los dos temas que posteriormente abririan el álbum “Deep End”. Por un lado la funky “Crunch Cake” y por otro “Mr. M’s Picture”, donde predomina el piano eléctrico, aunque la versión de estudio sería sustituido por sintetizadores.
Y aquí termina el análisis de este disco de archivo, más enfocado quizás a la gente que ya conoce a la banda y que quiere saber que puede encontrar en este CD, que a aquellos que no la han escuchado nunca. Para estos, sólo decir que si os gusta el jazz rock de mediados de los ’70, este es un grupo indispensable.

SOFT MACHINE: “DROP”. 2008

El sello Moonjune acaba de publicar “Drop”, un fantástico directo de archivo que recoge material grabado en la gira que Soft Machine hizo por Alemania en otoño de 1971. Parte de la importancia de este disco radica en la aparición del baterista australiano Phil Howard, que sustituyó a Robert Wyatt en septiembre de este mismo año. Tan sólo estuvo cinco meses en la banda y en este tiempo, el cuarteto formado por él mismo, Mike Ratledge, Elton Dean y Hugh Hopper, actuó en unas treinta ocasiones en Europa, grabó la primera cara del álbum “Fifth” y realizó algunas sesiones de radio. Justamente, la grabación que hicieron para la BBC el 15 de noviembre de 1971 es el único documento oficial en directo que hasta el momento yo había escuchado de esta formación (aparece en el doble CD “BBC Sessions 1971-1974”, publicado por el sello Hux). Elton Dean encontró en Howard un compañero perfecto para sus improvisaciones, ya que ambos compartían una visión similar del jazz y del sonido de Soft machine (ya habían tocado juntos en las sesiones de grabación del primer álbum de Dean), que en esa época se acercaba cada vez más a posiciones que rozaban el free-jazz. Esto puede escucharse en la revisión de alguno de sus clásicos que aparecen en este álbum, como “Neo Caliban Grides”, de una fuerza abrumadora, “Slightly All The Time”, algo más larga que otras versiones de la época Wyatt, donde Ratledge está fantástico y en la que podemos escuchar un increible solo de saxo de Elton Dean con Howard como co-protagonista, o en “Out-Bloody-Rageous”, citada en los créditos del disco como un buen ejemplo del enfrentamiento entre los que querían mantener la estructura del tema (Hopper y Ratledge) y los que luchaban por abandonarla ( Dean y Howard). En realidad lo único que yo soy capaz de percibir es la auténtica mestria de los cuatro músicos en una versión aplastante de uno de los mejores temas de la banda.
Por otro lado, este nuevo directo de archivo nos da la posibilidad de comparar la interpretación en directo de los temas de “Fifth”, que sería grabado poco después. Escuchando “All White” puede notarse la comodidad de los músicos tocando en directo, quedando aún más patente en “Drop”  (increible el bajo y el teclado) o en “MC”, donde Dean y Howard hacen de las suyas. Los últimos 14 minutos del disco nos ofrece la segunda cara de “Fifth”, con el solo original de Howard, “Dark Swing”, que en estudio, al ser grabado por John Marshall, fue sustituido por “L.B.O”.
Debido a la presión de Hopper y Ratledege, Phil Howard fue sustituido en enero de 1972 por John Marshall, acontecimiento que influyó en la posterior huida de Elton Dean de la banda. En definitiva, “Drop” es un paso importante en la interminable carrera que supone comprender la trayectoria de una banda de directo como Soft Machine. Aunque el sonido no es perfecto, es lo suficientemente bueno como para disfrutar de él. No os lo perdais.

 

FORGAS PHENOMENA BAND: “L’AXE DU FOU”. 2009

El gran baterista Patrick Forgas vuelve a la carga con un nuevo disco de Forgas Phenomena Band, titulado “L’ Axe Du Fou”. Para mí, su anterior trabajo, el directo “Soleil 12” (2005) es uno de los mejores discos de la década, razón por la que ha sido todo un placer escuchar su nuevo álbum. Al lee la formación, reconocemos nombres como el de el teclista Igor Brover y el bajista Kengo Mochizuki, pero el resto de músicos son diferentes con respecto a “Soleil 12”. Ahora Sebastian Trognon se encarga de los saxos y la flauta, Dimitri Alexaline de la trompeta y el fliscornio, Benjamin Violet de la guitarra y Karolina Mlodecka del violín. Con esta instrumentación es difícil hacer música que no sea excelente.
Mientras “Soleil 12” tenía algunos temas compuestos en los ’70, “L’ Axe Du Fou” se compone casi exclusivamente de composiciones hechas entre 2006 y 2008. Aunque estaba previsto que fuera grabado en 2006, problemas personales hicieron que no se registrara hasta julio de 2008, en unas sesiones que tan sólo duraron tres dias, ya que la intención de la banda era reflejar como sonaban en directo (la gran ventaja de hacer esto en estudio es que pueden tocar todos los instrumentos juntos, como si de un concierto se tratara, pero con la opción de repetir las tomas si es necesario).
Nada más escuchar el primer tema, “Le Clef” (10’50) intuimos lo que se nos viene encima. La potente introducción pertenece a “Urgence”, un tema grabado para el álbum “Roue Libre” (1997), pero que al final no fue incluido en el mismo. Sobre la sólida base rítmica se van sucediendo varios solos de violín, saxo soprano, fliscornio, saxo tenor…Los ritmos cambian constantemente, las melodias son fantásticas, y el alternar muchos solos cortos de distintos instrumentos le da mucho dinamismo y color a la composición. Le sigue “L’ Axe Du Fou” (16’32), el último tema que Forgas compuso para el disco, en 2008. El bajo y la batería se ven arropados durante toda la pieza por una buena base de piano, construyendo unos pilares sobre los que se alzan algunas de las melodias más bonitas del disco. Como siempre, el violín destaca sobre el resto de los instrumentos solistas, y es todavia más efectivo al combinarlo con la guitarra o los saxos. Todo esto junto con los cambios de ritmo y los solos de poco más de 30 segundos de flauta, saxo soprano (de una gran sensibilidad), de piano o de trompeta hacen de “L’ Axe Du Fou” el plato fuerte del disco.
Una bella melodia de piano eléctrico, violín y trompeta nos adentran en “Double Sens”(13’50). Originalmente, esta pieza duraba 35  minutos, pero a Forgas no le parecía que las distintas partes estuvieran bien conjuntadas, así que para esta nueva versión de 13 minutos, aprovechó los primeros minutos de la original, y compuso de nuevo lo demás. Curiosamente, lo mejor del tema comienza en el minuto 6’30, donde el violín interpreta una preciosa melodia que después se repite sobre distintos y con diferente instrumentación. ¡Genial!.
Para terminar, “La 13eme Lune”, una bonita pieza para violín cuyos solos van alternándose con otros de flauta, trompeta, guitarra o saxo tenor, sobre una sección rítmica fantástica, con el piano eléctrico y la guitarra apoyando al bajo y la batería.
Así termina uno de los que serán mis discos favoritos del año. Todavia estamos en enero, pero no me cabe la menor duda. Ningún amante de la buena música debería perderse este disco, pero sobretodo los amantes del jazz rock, de el jazz británico  y el sonido canterbury, estilos que convergen en locales como Le Tritón en París, lo que hace músicos de distintas nacionalidades, de diversas bandas y de épocas diferentes colaboren entre sí, siendo difundidos por gente como Aymeric Leroy o Lenoardo Pavkovic, y sellos como Cuneiform o Moonjune. Toda esta escena lleva mucho tiempo dando grandes trábajos, y hay que seguirle la pista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

THE WRONG OBJECT

A principios de 2002, el guitarrista belga Michel Delville y el guitarrista británico Andrew Norris ,ambos afincados en Lieja, reunen a una serie de músicos de la zona para interpretar varios temas donde se mezclaban rock, jazz y psicodelia con poemas escritos por el propio Norris. De esta forma reclutan a Alain Deval (batería), Damien Polard (bajo), Domgué (saxo tenor, saxo barítono y flauta) y a “Isabelle Doyen (voz), quedando así compuesta la primera formación de The Wrong Object. Sus primeras grabaciones se reunen en un Cd autoproducido titulado “All Hands On Dreck”( 2002).
El disco comienza con una bonita melodia, cantada por Isabelle Doyen. Es “Space Debris” (0’38), que da paso a otro tema corto, “A Method of a Mudlark” (1’27), que consiste en  una guitarra cruda, con una sección rítmica machacona y arreglos de viento. Este arranque rockero contrasta con “Unycicle” (9’00), una de las piezas clásicas de la primera época de la banda, mucho más cercana al jazz, con una base hipnótica sobre la que se suceden las distintas melodias, y los solos de saxo y guitarra. Aunque los ritmos van cambiando, en ningún momento se pierde esa sensación un tanto ensoñadora, libre e incluso psicodélica  propia del tema. Le sigue “How It Is” (4’17), melodia repetitiva de saxo con voces superpuestas. Lo mejor es la entrada de la guitarra. Seguimos con la preciosa “Waterlily”, donde Isabelle Doyen vuelve a deleitarnos con una melodia con ciertos aires de cabaret, pero a la vez casi épica. Sin pausa comienza otra de las piezas emblemáticas de la banda, “Strangler Fig” (6’46), con grandes influencias de Zappa, sobretodo en el fantástico solo de guitarra de Delville, con variados cambios de ritmo y buenos solos de saxo. ¡Fantástica!. Continuamos con “Cunnimingus” (7’15), otra pieza jazzera, con un claro juego de palabras como título, que a mi me recuerda mucho al Sonido canterbury actual. Buenas melodias de saxo, un bajo contundente y un bonito solo de guitarra. El disco termina con otro tema vocal, “Halfway Back to Cyclops” (3’47), algo oscura, con el saxo y la guitarra como protagonistas.
Poco después, con la marcha de Norris, la banda se centra más en arreglar y versionear de una forma bastante original temas de Frank Zappa, aunque siguen componiendo material propio. Todo esto se puede comprobar en otro CD autoproducido, “Plays Zappa and a Few Tunes of Their Own” (2003).Este disco recoge temas en directo, grabados entre 2002 y 2003, y en él notamos una evolución en el sonido de la banda. El saxofonista Domgué ha sido sustituido por Yves Dellicourt al saxo soprano y clarinete bajo y por Ludovic Jeanmart al saxo alto, lo que da una sonoridad distinta al grupo. Además el bajista Damian Polard comienza a utilizar el bajo fuzz, lo que nos trae a la memoria a Hugh Hopper.
Lo primero que notamos al escuchar las versiones de Zappa es que en ningún momento el grupo intenta calcarlas, sino que les da un nuevo enfoque, siendo el resultado sobresaliente. Los temas elegidos del Maestro son “Five-Five-Five” (3’59), el solo de guitarra que abría “Shut Up and Play Yer Guitar”, donde Michel Delville está increible, “King Kong” (9’21), que comienza a ritmo de reggae y que cuenta con un impresionate solo de bajo fuzz y con una parte central narrada por Andrew Norris ( que aparece como invitado especial) , junto con la melodia del standard “My Favourite Things”, “We Are Not Alone” (2’08), una de las instrumentales más bonitas que compuso Zappa, con los saxos como protagonistas,”Chunga´s Revenge” (8’39), con unos solos de saxo y guitarra que me encantan, “Apostrophe” (4’17) y una versión casi irreconocible de “Outside Now” (6’46), con el clarinete bajo como instrumento solista.
En este disco también encontramos tres temas ya conocidos. Por un lado “Strangler Fig” y “How It Is”, extraidos directamente de su primer disco, por lo que las versiones son idénticas, y una versión en directo de “Cunnimingus” (3’46), más corta que la original, pero repleta de cambios de ritmo, y un sonido muy diferente, en parte por la combinación de saxo alto y soprano. ¡Buenísima!. Además, The Wrong Object nos ofrecen dos temas nuevos geniales, también tocados en directo, y con claras influencias del jazz británico. El primero es “Malign Siesta” (6’14), en la que destacan las bonitas y alegres melodias principales, la interacción entre los distintos saxos y el fantástico solo de guitarra de Delville, con claras reminiscencias a Zappa, acompañado por una gran sección rítmica. El segundo es “Soft Cage” (4’08), que cuenta con un bajo muy potente y una batería dinámica, arropando una preciosa melodia de saxo soprano, con buenos momentos de guitarra, algo frippiana por momentos.
En poco tiempo adquieren una cierta fama en los circuitos dedicados a homenajear la música de Zappa, y esto hace que sean elegidos para tocar en la edición número quince del Zappanale, celebrado en Alemania en 2004, recogida en el CD “Live At Zappanale 2004”.  Con la misma formación que en su anterior autoproducción y acompañados por el mismísimo Ed Mann (vibráfono, marimba y percusión), interpretaron durante una hora tanto versiones de Zappa como temas propios. El concierto fue recogido por el sello Maximalist record, sólo para uso promocional. Mirando el listado de canciones observamos que tan sólo hay un tema original de la banda que no hayamos escuchado antes, “Wet Weather Wet” (8’43), pero vaya temazo. ¡Qué potencia!. El riff de guitarra, muy rockero, contrasta con los vientos, y sobretodo con los magníficos solos de alto y soprano. La sección rítmica es aplastante, y en algunos momentos encontramos influencias de Soft Machine.
Durante esta actuación, el grupo tocó otras tres piezas propias: una versión corta de “Unycicle” (5’50), muy cambiada con respecto a la original, sobretodo por el magnífico trabajo de Ed Mann, “Strangler Fig” (2’33), también acortada, con un notable bajo fuzz, y una nueva adaptación alargada de la genial “Malign Siesta” (9’50), de una fuerza brutal, repleta de buenos solos, con el bajo siempre reclamando atención y otra gran actuación del ex percusionista de Zappa.
Respecto a las versiones del Maestro, tocaron “Eat That Klezmer”, que comienza con el riff de “Eat That Question” a toda potencia,  para luego interpretar una preciosa melodia judia a toda velocidad. Lo mejor, el solo de saxo alto; “Chunga’s Revenge” (9’08), maravillosa, donde destaca la guitarra de Delville, el saxo alto de Jeanmart y como no, el vibráfono de Ed Mann; una versión bastante “free” de “Outside Now” (9’23), con el clarinete bajo como protagonista y “King Kong” (6’50) donde Ed mann se sale de nuevo.
Aquí terminaría la primera etapa de la banda belga, que comienza 2005 con un cambio de formación:

Michel Delville: guitarra y voz
Damien Polard: bajo
Laurent Delchambre: bateria y percusión
Fred Delplanq: saxo tenor
Jean-Paul Estievenart: trompeta

El sonido de la banda vuelve a cambiar, ya que el saxo alto y el soprano son sustituidos por saxo tenor y trompeta. También vemos que el baterista original de la banda, Alain Deval, ha sido sustituido por Laurent Delchambre. Esta nueva formación sigue vigente en la actualidad.

A finales de 2005, publican un nuevo CD autoproducido, “The Wrong Object & Guests-Live 2005”,  que recoge material de tres actuaciones diferentes entre octubre y noviembre del mismo año. La primera se celebró en Paris el 18 de octubre y contó con la participación del mismísimo Elton Dean. Sobre esta actuación hablaremos un poco más adelante, ya que el sello Moonjune publicó una parte en 2007 en el Cd “The Unbelieveble Truth”. Ahora sólo hablaremos de los dos temas de este concierto incluidos en el disco que nos ocupa. Son una versión de la ya conocida “Unycicle” (12’22), de la que me encanta el solo de saxello de Elton Dean y el de tenor de Fred Delplanq, y “Other People” (8’32), tema nuevo de Delville con una parte vocal, siempre arropada por la trompeta, un fondo de guitarra rítmica fantástico presente en toda la pieza, y con los vientos en estado de gracia. Buen solo de saxo tenor, y como no, de saxo alto, de la mano del tristemente desaparecido Elton Dean.
La siguiente actuación recogida aquí es la del 27 de octubre en Lieja, que contó con la colaboración de otro de los grandes músicos de la escena jazz británica, el trompetista Harry Beckett. De esta colaboración disfrutamos con “Stucco” (9’31), otro de los temas nuevos de la banda, cuya primera parte consiste en un gran solo de guitarra, con el bajo y la batería muy inspirados, una segunda con Estievenart y su trompeta como protagonistas y con Michel Delville apoyándolo de maravilla con la guitarra, y una tercera que nos ofrece una improvisación bastante “free” de la mano de Beckett y Delville. ¡Temazo!.
Pero el grueso del disco consiste en parte de la actuación que la banda hizo en Luxemburgo el 4 de noviembre, con la colaboración de Marc Mangen al piano eléctrico.
Aquí encontramos una de las mejores piezas de la banda, que en un futuro sería indispensable en casi todas sus actuaciones, “The Unbelieveable Truth” (10’12), que consiste en una preciosa melodia de influencias judias que sirve como excusa para grandes solos de saxo, de guitarra, de trompeta, y como no, dando una sonoridad totalmente nueva a la música del grupo, de piano eléctrico. Le sigue una versión buenísima de “Filthy Habits”(6,57), otra de las grandes instrumentales de Zappa, y “Strangler’s Fig/Chunga´s Revenge” (13’26), dos piezas ya clásicas en su repertorio, y que solian interpretar unidas casi siempre. Marc Mangen esta fantástico y Jean-Paul Estievenart tampoco se queda atrás. Continuamos con una nueva adaptación de “Malign Siesta” (8’54), con algunas partes muy jazzísticas y con un elegante solo de piano eléctrico y otro de saxo tenor. Para terminar, otra version de “Eat That Question” de Zappa, con la parte Klezmer que ya escuchamos en el “Zappanale 2004” y donde los solos de trompeta y saxo tenor son realmente abrumadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es el momento de profundizar más en el concierto en París el 18 de octubre de 2005. Gracias a internet, Elton Dean pudo trabajar desde su casa en los temas de The Wrong Object y viceversa. Esto fue algo fundamental, ya que  debido a una averia en el coche, la banda belga llegó a París sólo un par de horas antes del concierto, por lo que no pudieron ensayar juntos practicamente nada, y aun así el concierto fue increible. El sello Moonjune lo publicó en 2007 bajo el nombre de “The Unbelieveable Truth”.
El disco comienza con uno de los grandes temas que Elton Dean compuso en los ’70, “Seven For Lee” (12’50), que cuenta con una de las mejores melodias del Jazz Británico de la época, interpretada aquí con saxello, con arreglos de trompeta y saxo tenor. El solo de saxello de Dean es increible, pero el de saxo tenor de Delplanq y el de trompeta de Estievenart tampoco están nada mal. ¡Obra maestra!.  Le sigue “Millennium Jumble” (12’22), composición original de la banda con un sonido más eléctrico, y en la que la sección rítmica, con la guitarra incluida, tiene mucho peso. Es un tema con mucha tensión, muy intenso, que también cuenta con un saxello y un saxo tenor fantásticos.
La siguiente pieza es “Baker’s Street” (8’28), una preciosa balada de Elton Dean, habitual en los conciertos de Soft Machine Legacy, y donde los protagonistas, como no, son los vientos. Continuamos con “The Unbelieveable Truth” (11’45), en una versión diferente a la que tocarian dias después en Luxemburgo y que pudimos escuchar en su anterior auto-producción. Aquí el bajo fuzz está muy presente, y los solos son de saxo tenor, con Delville apoyándolo, y de guitarra. Me gusta mucho la melodia principal, con ese aire Klezmer. Otros temas originales de la banda son “A Cannery Catastrophe” (8’30) y una nueva versión de “Cunnimingus”, titulada “Cunnimingus Redux” (8’31). Ambas tienen a los vientos como protagonistas, la primera con unos magníficos solos de tenor, trompeta y alto, y el segundo con un corto pero fantástico duelo trompeta-tenor-guitarra, seguido de solos de trompeta y saxello. ¡Buenísimos!
Y para terminar, unas variaciones de un viejo tema de Elton Dean, titulado “The Basho Variation” (5’52), quizás el tema más jazzero del disco, que consiste en una sólida base de bajo, batería y guitarra, sobre la que Dean hace un gran trabajo con el saxo alto, dejando después paso al tenor y la trompeta.
Un buen final para un gran disco que recoge una de las últimas actuaciones de Elton Dean, ya que cuatro meses después fallecería.
 Otra cosa que me parece importante reseñar es como esta banda, cuyo principal compositor es un guitarrista que sabe hacer solos buenísimos, tienen un sonido muy orientado hacia la sección de vientos. Delville da mucha importancia a los ambientes y al apoyo que con su guitarra eléctrica y su guitarra sintetizada  proporciona a la sección rítmica, dejando mucho espacio para el resto de los solistas de la banda. Esto se ve también en su siguiente álbum, “Platform One” (2007), que recoge actuaciones de dos conciertos celebrados en Lieja y Mechelen, en octubre de 2006. Aparte de los miembros habituales de la banda, nos encontramos con colaboradores tan renombrados como la trombonista Anne Whitehead, el trompetista Harry Beckett, el saxofonista barítono Frank Van Der Kooij o el antiguo miembro del grupo, Yves Dellicour al saxo soprano y el clarinete. Con esta formación, no es de extrañar que este sea el disco de The Wrong Object más cercano al Jazz Británico.
El álbum comienza con “Intruth” (1’44), una corta fanfarria, con aires Klezmer, que da paso a otra fantástcia composición de la banda, “Honeypump Riff” (6’04), donde continuan las influencias de la música judia, con un ritmo fantástico sobre el que Delville efectua un corto pero bonito sólo de guitarra, Estievenart uno de los solos de trompeta que más me gustan del disco y como no, un gran solo de trombón de Whitehead. Le sigue una buena versión de “Big Swifty” (5’12) de Zappa, donde de nuevo destaca la trompeta, el trombon y la guitarra sintetizada.
Y llega la primera composición de Annie Whitehead, “Platform One” (8’25), publicada originalmente en su álbum “Naked” (1995), dividida en dos partes. La primera es un solo de trombón, y la segunda comienza con una melodia y un ritmo impresionantes. Sobresaliente el solo de trombón y el de saxo tenor y mención especial para el sonido de órgano que Delville crea con su Roland sintetizada. ¡Una maravilla!. Continuamos con otra versión del Maestro, “Filthy Habits” (8’05), habitual en el repertorio de la banda, y donde esta funciona casi como un Power Trio, con Deville increible a la guitarra, y donde tambén hallamos un buen solo de saxo tenor.
Uno de las piezas más jazzeras del disco es la composición de Whitehead, “This Affects That” (8’08), de su trabajo “The Gathering” (2000). Como no, destacar la labor de esta gran músico como trombonista. Volvemos al repertorio propio de The Wrong Object con  “Wet Weather Wet”, de la que ya pudimos disfrutar en “Live at Zappanale”. Comienza como una balada, recordando a “Kings and Queens” de Soft Machine, para convertirse en un tema potente, lleno de fuerza, con un pegadizo riff de guitarra y vientos. Y llega la primera composición de Harry Beckett, “Scarlet Mine” (7’58), original de esa obra maestra que publico en 1970, titulada “Flare Up”, y que sigue sonando genial casi 40 años después. La sección rítmica actua de forma muy elegante ( el bajo casi parece contrabajo), y me encanta el solo de trompeta de Beckett, y también el de tenor de Delplanq. Continuamos con otra pieza de Beckett, de su álbum “Before and After” (2001), titulada “Tinseltown” (8’51), que consiste en una bonita y pegadiza melodia, con los vientos como protagonistas, y donde podemos escuchar después unos fantásticos solos de fliscornio, de la mano de Beckett, de saxo soprano, por cortesia de Dellicour, y de trompeta, ejecutado por Estievenart.
Para terminar, una divertida y alegre jam, titulada “Hello Max” (11’51), único tema donde participa Fran Van Der Kooij (Hugh Hopper Band, NDIO, etc….) con su saxo barítono. La combinación de solos de este instrumento con otros de clarinete bajo y trombón, y unidos a ritmos africanos e incluso reggaes, le da un tono burlón y festivo a la pieza, lo que la hace perfecta como final del disco.
En octubre de 2007, The Wrong Object graba en directo, en el estudio, su último trabajo, “Stories From The Shed” (2008). El quinteto belga nos muestra aquí su cara más eléctrica, con temas más cortos y directos, con muchos efectos electrónicos y paisajes sonoros. De hecho, encontramos temas como “Acquiring The Taste” (2’15) o “Waves and Radiations” (3’22), donde la guitarra sintetizada y los efectos son los auténticos protagonistas. También podemos disfrutar de temas muy potentes, como la inicial “Sonic Riot at the Holy Palate” (2’52), de aires sefardies, con un bonito solo de trompeta, respaldado por la guitarra sintetizada de Delville, que la hace sonar casi como un mellotrón, o “Lifting Belly” (3’10), que cuenta con una sección rítmica fantástica, donde el bajo fuzz destaca muchísimo, y con arreglos de viento. Naturalmente, en el disco también hay espacio para las influencias del jazz, como por ejemplo en “Saturn” (6’53), con una buena melodia de vientos y solos de trompeta y saxo tenor, ambos apoyados por la labor de Delville, la pegadiza “15/05” (5’37), la preciosa y misteriosa “Sheepwrecked” (5’52), donde se combinan a la perfección los vientos con los efectos electrónicos, o las dos partes de “Theresa’s Dress”, entre las que se situa la improvisación “Rippling Stones” (2’46). Como colofón, la banda nos deleita con magníficas versiones de temas de su primera época, como “Malign Siesta” (5’34), con su solo de guitarra al más puro estilo Zappa, o “Strangler Fit” (3’22), sin olvidarnos del plato fuerte del álbum, una nueva versión de “The Unbelieveable Truth” ,dividida en dos partes y que nos vuelve a recordar que es de lo mejor que han compuesto nunca. Especialmente impresionantes el saxo tenor, el bajo fuzz y la guitarra “zappiana”.
No podemos terminar el artículo sin hablar antes de otros proyectos en los que miembros de The Wrong Object están implicados. El 27 de octubre de 2007, gran parte de la banda toca en directo en Rijkevorsel con el pianista Alex Maguire (Pip Pyle’s Bash, Hatfield and the North…..). La actuación es grabada por la radio y publicada posteriormente por el sello Moonjune bajo el nombre de Alex Maguire Sextet: “Brewed In Belgium” (2008).La formación consiste en Alex Maguire (piano, sintetizador), Michel Deville (guitarra sintetizada), Damien Polard (bajo), Laurent Delchambre ( batería), Jean Paul Estievenart ( trompeta, fliscornio) y Robin Verheyen (saxo tenor y soprano). El primer tema, “Psychic Warrior” (9’16) nos muestra que estamos ante una actuación muy jazzera, ya que esta pieza de Maguire está compuesta solo para piano, recibiendo un leve apoyo de la batería y del saxo al final, para convertirse en “John’s Fragment” (9’17). Me encanta el ritmo de piano, que a veces se convierte en órgano, y el tremendo solo de saxo. La segunda parte del tema tiene como protagonistas a Estievenart con la trompeta y a Delville con sus fondos de guitarra sintetizada. Le sigue una versión larga y muy diferente de la composición de Estievenart, “Saturn” (15’54), en la que todos están increibles. La única pieza de Delville del álbum es la también incluida en “Stories From The Shed”, “Theresa´s Dream” (9’24), que junto con el tema de Maguire ,”Pumpkin Soup” (5’54) marcan los momentos más “free” del disco.
Y para terminar, todo un clásico de Elton Dean, “Seven For Lee” (9’24), con unos magníficos solos de trompeta y soprano y una buena actuación de Delville imitando el órgano con su guitarra.
Otro proyecto en el que están implicados miembros de The Wrong Object es Trank Zappa Grappa In Varese. Con este nombre parece una banda tributo de Zappa, pero no es así. Todos los temas del disco, titulado “More Light” están compuestos por el saxofonista suizo Markus Stauss, que está acompañado por Michel Deville a la guitarra y a la guitarra sintetizada, Laurent Delchambre, a la batería, percusión y efectos electrónicos y Damien Campion al bajo y al contrabajo. Se grabó en directo en noviembre de 2007 y fue publicado en 2008 por el sello Fazzul. La música que nos encontramos aquí fue definida por el propio Delville como “una mezcla de jazz, punk y música medieval”. Estamos ante un disco de un marcado carácter improvisatorio, con estallidos de jazz rock, hipnóticos pasajes repletos de efectos sonoros y percusiones, partes cercanas al “free” y solos de guitarra claramente Zappianos. La fuerza del disco se escucha sobretodo en temas como “Opening With Object” (7’43), “Little Fragment” (5’21) o “Kater Carlo” (7’43), repletos de saxo y guitarra y una sección rítmica veloz e imaginativa. También hay piezas que combina toda esta potencia con los efectos electrónicos de Delville y Delchambre, como “Perpetuum” (7’52) o “For Jean” (6’09), ambas fantásticas. Las partes más psicodélicas e hipnóticas se encuentran en “OG” (12’03), que contiene un fantástico saxo soprano, que está genial tanto el las partes más “free” como en las más melodicas, donde se escucha una cierta influencia medieval, y en “Surinam” (11’35), pieza con mucha percusión, efectos y una gran sección rítmica.
Por otro lado, más cercana al jazz está “More Memories” (8’50), de la que me encanta sobretodo el contrabajo, y para terminar, “Alone At Lost And Found” (2’18), donde Delville no disimula su pasión por Zappa.
El último proyecto del que vamos a hablar todavia no tiene ningún disco a la venta. Se trata de The Moving Tones, y atención a la formación: Michel Delville a las guitarras, Frank Van Der Kooij (Hugh Hopper Band, NDIO, etc…) a los saxos, Guy Segers ( sí, el de Univers Zero y Present) al bajo, Catherine Smet al teclado e Ivo Sans a la batería. En esta dirección podeis escuchar sus temas :

http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendID=395612354

Han tocado en directo con Benoit Moerlen, y en su repertorio hay versiones muy curiosas de David Bowie o Pink Floyd. Una banda a la que no hay que perder de vista.
Y llegamos al final de este extenso artículo. Sólo decir que The Wrong Object es en mi opinión una de las mejores bandas de la década, y lo mejor de todo, es que aunque ya llevan varios años tocando y han compartido escenario con gente muy importante, aun les queda mucho camino por recorrer y mucha música que ofrecer. Os los recomiendo a todos.

 

MAN: “BACK INTO THE FUTURE”. 1973

Tras el éxito de “Be Good To Yourself At Least Once A Day”, uno de los grandes discos de Man, la banda está en el punto álgido de su carrera, adquiriendo una enorme popularidad. Harto de esta presión y de la vida en la carretera, el teclista original del grupo, que en este momento se dedicaba a tocar la guitarra, Clive John, abandona la formación, quedando esta de la siguiente manera:

-Mick Jones: guitarra y voz
-Terry Williams: batería y percusión
-Will Youatt: bajo y voz
-Phil Ryan: teclados y voz

Debido a su creciente éxito, United Artists decide que hay que publicar un nuevo álbum inmediatamente. Se componen rapidamente nuevos temas y el grupo entra en el estudio en mayo del ’73 para grabarlos. Un mes después celebran un fantástico concierto en el Roundhouse de Londres, concretamente el 24 de junio, que sería registrado, y del que se extraerían tres temas para completar el que sería en álbum doble que nos ocupa, “Back Into The Future”, publicado finalmente el 4 de septiembre de 1973.
La primera cara de este disco es quizás la menos interesante de todas. El primer tema es “A Night In Dad’s Bag” (3’59), bastante pegadizo, compuesto a partir de un riff de guitarra de Mick Jones. Buen teclado y buena guitarra. Le sigue “Just For You” (5’16), una canción dedicada a los fans del grupo en la que destacan los teclados de Ryan, y que tiene un ritmazo increible, casi funky por momentos. Continuamos con “Back Into The Future” (4’04), compuesta por Will Youatt (aunque en los créditos originales ni siquiera aparecía nombrado), y que es, en mi opinión, la pieza más floja junto con la balada “Don´t Go Away” (3’58), que cerraba la primera cara y que resulta demasiado empalagosa para mi gusto.
La segunda cara del disco se compone de dos temas algo más largos y muy buenos. El primero se titula “Ain’t Their Fight” (7’40), una pieza concebida durante las sesiones de grabación de “Be Good To Yourself….”, que resultaba perfecta para ser tocada en directo gracias, sobretodo, al largo desarrollo instrumental final repleto de fantásticas guitarras. El segundo es “Never Say Nups To Nepalese” (7’28), practicamente instrumental y seguramente el más “progresivo” de este primer disco. Me encanta la combinación de guitarra acústica y teclados de la parte central y como va adquiriendo fuerza hasta llegar al final. ¡Genial!.
Como ya hemos comentado antes, el segundo volumen de “Back Into The Future” contiene tres temas grabados en directo el 24 de junio de 1973. Comienza con “Sospan Fach” (3’33), el himno nacional de la ciudad de Llaneli, en Gales, interpretado por el coro masculino de Gwalia (nombre antiguo de Gales), que ya había participado en otra actuación de Man poco antes, teloneando a Frank Zappa. Le sigue una versión impresionante de “C’Mon” (19’01), bastante más larga que la original publicada en “Be Good To Yourself…”. Lo primero que notamos es la entrada en el grupo del ex guitarrista deWild Turkey, Alan “Tweke” Lewis. Además, toda la parte central instrumental es genial. Mucho teclado, guitarra, coros…, en una sección con aires espaciales y que es uno de los momentos que más puede llamar la atención del público progresivo.
Finalmente, la cuarta cara del vinilo estaba ocupada en su totalidad por “Jam Up Jelly Tight” (21’01), pieza practicamente improvisada que demuestra una vez más la calidad de todos y cada uno de estos músicos. En el minuto 13, el tema se convierte en “Oh No, Not Again”, forma irónica de referirse a uno de los riffs más conocidos y utilizados por Man en los conciertos, el de “Spunk Rock”. A partir de aquí los solos de guitarra que se suceden hasta el final son brutales. Es difícil escuchar este tema sin dar saltos.
La reedición del sello Esoteric de 2008 incluye dos cds más con el concierto completo en el Roundhouse. En el primero de ellos, además de los tres temas que ya hemos comentado, podemos escuchar sendas versiones de “A Night In Dad’s bag” (4’55) y “Just For You” (6’23). En el segundo encontramos tres grandes piezas, todas pertenecientes a las sesiones de “Be Good To Yourself…” , que son “Bananas” (16’09), “Life On The Road” (10’17) y “Ain´t Their Fight” (10’17), más largas que las originales de estudio y demostración absoluta de que Man siempre ha sido una banda de directo. Más de 35 minutos repletos de energia, con muchos cambios de ritmo y buenos solos de teclado y guitarra. ¡Fantásticos!.
Para terminar, Esoteric nos ofrece dos temas cortos, “The Single (I’m Dreaming)” (4’02) y “the Symbol” (2’59), grabadas el 31 de agosto de 1973 para un single que nunca llegó a editarse, y que lucen poco después de lo que hemos escuchado, aunque no están mal.
“Back Into The Future” es uno de los grandes trabajos de una banda que desgraciadamente no ha obtenido todavia el reconocimiento que se merece, y que en su reedición como triple Cd adquiere todavia una mayor relevancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VERTIGO SWIRL LABEL 1969-1973 (1ª PARTE)

A raiz de la revisión que la revista “Record Collector” hizo hace dos años de algunos sellos emblemáticos, como Harvest o Island, se me ocurrió la idea de hacer un repaso del sello Vértigo, ya que tengo gran parte de su catálogo. Además, nunca había leido ningún artículo en castellano sobre este tema (lo cual no significa que no exista), y me parecia interesante abordarlo. Debido a mi poca disciplina sólo se quedó en una idea más. Sorprendentemente, a finales del año pasado llegó a mis manos un libro importado de Alemania, escrito por Ulrich Klatte, titulado “The Vertigo Swirl Label”, y al leerlo me di cuenta de lo útil que puede ser un artículo como este. Aunque es un libro precioso, que cualquier coleccionista, sobretodo de vinilos, disfrutaría, se limita a hacer un listado de los discos, con sus datos técnicos y el valor aproximado que puede alcanzar una copia en vinilo en buen estado, pero en ningún momento habla de su contenido musical o sus ediciones en CD. Mi idea es utilizar el libro como guia, y añadir comentarios que ayuden a los foreros a saber que se pueden encontrar al escuchar el disco, y que edición en CD está disponible.
Primero, un poco de historia. Como todos sabeís, a finales de los ’60 surgieron mucha bandas que querían hacer cosas nuevas y que tenían una concepción de la música diferente a la de sus antecesores. Las grandes compañías discográficas decidieron crear sellos subsidiarios para abarcar a todos estos músicos que consideraban el rock como otra categoria de arte. Así Emi creó Harvest, RCA creó Neon, Pye creó Dawn, y naturalmente, Phillips-Phonogram creó Vértigo. Desde un principio su intención no fue sólo ofrecer al público músicas más o menos “arriesgadas”, sino crear un producto original, donde la presentación del vinilo también fuese muy importante. Esto ha hecho de Vértigo uno de los sellos cuyos artículos más se coleccionan en este pequeño universo musical en el que estamos inmersos.
Voy a centrarme en los prensajes que salieron bajo el epígrafe de “Vertigo Swirl”, que recoge los discos publicados en el Reino Unido desde 1969 hasta mediados de 1973. En cada disco indicaré en número de catálogo original, un pequeño comentario estrictamente musical y hablaré sobre la edición que yo tengo en CD y alguna otra que recuerde. Comenzamos……

SERIE VO

VO 1 / 847900  Colosseum: “Valentyne Suite” (1969)

No hay mejor manera de inaugurar un sello. Uno de los grandes discos de la historia, publicado en noviembre de 1969, donde se mezcla a la perfección el jazz, el blues, las influencias clásicas, etc…Desde la potente “The Kettle” hasta la suite que da nombre al disco, que representando los diferentes estadios de una relación amorosa nos ofrece algunos pasajes realmente sorprendentes (Dave Greenslade hace aquí uno de los mejores solos de Hammond de la historia del rock), pasando blues orquestados tan maravillosos como “Elegy”. Y es que músicos como el baterista Jon Hiseman o el saxofonista Dick Heckstall-Smith ya no necesitaban presentación en esta época después de haber trabajado con gente como Graham Bond o Jack Bruce. La versión en CD que yo tengo fue publicada en 2004 por Sanctuary, y además de dos bonus tracks, incluye un Cd extra con el álbum “The Grass Is Greener”, publicado sólo en Estados Unidos con la misma portada que “Valentyne Suite” y que incluía nuevos temas interpretados por el nuevo guitarrista Clen Clempson ( que acababa de sustituir a James Litherland), pero que no tenía nada que ver con su segundo disco, aunque compartiera portada e incluyera algunos de sus temas. La última edición que se ha publicado de “The Valentyne Suite” en CD es de hace unos meses y Sanctuary lo ha sacado en digipack, pero sin libreto ni nada.

 

juicy

VO 2 / 847901  Juicy Lucy: “Juicy Lucy”. (1969)

La segunda referencia de Vértigo tiene un carácter menos “arriesgado”. Se trata del álbum debut de Juicy Lucy, banda compuesta por el bajista y ex- Van Der Graaf Generator Keith Ellis, el saxofonista de John Mayall, Chris Mercer, el vocalista norteamericano Ray Owen, los guitarristas Glen Campbell y Neil Hubbard y el baterista Pete Dobson. Grabado en septiembre de 1969, el disco nos ofrece rock clásico de la época con influencias blues y buenos arreglos de saxo. Se combinan versiones de Bo Diddley o Chuck berry con magníficos temas propios como “She’s Mine/She’s Yours”, “Are You Satisfied” o la hipnótica “Just One Time”, con unos preciosos arreglos de mandolina y saxo eléctrico.
Yo tengo una bonita edición japonesa imitando al vinilo del sello Airmail, de 2006, y es la única que está ahora mismo en catálogo. Recuerdo dos ediciones más en Cd. La primera era del año ’95 y la editó BGO. Poco después lo reedito One Way.

 

 

manfred

VO 3 / 847902  Manfred Mann Chapter Three: “Volume 1”. (1969)

Tras la disolución en junio de 1969 de la banda pop Manfred Mann, el famoso organista, junto con su compañero Mike Hugg ( antiguo baterista de la banda, pero que cambió su instrumento para dedicarse a cantar y tocar el piano) forman un nuevo proyecto, Manfred Mann Chapter Three, en el que nos mostraban su amor por el Jazz. Junto con el saxofonista Bernie Living, el bajista Steve York y el baterista Craig Collinge publican en noviembre de 1969 “Volume 1”, una verdadera joya, en mi opinión imprescindible para todos aquellos que quieran bucear en las aguas de las primeras bandas progresivas británicas. Temas como el instrumental “Konekuf” ( genial el órgano, el saxo alto y los arreglos de viento), “Devil Woman” ( con un solo de piano muy jazzístico y los vientos apoyándolo) o “Time” (que contiene un gran solo de flauta de Bernie Living y otro corto, pero muy bonito, de trompeta, interpretado por el gran Harold Beckett) son sólo un ejemplo del buen Rock-Jazz que nos ofrecen unos músicos que siendo estrellas del pop quisieron entrar en la nueva década haciendo una música más compleja y llena de matices.
La única edición en Cd que conozco es la que tengo, publicada por Cohesion en 1999, y que incluye cuatro Bonus Tracks.

 

rod

VO 4 / 847200  Rod Stewart: “An Old Raincoat Won´t Ever Let You Down”. 1969

Tras grabar dos discos con The Jeff Beck Group como vocalista, Rod Stewart publica su primer trabajo en solitario (aunque ya formaba parte de The Faces), “An Old Raincoat Won´t Ever Let You Down”, que nos ofrece una bonita mezcla de blues, soul y toques folk. Destacaría temas como “Blind Prayer”, con un trabajo magnífico de los tres guitarristas, Ron Wood ( compañero de Stewart en The Jeff Beck Group y The Faces, y que en 1974 ingresaría en los Rolling Stones), Martin Pugh y Martin Quittenton, y “Cindy´s Lament”, donde Rod canta especialmente bien. Y no nos olvidemos de “I Wouldn´t Ever Change a Thing”, en la que Keith Emerson toca el órgano con su característico estilo o la versión de “Street Fighting Man” de los Rolling.
La versión en CD que tengo, y la que ahora se consigue con facilidad es la remasterización de Mercury de 1998, que salió con el nombre de la versión americana del disco, “Rod Stewart Album” y con una portada mucho menos bonita que la original.

 

black

VO 6 / 847903  Black Sabbath: “Black Sabbath”. (1970)

La referencia VO 5 no se publicó nunca ( no se saben los motivos), así que Vertigo comenzó la década de los ’70 con todo un clásico del rock duro, el primer álbum de Black Sabbath. Publicado un viernes 13, en febrero de 1970, supuso el principio de un sonido muy personal por la que muchas bandas se sintieron atraidos posteriormente. Los riffs pesados de Tony Iommi, la peculiar voz de Ozzy Osbourne, las letras y el amor por las ciencias ocultas del bajista Geezer Butler y la contundencia del batería Bill Ward conviertieron a Black Sabbath en una de las bandas más importantes de la década. Naturalmente, la casa discográfica intentó aprovechar el morbo por “lo oculto”, y no fue difícil teniendo el grupo el nombre que tenía, siendo la maravillosa portada de su disco debut como era e incluyendo en el interior una cruz invertida.
Aparte del tema que da título al disco nos encontramos con maravillas como N.I.B, “The Wizzard” o la versión del tema de Aynsley Dumbar, “The Warning”. En todas ellas notamos la gran influencia del blues en la música de este genial cuarteto.
La edición en CD más fácil de conseguir es la remasterización de Sanctuary de 2004.

 

cressida

VO 7 / 847904  Cressida: “Cressida”. 1970

Influenciados por bandas británicas como The Moody Blues, o americanas como Love o Iron Butterfly, el vocalista Angus Cullen, el guitarrista John Heyworth, el teclista Peter Jennings, el bajista Kevin McCarthy y el baterista Iain Clark forman Cressida a finales de los ’60. Su primer disco, que cerraría la serie VO de Vértigo, con trece temas cortos y un sonido suave basado en el órgano y la guitarra, los revela como unos grandes creadores de melodias inolvidables. “Depression”, “One Of A Group” o “Cressida”, con un Angus Cullen muy a lo Justin Hayward nos lo muestra claramente. Destacar también la maravillosa “Tomorrow Is A Whole New Day”, con todo el grupo en estado de gracia.
Yo tengo una edición de Akarma en cardboard sleeve que no duró mucho en el mercado, siendo sustituida por otra edición de Akarma en caja de plástico de 2004, que es la que suele conseguirse ahora. También existe otra edición de 2004 del sello Gott, que incluye también su segundo trabajo, “Asylum”.

fairfield

SERIE 6360

VERTIGO 6360001  Fairfield Parlour: “From Home To Home”. (1970)

La banda Kaleidoscope, tras grabar dos clásicos de la psicodelia británica, “Tangerine Dream” (1967) y “Faintly Blowing” (1969), que por desgracia no tuvieron demasiado éxito comercial en su momento, deciden cambiar su nombre por el de Fairfield Parlour, publicando en 1970 un disco realmente bonito, “From Home To Home”. Estamos ante una obra de gran belleza, donde los antecedentes pop-psicodélicos de la banda quedan patentes (“In My Box” o la genial “Sunnyside Circus”, que siempre que pongo el disco la escucho varias veces seguidas), pero aquí también se mezclan con arreglos folk de flauta, guitarra acústica y percusión (“By Your Beside” o “Chalk On The Wall”), o con fondos magníficos de mellotrón (“Aries” o las preciosas “Soldier Of The Flesh” y “Emily”). ¡Un gran disco!
La primera edición en Cd creo que fue la del desconocido sello Blast from The Past, en 1991. Repertoire lo publicó en 1995 y de nuevo en 2004, en una preciosa edición imitando al vinilo original con siete bonus tracks. Esta es la que tengo yo y la que se consigue con más facilidad.

 

gracious

VERTIGO 6360002  Gracious: “Gracious!”. (1970)

ROCK PROGRESIVO con mayúsculas es lo que nos ofrece este quinteto británico en su primer trabajo. Es difícil describir en pocas líneas lo que podemos escuchar aquí, ya que tengo debilidad por este álbum. Desde partes sinfónicas, como el bellísimo principio de “Heaven”, con órgano y mellotrón, hasta la experimentación y el caos de “Hell”, pasando por las influencias clásicas de “Fugue in D’ Minor” (aunque están por todos lados) o los toques de blues y jazz, con un precioso piano eléctrico, en la suite de 16 minutos “The Dream”, en la que se combina el teclado con una sección rítmica sólida y variada, una guitarra fantástica, tanto en los riffs más duros como en los solos, partes más oscuras, muy “progresivas” y partes vocales, que como muchas de las que aparecen en el disco, nos recuerdan al pop psicodélico de finales de los ’60. ¡Una joya por descubrir!.
Repertoire lo editó en CD en 1991, y de nuevo en 2004, imitando al vinilo. Yo tengo la edición de BGO de 1995 en doble CD, que incluye también su segundo disco “This Is Gracious”. Todavia se puede encontrar y que yo sepa es la única forma de conseguir su segundo trabajo.

 

magna

VERTIGO 6360003  Magna Carta: “Seasons”. (1970)

Para su tercer disco en la serie 6360, Vértigo eligió un grupo de folk británico que en 1969 había tenido cierto éxito con su primer disco, y que ahora preparaban su segundo trabajo, “Seasons”. Magna Carta estaba formado por Lyell Tranter (guitarra), Glen Stuart (voz) y Chris Simpson ( voz, guitarra y composición), aunque en este disco tienen varios colaboradores, entre ellos Tony Visconti y Rick Wakeman. Producido por Gus Dudgeon, “Seasons” contaba con la suite del mismo nombre que ocupaba toda la primera cara del disco, y varias canciones cortas entre las que se incluyen las bellísimas “Elisabethan” y “Airport Song”. En general, es un disco muy bonito donde encontrareís buenas armonias vocales, muy a lo Simon & Garfunkel, acompañadas por guitarras acústicas y algunos arreglos orquestales o de los instrumentistas invitados.
Yo tengo una edición en CD de Mercury de 1999 que incluye este álbum y el siguiente, “Songs from The Wasties Orchard”. La última edición es la de Repertoire de 2004, imitando al vinilo.

 

affinity

VERTIGO 6360004  Affinity: “Affinity”. (1970)

Esta es otro de los grandes discos durante muchos años olvidado del catálogo de Vértigo. La voz de Linda Hoyle es buenísima, elegante, pero con mucha fuerza, y nos recuerda a otra gran vocalista, Julie Driscoll. Influencias del blues, del jazz o de la música de la costa oeste americana hacen del único disco de Affinity una ópera prima de gran nivel, producida por John Anthony y que tiene como ingeniero de sonido a Robin Cable (estos nombres les sonarán a los amantes de Génesis o Van Der Graaf Generator y suelen ir relacionados a los estudios Trident de Londres).
Me quedo con temas como “Night Flight”, o la versión del clásico de Dylan, “All Along The Watchtower”, donde el organista Lynton Naiff demuestra sus facultades. Por desgracia sólo publicaron este álbum, aunque después ha aparecido algún material de archivo.
Mi edición en CD es la de Repertoire de 1993. Existe otra edición de Akarma, pero la más completa es la de Angel Air, que incluye ocho bonus tracks. Con estos bonus, Akarma publicó un Cd titulado “If You Live”.

bob

VERTIGO 6360005  Bob Downes Open Music: “Electric City”. (1970)

En 1970 Bob Downes, un reputado  flautista y saxofonista de sesión, se rodea de algunos de los músicos más importantes del jazz británico ( Kenny Wheeler, Ian Carr, Chris Spedding, Harry Miller, etc…) y graba “Electric City”. Aquí no encontrareís largas y complejas composiciones, como en otras obras de este estilo, sino temas cortos de jazz-rock, repletos de riffs de guitarra pegadizos, una dinámica sección rítmica y maravillosos solos de flauta y saxo. Sólo teneís que escuchar “No Time Like The Present”, la impresionante instrumental “Dawn Until Dawn” o las potentes “Walking On” o “Pycadilly Circles”, que no permiten parar de mover los pies al escucharlas, para daros cuenta. ¡Un disco fantástico!.
Sólo conozcouna edición europea en Cd, y la publicó Repertoire en 1994. Yo compré una edición japonesa de Universal de 1999.

 

uriah

 

VERTIGO 63600006  Uriah Heep: “Very ‘ Eavy Very ‘ Umble”. (1970)

Poca presentación necesita el primer disco de una de las bandas más importantes de la historia del rock duro, Uriah heep ( cuyo nombre está tomado de un personaje de “David Copperfield” de Charles Dickens). Los fantásticos teclados de Ken Hensley, la guitarra de Mick Box y la extraordinaria voz de David Byron crearon un sonido muy característico que ya podemos escuchar aquí. Grandes temas como “Gypsy” (no se puede empezar mejor un disco. ¡Menudo Hammond!), o la preciosa “Come Away Melinda” ( con mellotrón incluido), anteriormente interpretada por Tim Rose y de la que UFO haría otra buena versión este mismo año, o la jazzística “Wake Up (Set Your Sight)”. Después vendrían sus grandes obras maestras, pero aquí comenzó todo.
De este disco han salido muchas ediciones en Cd. La última y quizás la más interesante, la de Sanctuary de 2003 con ocho bonus tracks.

 

may

VERTIGO 6360007  May Blitz: “May Blitz”. (1970)

May Blitz es un fantástico Power Trio, formado por Tony Newman ( batería, percusión), Raid Hudson ( bajo, voz) y James Black (guitarra, voz principal). Potentes riffs, muy pegadizos, aires de blues, guitarras acústicas y mucha fuerza, hacen de su álbum debut todo un clásico para los amantes de este tipo de formaciones. Sólo con escuchar el primer tema, “Smoking The Day Away”, con ese tremendo solo de guitarra acústica a toda velocidad, se queda uno enganchado.
Ha habido varias ediciones de este disco en CD, como las de BGO de 1988 y 1993 ( esta última incluyendo su segundo trabajo también), la de Akarma de 2003 en digibook ( es la que tengo yo) y las de Repertoire de 1994 y 2004, esta última imitando al vinilo.

 

 

nucleus

VERTIGO 6360008  Nucleus: “Elastic Rock”. (1970)

Nucleus es una de las grandes bandas de jazz rock de la historia, y está bastante relacionada con el Sonido Canterbury debido a alguno de sus componentes. Su líder, Ian Carr, ya se había ganado una buena reputación en Inglaterra con el quinteteo que lideraba junto con Don Rendell, con el que grabó cinco discos. En “Elastic Rock” está acompañado por Karl Jenkins, que tocaba el teclado, el saxo, el oboe…y que había pertenecido a la banda de Graham Collier ( no dejeís de escuchar su aportación al oboe en “Danish Blue” del álbum “Down Another Road” (1969)), y que después formaría parte de Soft Machine, al igual que John Marshall, que en mi opinión es el mejor baterista que ha dado el jazz británico, junto con Alan Jackson. Marshall ya había tocado con Jenkins en la banda de Collier y además participa en algunos de los grandes trabajos de este estilo de la época. Les acompañan el guitarrista Chris Spedding que venía de The Battered Ornaments, además de aparecer como músico de sesión en infinidad de discos de jazz británico (él y Marshall acompañaban también al gran Jack Bruce), el saxofonista Brian Smith, que también había tocado con Collier y Mike Westbrook, y el bajista Jeff Clyne, que había pertenecido al quinteto de Rendell y Carr y a la banda de Keith Tippet entre otras, y que posteriormente formaría parte de Isotope y Gilgamesh. Con este reparto sólo ser puede hacer una obra maestra, y eso es lo que es este disco. Aquí encontramos una profunda fusión entre el jazz y el rock, como se ha conseguido en pocas ocasiones, y en esto tiene mucho que ver la sección rítmica de Clyne y Marshall. Temas como “Elastic Rock” o “Torrid Zone”, ambas de Karl Jenkins, nos ofrecen una mezcla de fuerza y elegancia realmente bella, al igual que la composición de Chris Spedding y Pete Brown, “Twisted Track” ya que había aparecido poco antes en el álbum “Mantle- Piece” de Battered Ornaments. ¡Una de las joyas del catálogo de Vértigo..y con portada de Roger Dean!.
Respecto a las ediciones en CD, recuerdo la de BGO de 1994, en la que se incluia su segundo álbum también, y la más reciente de Repertoire imitando al vinilo original.

 

dr

VERTIGO 6360009  Dr. Strangely Strange: “Heavy Petting”. (1970).

Herederos directos del sonido de la Incredible String Band, esta banda publicó tan sólo dos discos (hasta su reunión en 1997). Su segundo trabajo, “Heavy Petting” fue publicado por Vértigo en 1970 con un precioso diseño de Roger Dean. En él encontramos bonitas melodias, aires irlandeses, muchas partes acústicas y todo lo que caracteriza el folk británico de la época con toques rockeros. Buenas canciones como “Summer Breeze”, “Ashling” o la mejor del disco, “Sign On My Mind”, con una preciosa base de mandolina y flauta dulce. Destacar el elegante solo de guitarra de un joven Gary Moore invitado a la grabación del álbum. Posteriormente el baterista Dave Mattacks formaría parte de Fairport Convention y después de Jethro Tull.
La primera edición en Cd que existió fue la del sello holandés Frizzbe 5, en 1985. Le seguriá la de Repertoire del ’92, la de Progressive Line de 2002 y las últimas de Repertoire de 2005, imitando al vinilo, y la de 2008 en digipack.

 

jim

VERTIGO 6360010  Jimmy Campbell: “Half Baked”. (1970)

Este es el segundo disco del cantautor británico Jimmy Campbell. Debido a  que no existe, que yo sepa, ninguna edición en CD, no he llegado a escucharlo bien, pero el par de veces que me lo he puesto me ha parecido tremendamente aburrido. Música de cantautor, con orquestaciones melosas y algunos detalles rockeros. Justamente, el mejor tema es el que da título al álbum, que contiene algún que otro estallido rockero, pero nada del otro mundo. En mi opinión, uno de los discos más aburridos de Vértigo.

 

black

VERTIGO 6360011  Black Sabbath: “Paranoid”. (1970)

En septiembre de 1970, tan sólo siete meses después de la publicación de su álbum debut, Black Sabbath reaparece con su segundo trabajo, “Paranoid”. Originalmente, el disco iba a titularse “War Pigs”, pero debido a lo sensible que estaba el público norteamericano con la guerra de Vietnam, su sello en estados Unidos, Warner Brothers, decidió que era mejor cambiarlo por el de “Paranoid”, nombre de uno de sus temas más famosos y que llegó muy alto en la lista de éxitos del momento. En el disco encontramos menos influencias del blues y un endurecimiento del sonido, con riffs tan inolvidables como los de “Iron Man”, “Paranoid” o “War Pigs”, aunque seguramente si tuviera que elegir un tema del álbum sería “Fairies Wear Boots”. Todo un clásico del rock duro de principios de los ’70.
El sello Sanctuary lo ha reeditado en Cd en varias ocasiones, siendo la última la de 2004.

 

man

VERTIGO 6360012  Manfred Mann Chapter Three: “Volume Two”. (1970)

Tras una extensa gira, la banda liderada por Manfred Mann y Mike Hugg publica su segundo trabajo en Vértigo. Aunque tiene algún toque algo más “comercial” que su anterior disco, sigue siendo un gran álbum. Lo demuestran temas como el inicial “Lady Ace”, con una pegadiza base de piano eléctrico y una maravillosa sección de viento, “Poor Sad Sue”, que contiene una bonita parte instrumental, con piano, violín y vientos o la fantástica “Jump Before You Think”, en la que destaca el bajo de Steve York, sin olvidarnos del tema de 16 minutos “Happy Being Me”. La banda grabó un tercer disco en este mismo año, pero nunca se publicó ( parece ser que los masters se perdieron a mediados de los ’80 en un incendio), y la banda se disolvió poco después.
Al igual que su primer trabajo, este disco fue pulicado en CD por Cohesion en 1999 e incluia tres bonus tracks.

 

VERTIGO 6360013  Clear Blue Sky : “Clear Blue Sky”. (1970)

Clear Blue Sky es una de las bandas más jóvenes del catálogo de Vértigo. John Simmons ( guitarra y composición), Mark Sheather ( bajo) y Ken White (batería) tan sólo tenían 18 años cuando en 1970 grabaron este álbum en los Island Studios, bajo la producción de Patrick Campbell-Lyons ( del grupo Nirvana). Practicamente grabado en directo en el estudio, estamos ante un disco muy fresco, auténtico, en el que este power trio nos ofrece temas rockeros, repletos de ritmos y riffs propios de la época.
La primera cara era un solo tema dividido en tres partes, aunque en realidad son practicamente independientes, destacando la instrumental “Sweet Leaf”. También me gusta mucho, ya en la segunda cara, “You Mistify”, con muchos cambios de ritmo. En algunos momentos podemos a escuchar a músicos de estudio apoyando al trio con piano, órgano y flauta.
Los dibujos y el diseño del vinilo son preciosos, y corrieron a cargo de Roger Dean. Respecto las ediciones en CD,  Repertoire publicó una edición en 1990, aunque la más recomendable es la última del mismo sello, de 2005, imitando al vinilo.

 

 

VERTIGO 6360014  Juicy Lucy: “Lie Back And Enjoy It”. (1970)

Tras la publicación de su primer trabajo en 1969, varios de los componentes de Juicy Lucy se van de la banda. El vocalista Ray Owen es sustituido por Paul Williams, el guitarrista Neil Hubbard por Micky Moody (posteriormente miembro de Whitesnake) y el baterista Pete Dobson por Rod Coombes. Estos tres nuevos miembros, junto con Glen Campbell, Chris Mercer y Keith Ellis graban el segundo disco del grupo, “Lie Back And Enjoy It”. Como en su anterior trabajo, aquí encontramos buen rock setentero con influencias del blues y toques de country, con buenas guitarras, tanto eléctricas ( “Thinkinf Of My Life” o “Hello L.A Bye Bye Birmingham), como acústicas (“Whisky In My Jar” o “That´s Woman Got Something”), y esporádicas apariciones del saxo. Donde mejor están todos, en mi opinión, es en la versión de “Willie The Pimp”, de Frank Zappa, bastante diferente a la original, lo que la hace más interesante.
En Cd, recuerdo la edición de BGO de 1995 y la que yo tengo, de Repertoire de 1993, con dos bonus track. En 2006 Air Mail publicó una edición japonesa imitando al vinilo.

 

 

VERTIGO 6360015  Warhorse: “Warhorse”. 1970

Tras su marcha de Deep Purple en 1969, el bajista Nick Simper entra a formar parte de la banda de apoyo de la cantante Marsha Hunt. Al quedarse esta embarazada, producto de un romance secreto con Mick Jagger, Simper decide formar un nuevo grupo con algunos de sus compañeros, entre los que estaba el teclista Rick Wakeman, el guitarrista Ged Peck, el baterista Marc Poole y el vocalista Ashley Holt. Desgraciadamente (o afortunadamente, según se mire), Wakeman solía faltar a muchos ensayos, por lo que fue sustituido por Frank Wilson. Ya con el nombre de Warhorse firman un contrato con Vértigo, y en noviembre de 1970 publican su primer trabajo, grabado en tan sólo cinco dias.
Su sonido se basa en buenas melodias vocales, potentes riffs, y en la combinación de la guitarra y el órgano Hammond. Temas como “Woman Of The Devil”, “Vulture Blood” o “Burning” son un buen ejemplo de ello. En definitiva, un buen disco de rock duro de la época, con ciertas similitudes con Deep Purple.
Han existido varias ediciones de este disco en CD: dos de Repertoire, de 1990 y 1997 respectivamente, y otra de Akarma. La más fácil de conseguir ahora es la del sello Angel Air de 1998, con cinco bonus tracks.

 

VERTIGO 6360016  Patto: “Patto”. (1970)

De las cenizas de la banda Timebox, surge en 1969 Patto. Construido sobretodo a partir de la voz de Mike Patto y la guitarra de Ollie Halsall (por desgracia, ya fallecidos) y por el talento compositivo de ambos, el grupo publica su primer disco en 1970.
Rock con influencias de jazz es lo que aquí hallamos. Esto se escucha sobretodo en la magnífica “Money Bag” que en sus diez minutos, practicamente instrumentales, nos muestra a un Ollie Halsall versátil, con una gran técnica, acompañado de maravilla por John Holsey a la batería y Clive Griffiths al bajo. Esta combinación entre jazz y rock podemos escucharla también en las partes instrumentales de la potente “Red Glow” o en la pegadiza “Hold Me Back”. Aparte de su inconfundiblke guitarra, Halsall también toca el vibráfono en “the Man” y el piano en “San Antoine”, un tema que me trae a la memoria “Overnite Sensation” de Zappa, debido a que es una canción rockera que podría haber sido bastante simple y que sin embargo está repleta de complejos cambios de ritmo que surgen de repente, algo que pasa con frecuencia en el conocido disco de Zappa de 1973.

Un trabajo fantástico, que Repertoire publicó en Cd, primero en 1994 y luego en 2004, imitando al vinilo y con bonus tracks. En 2002 Akarma también publico una edición en cardboard sleeve.

 

 

 

VERTIGO 6360017  Colosseum: “Daughter Of Time”. (1970)

A principios de 1970, el guitarrista y vocalista James Litherland abandona Colosseum, siendo sustituido por Clem Clemson (ex Bakerloo). Además de tocar la guitarra, Clemson ejerció también como vocalista, pero al no sentirse comodo cantando, la banda se vió incrementada por el vocalista de Juicy Lucy, Paul Williams, que ensayó y grabó con la banda durante unos meses, hasta que fue sustituido por Chris Farlowe. Además, el bajista Tony Reeves también abandonó el grupo, siendo reemplazado por Louis Cennamo (ex Renaissance) y este después por Mike Clark. De esta forma, en su tercer trabajo en estudio, “Daughter Of Time”, podemos escuchar formaciones diferentes según el tema. Estamos ante un disco más conciso, menos espontaneo que los anteriores de la banda. Temas como el excepcional “Time Lament” o “Daughter Of Time” adquieren tintes dramáticos, más “soul”, en parte por la voz de Farlowe y por la sección orquestal dirigida por Neil Ardley.
Tanto el principio (¡qué ritmazo el de “Three Score and Ten, Amen”!), como el final del disco (“The Time Machine”, grabada en directo y con un impresionante Jon Hiseman como protagonista) son buenísimos, y no olvidemos temas como “Take Me Back To Doomsday” (uno de mis favoritos, y el único que canta Clem Clemson) o la instrumental “Bring Out Your Dead”, que nos adelanta lo que posteriormente haría Dave Greenslade en su propia banda.
El disco ha sido reeditado en Cd constantemente por Essential, siendo la más fácil de conseguir la “Expanded Edition” de 2004 con un tema extra.

 

 

VERTIGO 6360018  Beggars Opera: “Act One”. (1970)

Beggars Opera es una banda escocesa formada en 1969 por el guitarrista Ricky Gardiner, el teclista Alan Park, el vocalista Martin Griffiths, el bajista Marshall Erskine y el baterista Raymond Wilson. Tomaron su nombre de una obra musical del poeta del siglo XVIII John Gay, y en 1970 publicaron su primer trabajo, “Act One”, que es quizás una de las referencias del sello que más puede gustar a los amantes del rock sinfónico, ya que sus influencias clásicas son enormes. No es sólo que la mitad del álbum esté ocupada por dos versiones del compositor Franz Von Suppé (“Poet and Paesant” y “Light Calvary”, con el órgano como protagonista, lo que nos recuerda a veces a ELP), sino que en sus composiciones propias también encontramos guiños a obras clásicas, como en el principio de órgano de “Passacaglia” o en “Raymons Road”, que me recuerda por momentos a The Nice. Naturalmente estos temas también tienen sus arranques rockeros, con buenos solos de guitarra y momentos que nos pueden recordar incluso a Deep Purple ( el disco fue grabado en De Lane Lea y el ingeniero de sonido es Martin Birch). En definitiva, un gran álbum debut que tuvo el suficiente éxito como para permitirles seguir grabando en el mismo sello.
En Cd, existen dos ediciones de Repertoire, una de 1997 y otra de 2004 imitando al vinilo.

 

 

VERTIGO 6360019  Legend: “Legend” (1970)

Legend es la banda del guitarrista, pianista y cantante Mickey Jupp, un amante del rock clásico de los ’50 que se recorrió buena parte de los pubs británicos en la década de los ’60 con varias agrupaciones diferentes haciendo este tipo de música. En este sentido, Legend, formado en 1968, es una de las bandas que menos me gustan del catálogo de Vértigo en esta época. En este su segundo álbum podemos escuchar rock and roll clásico, adaptado a los ’70, que queda bastante lejos del espíritu vanguardista del sello, aunque naturalmente, al pertenecer a una multinacional, los parámetros comerciales también eran tomados en cuenta  a la hora de firmar con un grupo.
El disco fue producido por Tony Visconti, que había trabajado con T.Rex y David Bowie, y el batería de la banda, Bill Fifield, entró a formar parte de la banda de Marc Bolan en 1971, bajo el nombre de Bill Legend. Esto es normal, ya que el Glam también tenía mucho de revival. Conclusión: un buen disco para los amantes del rock clásico. La edición que conozco en CD es la de 2005 de Repertoire imitando al vinilo.

VERTIGO 6360020  Gentle Giant: “Gentle Giant” (1970)

Para el público progresivo poca presentación hace falta de este álbum, que marcó el comienzo de la carrera de uno de los grupos más originales de la historia del rock. Gentle Giant se forma a partir de las cenizas de Simon Dupree and the Big Sound, teniendo como principales artífices a los hermanos Shulman, Derek (voz, bajo y coros), Ray ( bajo, violín, guitarra, percusión y coros) y Phil (saxo, trompeta, flauta, voz y coros). Con ellos encontramos al también multi-instrumentista Kerry Minnear (teclados y chelo, entre otros..),  al guitarrista Gary Green y al baterista Martin Smith.
Mi debilidad por su primer disco no se puede describir con palabras. Es un compendio de fuerza, virtuosismo y sensibilidad impresionante. Aquí tenemos todas las claves del sonido de la banda. Los cambios de ritmo, la potencia de la sección rítmica y las partes casi épicas de “Giant”, la combinación de guitarra acústica, violín y chelo de “Funny Ways”, una de las melodias más bellas compuestas por la banda, el potente riff, las armonias vocales y los aires circenses de “Alucard”, el clasicismo de “Isn´t it Quiet and Cold?”, con reminiscencias a The Beatles, la potencia hard rockera de “Nothing At All”, que se combina a la perfección con las partes acústicas, y en el que encontramos elementos tanto clásicos como jazzísticos en la parte de piano y batería, o en el derroche de energía de “Why Not?”, con Derek Shulman cantando a viva voz, y que además de unas partes de guitarra eléctrica buenísimas nos ofrece un pequeño interludio con flauta y voz con aires medievales, algo que sería muy común en discos posteriores. Una  verdadera joya, producida por Tony Visconti, que debe ser conocida por cualquier amante del rock de los ’70.
La edición más recomendable en CD es la de Repertoire de 2004, en cartón imitando al vinilo original.

VERTIGO 6360021 Graham Bond: “Holy Magick”. 1970

En 1970 Graham Bond ya era un músico bastante reconocido. No sólo estaba considerado como un pionero en la utilización de diversos teclados, sino que también en su banda de mediados de los ’60, Organization, habían tocado músicos tan geniales como Ginger baker, Jack Bruce, John McLaughlin o Dick Heckstall-Smith. Posteriormente, tras publicar un par de discos en solitario en Estados Unidos y formar una nueva banda de corta duración en Inglaterra, Initiation, este organista y saxofonista fascinado por el mundo del ocultismo, decide cambiar de tercio y buscar un público diferente para su música. Es así como se mete en el estudio de grabación junto con gran parte de los músicos de Aynsley Dunbar Retaliation ( Victor Brox, Alex Dmochwski y John Moreshead), con Rick Grech, de Blind Faith y Family, y otros siete u ocho músicos y vocalistas más para grabar “Holy Magick”. La primera cara está compuesta por catorce temas cortos, unidos entre si, formando una larga pieza de carácter improvisatorio donde se recrean rituales de la tradición esotérica occidental. Musicalmente nos encontramos con una música rica, con mucho órgano y saxo, percusiones y extraños cánticos, con elementos progresivos y una gran libertad interpretativa. La segunda cara se compone de cuatro temas, mucho más cercanos al blues y a la música que ya había hecho con anterioridad.
En Cd, Repertoire lo publicó en 1991, y después BGO lo reedito en 1999 en un Cd que incluía también su siguiente trabajo, “We Put Our Magick On You”, segunda parte de lo que tenía que ser una trilogia.

VERTIGO 6360023 Gravy Train: “Gravy Train”. 1970

La referencia de Vertigo 6360022, por motivos desconocidos, al menos para mí, quedó desierta. Continuamos con la siguiente.
Gravy Train es un cuarteto formado por el guitarrista y vocalista Norman Barratt (ex Screaming  Lord Sutch’s Band), el bajista Les William, el baterista Barry Davenport y el flautista y saxofonista J.D. Hugues. Descubiertos por el productor Johnattan Peel, firmaron con Vértigo en 1970, y publicaron su primer trabajo en enero del ’71 (otras fuentes situan la grabación del disco en marzo del ’69 y su publicación en 1970). Un fantástico debut donde nos encontramos influencias de bandas como Jethro Tull o Traffic, aunque el sonido de Gravy Train es más duro, con pasajes cercanos al hard prog, como ocurre en “The New One”, en la que escuchamos una gran interacción entre la flauta y la guitarra, y una interpretación de Barratt que me encanta, o en “Think Of Life”, donde el riff es bastante heavy, recordando a Black Sabbath por momentos. La combinación entre flauta y guitarra es constante, y sólo hay que escuchar “Enterprise”, con constantes cambios de ritmo, o el blues casi instrumental, “Coast Road”, en la que también aparece el saxo, para darse cuenta de que es la base del sonido del grupo. Quizás el tema más impresionante sea la jam de dieciseis minutos “Earl of Pocket Nook”, grabada practicamente en directo en el estudio, en la que todos están geniales. Buenísimas las partes de guitarra y flauta y de guitarra y saxo. A veces, Hugues toca simultaneamente el saxo alto y el tenor, lo que nos recuerda al sonido de heckstall Smith en Colosseum.
En definitiva, un gran disco debut, con un sonido duro, fresco y directo, de una banda que lograría grabar tres discos más.
Tanto Akarma como Repertoire han editado varias veces este disco en CD. La mejor es la edición limitada de 2005 de Repertoire imitando al vinilo.

VERTIGO 6360024  Keith Tippet Group: “Dedicated to You, But You Weren´t Listening”. 1971

El nucleo de Keith Tippet Group estaba formado por el pianista Keith Tippet, el trombonista Nick Evans, el trompetista Marc Charig y el saxofonista Elton Dean. Para la grabación de su primer disco a principios de 1970, “You Are Here, I Am There”, contaban con la colaboración del bajista Jeff Clyne y el baterista Alan Jackson. En septiembre, sin Clyne y Jackson, vuelven al estudio para grabar su segundo disco, al que titularon como el tema de Soft machine, “Dedicated to You, But You Weren´t Listening”, contando con la colaboración de los bateristas Robert Wyatt, Phil Howard y Bryan Spring, el percusionista Tony Uta, el guitarrista Gary Boyle y los bajistas Neville Whitehead y Roy babbington. Sería interminable contar la relación existente entre todos estos músicos o con bandas como King Crimson, Soft Machine o Nucleus. Basta decir que a cualquier aficionado al jazz británico se le pueden saltar las lágrimas al ver todos estos nombres en la misma página.
Musicalmente, estamos ante otro de los grandes aciertos  del sello Vertigo. Este álbum contiene dos de los temas más pegadizos del jazz británico de los ’70, “This is What Happens” y “Black Horse”, ambas compuestas por Nick Evans. ¡Increibles!. Por otro lado nos encontramos con composiciones mucho más “free”, como “Gridal Suite”, de Elton Dean, que está genial con el saxo alto, y “Five After Dawn”, compuesta por Keith Tippet después de una buena juerga, resultando algo caótica. Entre estos dos extremos hallamos dos obras maestras tambien firmadas por Tippet. Una es “Thoughts to Geoff”, con una base de piano muy rápida, una sección rítmica impresionante y fantásticos solos de trombón, trompeta y piano, además de un buen duelo entre saxo y guitarra. La otra es “Green and Orange Night Park”, con un motivo central precioso, y un abrumador solo de saxello, con un riff de trombón como base que cada vez cobra mayor importancia.
En 1994, Repertoire publicó este gran disco en CD. Años después también lo haría Akarma. Aunque actualmente está descatalogado, Repertoire ha anunciado su reedición en febrero de 2009, en una edición limitada en cartón imitando al vinilo.

VERTIGO 6360025  Cressida: “Asylum”. 1971

En 1971, John Culley sustituye a John Heyworth a la guitarra, y Cressida, cuyo primer álbum ya comentamos anteriormente, graba su segundo trabajo, “Asylum” en los estudios I.B.C de Londres. Aunque el sonido sigue en una linea similar, hay una clara evolución. Los temas se alargan y se hacen más complejos. Hay más partes instrumentales y se añaden arreglos orquestales. El álbum comienza con “Asylum”, que tiene un ritmo suave pero muy llamativo y al órgano como principal protagonista. Le sigue una verdadera maravilla llamada “Munich”, que cuenta con una de las melodias que más me recuerdan a Love de las que hizo el grupo. Si a esto le añadimos los magníficos arreglos orquestales y la preciosa parte instrumental de órgano y guitarra no tenemos más remedio que rendirnos a ella. La primera cara del álbum se completaba con tres canciones cortas: “Goodbye Post Office Tower Goodbye”, muy bonita, con un buen solo de piano, “Survivor”, otra bella melodia con solo de órgano y orquestación incluidos, y “Reprieved”, instrumental de piano con aires jazzísticos. La segunda cara se abría con “Lisa”, que cuenta con la colaboración de Harold McNair a la flauta, seguida de “Summer Weekend of a Lifetime”, que nos confirma que Cressida fueron ante todo unos geniales creadores de melodias. Y lo mejor para el final, “Let Them Come When They Will”, compuesta por el ausente John Heyworth. Comienza con guitarra acústica y voz hasta llegar a un precioso estribillo, con orquesta de fondo. Le sigue un ritmo sobrio, donde destaca el bajo, sobre el que se desarrolla un elegante solo de guitarra, que da paso al órgano, y que desemboca en un final apoteósico. Un temazo para terminar uno de los grandes discos del sello Vértigo.
En CD, hace falta una reedición nueva en CD. Las ediciones de Repertoire y Akarma se descatalogaron hace tiempo, y la última edición que publicó el sello Gott en 2004 tampoco es ya fácil de conseguir.

VERTIGO 6360026  Still Life: “Still Life”. 1971

Still Life fue otra de las muchas bandas británicas que grabaron un buen disco y desaparecieron. El sonido de la banda se basa sobretodo en el órgano de Terry Howels, apoyado por una sección rítmica más que aceptable, Graham Amos al bajo y Alan Savage a la batería, y por un buen vocalista como era Martin Cure.
Su álbum se abre con “People In Black”, que comienza de forma tranquila, con la flauta y una bonita melodia vocal, para ir acelerándose poco a poco hasta la entrada de la sección rítmica y el órgano, que protagoniza una magnífica parte instrumental. También en temas como “Time” ( con juegos de voces a lo Uriah Heep) o en “Dreams”, nos encontramos con una efectiva interacción entre la sección rítmica y el omnipresente órgano, con bonitas secciones instrumentales. Curiosamente, en canciones como “Love Song” o “Don´t Go” podemos escuchar ciertos aires soul, que dotan al disco de mayor variedad.
Repertoire ha publicado de nuevo este disco en CD, imitando al vinilo, aunque también existe una edición de Akarma y otra anterior también de Repertoire de 1991.

VERTIGO 6360027  Nucleus: “We’ll Talk About It Later”. 1971

Tan sólo ocho meses después de la grabación de su primer trabajo, “Elastic Rock”, la banda de Ian Carr vuelve al estudio durante dos dias para grabar su segundo álbum, “We’’ll Talk About It Later”. El disco comienza con el que es, quizás, el tema más conocido de la banda, “Song For The Bearded Lady”, con un riff muy pegadizo que Karl Jenkins compuso revisando “1916-The Battle Of Boogaloo”, de su primer LP, y que después, ya con Soft machine, utilizó de nuevo para el tema “Hazard Profile”. Una verdadera maravilla que aquí se encuentra acompañada por otras grandes composiciones, como “Lullaby For a Lonely Child”, una bonita melodia interpretada con trompeta, muy melancólica, en parte por la utilización del Bouzoki que hace Chris Spedding; “Oasis”, con una primera parte lenta, con la trompeta y el saxo soprano como protagonistas, y una segunda más rítmica, con Jenkins tocando el oboe, o “Easter 1916”, que recupera el principio del disco, y de la que me encanta, sobretodo, el solo de saxo tenor de Brian Smith, magnificamente apoyado por la batería de John Marshall. ¡Impresionante!.
La única edición en Cd que conozco es la de BGO de 1994, un doble CD que también incluye “Elastic Rock”.

VERTIGO 6360028  Uriah Heep: “Salisbury”. 1971

El regreso de Uriah Heep a los Lansdowne Studios, en Holland Park, Londres, a finales de 1970, tuvo como resultado uno de los grandes discos de su carrera, “Salisbury”. Esto ocurría poco después de que el baterista original, Nigel Olsson, dejara la banda para tocar con Elton John, siendo sustituido por Keith Baker (que venía de los fantásticos Bakerloo).
Para comenzar el disco, la banda eligió uno de sus temas más duros y potentes, “Birds of Prey”, que también solía ser utilizado para abrir sus conciertos. En Estados Unidos, esta canción había sido incluida en el primer disco del grupo, así que “Salisbury”, en su edición americana, comenzaba con el single “Simon The Bullet Freak”. El álbum continua con una de las mejores composiciones de la carrera de Ken Hensley, “The Park”. La combinación del órgano, la guitarra acústica y el hapsychord, con la voz de Byron, es increible. Con “Time To Live” volvemos a la cara rockera de la banda. Un temazo que nos cuenta la historia de un hombre que acaba de salir de la cárcel tras cumplir veinte años de condena. Y llega “Lady In Black”, una pieza por la que siento una especial debilidad, y que se ha convertido en uno de los himnos de la banda. Con una fantástica base acústica, el mismo Ken Hensley (cantando aquí por vez primera) nos cuenta una historia que escribió inspirándose en la visión de una desconocida en Munich. A esta maravilla le sigue otro gran tema rockero, “High Priestess”, y después la composición más ambiciosa del grupo, no sólo de este disco, sino de toda su carrera, ya que no volvieron a hacer algo de esta magnitud. Me refiero a “Salisbury”, una joya de diecisiete minutos de duración, que contaba con la participación de una sección de viento de veintidos personas, que se funde a la perfección con el órgano de Ken Hensley, la guitarra de Mick Box y la voz de David  Byron. Un gran disco, conocido por casi todos, del que se han publicado varias ediciones en Cd. Yo tengo la de Castle de 1996, con dos bonus tracks, pero la más aconsejable quizás es la edición de Sanctuary de 2004, con siete temas extra.

VERTIGO 6360029  Catapilla: “Catapilla”. 1971

Siento debilidad por Catapilla. Junto con Raw Material fue una de las primeras bandas británicas de corta trayectoria que escuché y me hizo darme cuenta de que grupos como King Crimson, Génesis o Pink Floyd eran la punta de un enorme iceberg que quería explorar lo más profundamente posible.
Catapilla estaba formada en 1971 por Robert Calvert (saxo alto y tenor), Graham Wilson (guitarra), Thierry Reinhardt (flauta y clarinete), Hugh Eaglestone (saxo tenor), Dave Taylor (bajo), Malcolm Frith (batería) y Anna Meek (voz). En su álbum debut podemos escuchar un jazz rock vocal crudo, con mucha fuerza e influencias psicodélicas. Nada más empezar “Naked Death” nos damos cuenta a lo que nos enfrentamos. Una sección rítmica dinámica, con el bajo siempre bien presente, una voz a veces dulce, pero casi siempre desgarradora y algo paranoica, y fantásticos solos de saxo y guitarra que se extienden a lo largo de los 15 minutos que dura el tema. Le siguen dos piezas cortas con influencias psicodélicas, “Tumbleweed” y “Promises” con arreglos de viento, en las que la voz tiene bastante importancia. Y lo mejor para el final. Me refiero a “Embryonic Fusion”, que con más de 24 minutos de duración es uno de los temas largos que más me gustan de esta época. Primero entra el bajo, después la batería, la guitarra y los saxos. Tras una bonita melodia de flauta aparece la voz arropada por los vientos, con un buen fondo de bajo. Del minuto 8 al 16 podemos disfrutar de varios solos de saxo alto y tenor, sobre un ritmo rápido, interrumpidos solo por algún interludio vocal. Después la banda se convierte durante un par de minutos en un Power Trio, hasta que en el minuto 19 se quedan solos el saxo alto y la percusión, alo que se les van uniendo el resto de instrumentos para ofrecernos un bonito final. ¡Una verdadera joya!.
La primera edición que recuerdo es la del sello Green Tree de 1993, pero unos años después lo reeditó Akarma.

VERTIGO 6360030  Assagai: “Assagai”. 1971

Grupo formado por emigrantes africanos afincados en Londres, Assagai no refleja en su música lo que relamente podian hacer sus componentes. El baterista Louis Moholo, el saxofonista Dudu Pukwana y el trompetista Mongezi Feza son ampliamente conocidos por los amantes del jazz británico. No sólo pertenecieron a los míticos Blue Notes, sino que han colaborado con gente como Keith Tippet, Elton Dean, Robert Wyatt, etc…En esta banda están acompañados por el saxo tenor de Bizo Mnggikana, la guitarra de Fred Coker y el bajo de Charles Ononogbo. En su primer trabajo nos encontramos temas desenfadados, con aires africanos y detalles de jazz británico, casi siempre festivos y facilmente bailables. No es un mal disco, ni mucho menos,  pero es algo ligero para mi gusto. Me quedo con el tema de Jade Warrior, “Telephone Girl”, con la instrumental “Akasa” y con la pieza co-compuesta por Fred Coker y Tony Duhig (Jade Warrior), “Irin Asolawa”, que en algunos momentos me trae a la memoria el “Black Horse” de Keith Tippet Group. La única edición europea en CD que existe del disco, y ya está descatalogada, es la de Repertoire de 1994.

VERTIGO 6360031  Nirvana: “Local Anaesthetic”. 1971

Nirvana fue un duo británico, formado por los multi-instrumentistas Patrick Campbell-Lyons y Alex Spyropoulos. Tras grabar tres buenos discos de pop psicodélico, Spyropoulos dejó el proyecto, y Campbell-Lyons, acompañado de varios músicos de estudio, entre ellos los miembros de Jade Warriors y Mel Collins, grabó “Local Anaesthetic”, con una estética más cercana al rock progresivo de la época.
Con un tema por cara, el disco comienza con la pieza de dieciseís minutos “Modus Operandi”, donde encontramos muchos cambios de ritmo, partes vocales con influencias del Rock and Roll clásico y el  R&B, ciertos aires orientales, buenos arreglos de viento, y solos de guitarra y sintetizador, con pianos eléctricos y acústicos de fondo.
El tema de la cara B, “Home”, es en mi opinión menos interesante, ya que es la unión de cinco canciones, algunas buenas y otras no tanto, que en ningún momento pueden concebirse como una unidad.
Campbell-Lyons fue un personaje importante dentro del sello Vértigo, no sólo como músico, sino también como productor y descubridor de otras bandas.
De este disco yo tengo la edición en Cd de Repertoire de 1990, pero existe otra, imitando al vinilo, publicada en 2008 por el mismo sello.